28 Diciembre 2007 Seguir en 
1- Lo positivo de 2007 fue la continuidad de un marco internacional favorable, con precios agrícolas externos que siguieron creciendo, y tasas de interés en el mundo increiblemente bajas, que permitieron reactivar fuertemente la economía y el empleo. Pero el superávit fiscal que se logró en estos años permitió subsidiar los servicios públicos y mantener sus tarifas congeladas. También dio aliento al consumo, que ya se traduce en inflación, y llevó a controlar los precios y al congelamiento de estos valores para contener la suba del costo de vida. Este esquema distorsionó los precios y reclama correcciones, que su vez contienen un alto riesgo inflacionario. La situación fiscal está debilitada por los crecientes subsidios y por el aumento ineficaz del gasto público, que hace necesario encarar reformas profundas en el Estado. Tampoco se puede prescindir del crédito exterior, que impide a su vez convocar a nuevos inversores y obtener financiamiento en condiciones razonables por aislamiento internacional.
2- Los desafíos para 2008 están centrados en recomponer la calidad institucional en todos los órdenes para que sea un país previsible. Son necesarias reglas claras y de largo plazo, que haya clima de negocios y centrarse fuertemente en combatir la inflación creciente, la crisis energética, eficientizar el gasto público, la insuficiente inversión y la reinserción de Argentina en el mundo.
3- Nuestra provincia, para tener mayor competitividad, debe priorizar la calidad institucional. Debe convertirse en una provincia previsible y realizar las inversiones estructurales que hacen falta en infraestructura productiva, para lograr la diversificación sustentable de todas las actividades. A la vez, se tiene que reabrir un diálogo fértil y maduro entre los sectores público y privado para corregir los errores.
2- Los desafíos para 2008 están centrados en recomponer la calidad institucional en todos los órdenes para que sea un país previsible. Son necesarias reglas claras y de largo plazo, que haya clima de negocios y centrarse fuertemente en combatir la inflación creciente, la crisis energética, eficientizar el gasto público, la insuficiente inversión y la reinserción de Argentina en el mundo.
3- Nuestra provincia, para tener mayor competitividad, debe priorizar la calidad institucional. Debe convertirse en una provincia previsible y realizar las inversiones estructurales que hacen falta en infraestructura productiva, para lograr la diversificación sustentable de todas las actividades. A la vez, se tiene que reabrir un diálogo fértil y maduro entre los sectores público y privado para corregir los errores.
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