La FET objeta que se negocie bajo presión la apertura del comercio el domingo 23

Julio Colombres, titular de la entidad, pidió que el Estado garantice la libertad de comercio.

PROTESTA. Los mercantiles marcharon por el centro el viernes por la noche.  LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
PROTESTA. Los mercantiles marcharon por el centro el viernes por la noche. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
17 Diciembre 2007
El presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), Julio Colombres, objetó la modalidad de las protestas que llevan a cabo dirigenes del Sindicato de Empleados y Obreros del Comercio (SEOC) para lograr que el sector comercial pague lo que estos demandan para trabajar en los días previos a las Fiestas.
"No se puede aceptar bajo ningún pretexto, sea cual fuere, que una negociación se lleve a cabo sobre la base de la presión, la amenaza y la batucada en la puerta de los negocios, para impedir el acceso de los consumidores o para cerrar un local, o para llegar a un dudoso acuerdo sobre la base de la coacción, ante la mirada impávida del ausente Estado", se quejó Colombres. "Si hoy comercios y comerciantes que tienen empleados en negro, o que no pagan lo que por ley se debe pagar, corresponde al Estado hacer cesar tal situación. Tiene leyes, estructura, empleados e inspectores para hacer cumplir las leyes", recalcó. El titular de la FET consideró inaceptable que se impida o prohíba por la fuerza trabajar total o parcialmente en plena temporada alta, "la mejor época comercial del año", porque no pueden controlar a los negocios. "Al mismo tiempo, se permite que otros negocios de otros rubros o de otra calificación legal abran sus puertas con total libertad. El consumidor tambien resulta en consecuencia perjudicado en su libertad de elegir y de encontrar el mejor precio", añadió.
Dejó en claro que no se puede aceptar que el Estado asista sin ningún tipo de reacción a las presiones de los mercantiles. "No es posible que se obligue a no trabajar a las empresas que están en la legalidad, que pagan sus impuestos, que tienen sus empleados en blanco, porque ni el sindicato ni el Estado tengan la aptitud o disposición suficiente para controlar a los comercios que están en la ilegalidad o que tienen empleados en negro", subrayó Colombres. Calificó la situación de inconstitucional y arbitraria. "Es el reinado de la fuerza y de la posesión; es el fin del derecho. El Estado debe ejercer su obligación constitucional de garantizar la libertad de comercio y la libertad de trabajar o no trabajar. El sindicato debe rever su posición para que los comercios puedan trabajar y los empleados, si así estuvieren dispuestos, puedan hacerlo llevando más recursos a su hogar", remató.
Hoy, al mediodía, está prevista una nueva reunión entre comerciantes y mercantiles, en la Casa de Gobierno, en la búsqueda de un consenso que permita a los negocios del centro abrir sus puertas el domingo 23. Entre tanto, empresarios y sindicalistas avanzan en negociaciones informales para destrabar el conflicto.

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