27 Diciembre 2007 Seguir en 
Las diferencias en la estructura económica regional se observan, con mayor crudeza, al analizar la evolución del salario en el país. Así, por ejemplo, un trabajador de Santa Cruz puede llegar a cobrar, en promedio $ 3.519 mensuales, u otro que reside en Neuquén puede percibir $ 3.082 por encontrarse en una zona hidrocarburífera y con un nivel de vida elevado desde el punto de vista económico.
Sin embargo, hay provincias en las que el sector agropecuario, el comercio y el Estado tiene mayor preponderancia a la hora de tomar empleados y donde su estructura económica es bastante limitada, señala un informe de la consultora Economía & Regiones. En este contexto, los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) constituyen una clara muestra de las asimetrías regionales. Según el diagnóstico oficial, al que accedió LA GACETA, la remuneración total del sector privado en Santiago del Estero fue la más baja de la Argentina ($ 1.326), seguida por la de Chaco, con $ 1.378.
Tucumán no escapa a ese contexto, ya que un trabajador privado registrado gana $ 1.393 (equivalente a una canasta básica y media, que incluye alimentos y servicios elementales), el tercer ingreso más bajo del país, según los datos del Indec, aunque creció un 17,9% respecto del tercer trimestre de 2006. Según Economía & Regiones, el salario privado tucumano creció un 140% desde setiembre de 2001.
Se trata de la remuneración bruta, sin descuentos. Según el organismo estadístico, el promedio nacional fue de $ 1.987 mensuales, con una suba salarial interanual del 21,1%. Si se suprimen los descuentos, el salario de bolsillo de un trabajador privado de Tucumán sería de $ 1.240. El informe sobre la Evolución de la Distribución Funcional del Ingreso precisa que el sector privado provincial emplea a 145.252 personas, sobre un total de 5,5 millones de trabajadores registrados en el país. En Tucumán, el costo salarial por empleado asciende a $ 1.718 mensuales.
Respecto de las remuneraciones totales con mayores incrementos, el informe precisa que se observaron en las actividades de explotación de minas y canteras (29,5%), construcción (26,6%) y hoteles y restaurantes (24,6%). En el sector público, en tanto, los mayores aumentos se verificaron en los sectores de bancos nacionales (38,7%), Fuerzas Armadas y de seguridad (47,1%) y universidades nacionales (35%), puntualiza el informe.
Sin embargo, hay provincias en las que el sector agropecuario, el comercio y el Estado tiene mayor preponderancia a la hora de tomar empleados y donde su estructura económica es bastante limitada, señala un informe de la consultora Economía & Regiones. En este contexto, los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) constituyen una clara muestra de las asimetrías regionales. Según el diagnóstico oficial, al que accedió LA GACETA, la remuneración total del sector privado en Santiago del Estero fue la más baja de la Argentina ($ 1.326), seguida por la de Chaco, con $ 1.378.
Tucumán no escapa a ese contexto, ya que un trabajador privado registrado gana $ 1.393 (equivalente a una canasta básica y media, que incluye alimentos y servicios elementales), el tercer ingreso más bajo del país, según los datos del Indec, aunque creció un 17,9% respecto del tercer trimestre de 2006. Según Economía & Regiones, el salario privado tucumano creció un 140% desde setiembre de 2001.
Se trata de la remuneración bruta, sin descuentos. Según el organismo estadístico, el promedio nacional fue de $ 1.987 mensuales, con una suba salarial interanual del 21,1%. Si se suprimen los descuentos, el salario de bolsillo de un trabajador privado de Tucumán sería de $ 1.240. El informe sobre la Evolución de la Distribución Funcional del Ingreso precisa que el sector privado provincial emplea a 145.252 personas, sobre un total de 5,5 millones de trabajadores registrados en el país. En Tucumán, el costo salarial por empleado asciende a $ 1.718 mensuales.
Respecto de las remuneraciones totales con mayores incrementos, el informe precisa que se observaron en las actividades de explotación de minas y canteras (29,5%), construcción (26,6%) y hoteles y restaurantes (24,6%). En el sector público, en tanto, los mayores aumentos se verificaron en los sectores de bancos nacionales (38,7%), Fuerzas Armadas y de seguridad (47,1%) y universidades nacionales (35%), puntualiza el informe.







