09 Enero 2008 Seguir en 
Expendedores de combustibles y trabajadores de estaciones de servicio apoyaron la prohibición de exportaciones de combustibles líquidos (nafta y gasoil), dispuesta el lunes por el Gobierno nacional.
Funcionarios argumentaron que la medida regirá hasta que se normalice la provisión a las estaciones de servicio, muchas de las cuales no pueden satisfacer la demanda de sus clientes porque no reciben el combustible suficiente.
Al respecto, en Tucumán, algunas expendedoras sufren problemas de abastecimiento, según confirmaron a LA GACETA encargados de estos establecimientos.
“No sé que decirle a los clientes, ya que nadie me puede explicar por qué no nos abastecen de combustibles”, dijo el propietario de una estación de servicio Shell de 9 de julio y avenida Roca.
También recalcó que, en su caso, llegaron a estar tres días sin naftas y advirtió que, si bien la escasez todavía no afectó al gasoil, pronto comenzará a faltar este combustible.
Por su parte, el responsable de una YPF céntrica afirmó que en la expendedora a su cargo están faltando 10.000 litros de naftas por semana para satisfacer la demanda de los clientes.
“El problema se debe a los cupos limitados que están suministrando las refinerías. Espero que la prohibición de las exportaciones haga que la situación se normalice”, dijo el encargado.
En el ámbito nacional, el presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines, Raúl Castellano, calificó de extrema, pero acertada la decisión del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, según un informe de la agencia de noticias NA.
A su vez, el secretario general de la Federación de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio, Carlos Acuña, afirmó que la decisión del Gobierno es justa y acertada y sostuvo: “a las grandes petroleras había que ponerles límites”. Las petroleras analizan la medida y no se manifestaron al respecto.
Por lo pronto, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, dispuso que inspectores “fiscalicen enérgicamente” en el territorio provincial el cumplimiento de la medida.
Scioli instruyó al titular de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA), Santiago Montoya, para realizar controles en estaciones de servicio y verificar si la provisión es normal y si los precios se mantienen en los valores que rigieron hasta el 31 de octubre pasado (la medida obliga a retrotraer los precios a los de esa fecha).
En esa provincia, ayer a la mañana salieron a la calle los primeros 30 inspectores a bordo de sus autos particulares quienes simularon cargar nafta y gasoil. “En algunas estaciones faltaban ciertos tipos de combustibles; otras estaban cerradas y otras vendían con precios altos”, informó Montoya.
Funcionarios argumentaron que la medida regirá hasta que se normalice la provisión a las estaciones de servicio, muchas de las cuales no pueden satisfacer la demanda de sus clientes porque no reciben el combustible suficiente.
Al respecto, en Tucumán, algunas expendedoras sufren problemas de abastecimiento, según confirmaron a LA GACETA encargados de estos establecimientos.
“No sé que decirle a los clientes, ya que nadie me puede explicar por qué no nos abastecen de combustibles”, dijo el propietario de una estación de servicio Shell de 9 de julio y avenida Roca.
También recalcó que, en su caso, llegaron a estar tres días sin naftas y advirtió que, si bien la escasez todavía no afectó al gasoil, pronto comenzará a faltar este combustible.
Por su parte, el responsable de una YPF céntrica afirmó que en la expendedora a su cargo están faltando 10.000 litros de naftas por semana para satisfacer la demanda de los clientes.
“El problema se debe a los cupos limitados que están suministrando las refinerías. Espero que la prohibición de las exportaciones haga que la situación se normalice”, dijo el encargado.
En el ámbito nacional, el presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines, Raúl Castellano, calificó de extrema, pero acertada la decisión del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, según un informe de la agencia de noticias NA.
A su vez, el secretario general de la Federación de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio, Carlos Acuña, afirmó que la decisión del Gobierno es justa y acertada y sostuvo: “a las grandes petroleras había que ponerles límites”. Las petroleras analizan la medida y no se manifestaron al respecto.
Por lo pronto, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, dispuso que inspectores “fiscalicen enérgicamente” en el territorio provincial el cumplimiento de la medida.
Scioli instruyó al titular de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA), Santiago Montoya, para realizar controles en estaciones de servicio y verificar si la provisión es normal y si los precios se mantienen en los valores que rigieron hasta el 31 de octubre pasado (la medida obliga a retrotraer los precios a los de esa fecha).
En esa provincia, ayer a la mañana salieron a la calle los primeros 30 inspectores a bordo de sus autos particulares quienes simularon cargar nafta y gasoil. “En algunas estaciones faltaban ciertos tipos de combustibles; otras estaban cerradas y otras vendían con precios altos”, informó Montoya.
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