06 Enero 2008 Seguir en 
2008 comenzó con caídas abruptas en los principales mercados bursátiles de todo el mundo. La Bolsa de Comercio porteña no se mantuvo ajena a esta realidad, que ya durante las últimas ruedas de 2007 recortó a pocos puntos las ganancias que supo lograr en otro momento del año viejo.
Los analistas coinciden en que las turbulencias financieras que comenzaron en Estados Unidos al estallar la crisis de las hipotecas de bajo costo llegaron para quedarse. Los mercados financieros aún están sintiendo el impacto de una restricción mundial del crédito, que comenzó el año pasado por un salto en la morosidad de los deudores hipotecarios de alto riesgo de Estados Unidos y que obligó a los bancos centrales a inyectar liquidez y a la Reserva Federal a rebajar las tasas de interés para evitar una recesión.
Sin embargo, la inflación se está negando a ceder como factor para estar alerta a nivel mundial y los inversores están demostrando ese temor elevando el flujo de dinero hacia el petróleo y el oro.
Los precios del petróleo subieron casi un 60% en 2007, mientras que el oro saltó un 32%. "Lo que es interesante es que el ambiente de crecimiento lento y altos precios resulta mejor para las coberturas inflacionarias", dijo Santiago Corrigan, estratega en jefe de Diapason Commodities Management.
"El petróleo ahora está comenzando a funcionar como cobertura inflacionaria más que como un simple producto industrial", agregó.
La perspectiva del dólar es otro factor clave, luego de que la moneda estadounidense cayó a mínimos históricos frente a una canasta de monedas y frente al euro, en parte debido a los problemas del mercado hipotecario.
Tras perder un 8,4% frente a una canasta de monedas foráneas en 2007 -su peor desempeño anual en cuatro años-, el dólar ya ha bajado alrededor de un 1% en 2008, lo que convierte a las materias primas denominadas en dólares más tentadoras para los inversores extranjeros.
"Mi sensación es que el dólar no dejará de caer hasta que veamos intervenir a los bancos centrales, así que la tasa de cambio es muy buena para el oro en el nivel actual de tasas de interés. El oro ama a un ambiente de tasas de interés reales bajas o negativas", dijo Michael Lewis, analista de materias primas de Deutsche Bank a la agencia Reuter.
¿En qué medida afectará a la Argentina la volatilidad financiera mundial y la tendencia a la reducción del déficit comercial en Estados Unidos? "En el canal financiero, una más elevada aversión al riesgo implica mayores dificultades para acceder al financiamiento internacional. Por el canal real, la duda es qué ocurrirá con el incremento del comercio mundial; este es un flanco complicado que puede impactar en el sector externo local", señaló el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en su último reporte.
Por eso, los analistas coinciden en que, en el corto plazo, las turbulencias internacionales no afectarán a la Argentina. "El fuerte nivel de reservas del Banco Central, de casi U$S 45.000 millones, y el casi intrascendente nivel de dinero que mueve la Bolsa porteña hacen que el país no sienta con tanta fuerza el impacto de la crisis mundial", concluyó el IAEF en su informe.
Los analistas coinciden en que las turbulencias financieras que comenzaron en Estados Unidos al estallar la crisis de las hipotecas de bajo costo llegaron para quedarse. Los mercados financieros aún están sintiendo el impacto de una restricción mundial del crédito, que comenzó el año pasado por un salto en la morosidad de los deudores hipotecarios de alto riesgo de Estados Unidos y que obligó a los bancos centrales a inyectar liquidez y a la Reserva Federal a rebajar las tasas de interés para evitar una recesión.
Sin embargo, la inflación se está negando a ceder como factor para estar alerta a nivel mundial y los inversores están demostrando ese temor elevando el flujo de dinero hacia el petróleo y el oro.
Los precios del petróleo subieron casi un 60% en 2007, mientras que el oro saltó un 32%. "Lo que es interesante es que el ambiente de crecimiento lento y altos precios resulta mejor para las coberturas inflacionarias", dijo Santiago Corrigan, estratega en jefe de Diapason Commodities Management.
"El petróleo ahora está comenzando a funcionar como cobertura inflacionaria más que como un simple producto industrial", agregó.
La perspectiva del dólar es otro factor clave, luego de que la moneda estadounidense cayó a mínimos históricos frente a una canasta de monedas y frente al euro, en parte debido a los problemas del mercado hipotecario.
Tras perder un 8,4% frente a una canasta de monedas foráneas en 2007 -su peor desempeño anual en cuatro años-, el dólar ya ha bajado alrededor de un 1% en 2008, lo que convierte a las materias primas denominadas en dólares más tentadoras para los inversores extranjeros.
"Mi sensación es que el dólar no dejará de caer hasta que veamos intervenir a los bancos centrales, así que la tasa de cambio es muy buena para el oro en el nivel actual de tasas de interés. El oro ama a un ambiente de tasas de interés reales bajas o negativas", dijo Michael Lewis, analista de materias primas de Deutsche Bank a la agencia Reuter.
¿En qué medida afectará a la Argentina la volatilidad financiera mundial y la tendencia a la reducción del déficit comercial en Estados Unidos? "En el canal financiero, una más elevada aversión al riesgo implica mayores dificultades para acceder al financiamiento internacional. Por el canal real, la duda es qué ocurrirá con el incremento del comercio mundial; este es un flanco complicado que puede impactar en el sector externo local", señaló el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en su último reporte.
Por eso, los analistas coinciden en que, en el corto plazo, las turbulencias internacionales no afectarán a la Argentina. "El fuerte nivel de reservas del Banco Central, de casi U$S 45.000 millones, y el casi intrascendente nivel de dinero que mueve la Bolsa porteña hacen que el país no sienta con tanta fuerza el impacto de la crisis mundial", concluyó el IAEF en su informe.







