20 Diciembre 2007 Seguir en 
“No se entiende la sospechosa candidez de beneplácito y lo positivo de la tarifa social de la luz expresada en relación a la audiencia pública realizada, ya que este valor parece más una medida de corte demagógico que de carácter social”, expresaron Carlos Petersen y Edmundo Romano, de la asociación civil Vecinos y Usuarios Autoconvocados, respecto de la suba del 10% que se estableció en la tarifa de la luz. “Esta tarifa social, tanto en los servicios como en impuestos, tasas y contribuciones, sólo alcanza al estrato de indigentes y no al de pobres cuando, en realidad, el estrato de pobres comprende a la gran mayoría de la clase media. En países del primer mundo - como el caso de EEUU- tanto el Estado como organizaciones sociales subsidian en forma directa a quienes no tienen capacidad de pago para las necesidades esenciales de servicios de luz, agua, gas, salud, educación, alquiler, etcétera y de ingresos menores de U$S 21.000 a U$S 50.000 anuales, mientras que en nuestra provincia, para gozar del beneficio, hay que demostrar estar más muerto que vivo”, se quejaron.







