08 Enero 2008 Seguir en 
Buenos Aires.- Técnicos y especialistas cuestionaron la eficiencia de algunas marcas de lamparitas de bajo consumo, que podrían reemplazar a las incandescentes en el marco del plan de ahorro de energía lanzado por el Gobierno.
Gustavo Boggio Marzet, integrante del Centro de Física y Meteorología del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), aclaró que las lámparas de bajo consumo no son para usar indiscriminadamente en cualquier lugar, porque no se pueden realizar muchos encendidos y apagados.
Sostuvo, además, que si bien estas bombitas gastan menos energía eléctrica, hay algunas marcas que prometen un rendimiento de determinadas cantidad de horas que después está lejos de cumplirse. Boggio Marzet explicó que a fines de 2006 realizó un estudio sobre un lote de 17 marcas de lámparas de bajo consumo de procedencia china con un resultado variado. "Aproximadamente el 70% de las unidades de una marca, en las primeras 100 horas vida, se quemó, mientras el envase decía que duraría entre 3.000 y 8.000 horas", alertó.
El especialista señaló, además, que los focos de bajo consumo entregan mucho menos cantidad de luz, mientras que la máxima cantidad de luz no la dan en forma instantánea, sino entre los 10 y 15 minutos posteriores al encendido.
Paralelamente, en una entrevista con la BBC, el toxicólogo inglés David Ray explicó que los usuarios domésticos deben tomar precauciones razonables si una de estas lámparas se rompe, dado que contienen mercurio, metal que -en contacto con el cuerpo- puede resultar tóxico para la salud. Ante esta situación, el especialista recomendó usar una aspiradora para recolectar los restos de la lamparita cuando se rompe y ventilar el ambiente. Al igual que en la Argentina, el Gobierno inglés implementa un plan de recambio de lamparitas que finalizaría cubriendo todo el país en 2011, de allí las recomendaciones del toxicólogo británico. (NA)
Gustavo Boggio Marzet, integrante del Centro de Física y Meteorología del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), aclaró que las lámparas de bajo consumo no son para usar indiscriminadamente en cualquier lugar, porque no se pueden realizar muchos encendidos y apagados.
Sostuvo, además, que si bien estas bombitas gastan menos energía eléctrica, hay algunas marcas que prometen un rendimiento de determinadas cantidad de horas que después está lejos de cumplirse. Boggio Marzet explicó que a fines de 2006 realizó un estudio sobre un lote de 17 marcas de lámparas de bajo consumo de procedencia china con un resultado variado. "Aproximadamente el 70% de las unidades de una marca, en las primeras 100 horas vida, se quemó, mientras el envase decía que duraría entre 3.000 y 8.000 horas", alertó.
El especialista señaló, además, que los focos de bajo consumo entregan mucho menos cantidad de luz, mientras que la máxima cantidad de luz no la dan en forma instantánea, sino entre los 10 y 15 minutos posteriores al encendido.
Paralelamente, en una entrevista con la BBC, el toxicólogo inglés David Ray explicó que los usuarios domésticos deben tomar precauciones razonables si una de estas lámparas se rompe, dado que contienen mercurio, metal que -en contacto con el cuerpo- puede resultar tóxico para la salud. Ante esta situación, el especialista recomendó usar una aspiradora para recolectar los restos de la lamparita cuando se rompe y ventilar el ambiente. Al igual que en la Argentina, el Gobierno inglés implementa un plan de recambio de lamparitas que finalizaría cubriendo todo el país en 2011, de allí las recomendaciones del toxicólogo británico. (NA)







