11 Diciembre 2007 Seguir en 
LA HABANA.- En ocasión de la celebración del Día Internacionaal de los Derechos Humanos, Cuba anunció ayer que firmará dos importantes pactos de Naciones Unidas en la materia, mientras partidarios del gobierno hostigaban a disidentes que realizaban una manifestación pacífica en La Habana.
Un centenar de partidarios del Gobierno interceptó, acosó y disolvió a gritos y empujones a unos 12 disidentes que marchaban en silencio a escasas cuadras de la Cancillería. "¡Viva Fidel! ¡Viva Raúl! ¡Viva el partido Comunista de Cuba!", les gritaban mientras se les acercaban amenazantes. Al menos dos de los disidentes fueron llevados por la fuerza en coche con matrícula particular, según testigos. Uno de ellos dijo ser ciudadano español.
Catalanas retenidas
El gobierno de la isla califica a los disidentes de mercenarios a sueldo de Estados Unidos. Paralelamente, 10 mujeres catalanas permanecían ayer retenidas en un hotel de La Habana. La Policía les retiró los pasaportes y billetes de avión tras participar el domingo en otra marcha del grupo de familiares de presos políticos Damas de Blanco. "Nos dijeron que en las próximas horas nos deportarán", dijo Francina Vila, concejal del partido Convergencia i Unió en el Ayuntamiento de Barcelona. Las activistas forman parte de un grupo de mujeres de Bosnia, Perú y Suecia, que ingresaron a Cuba con visas de turista para apoyar a los disidentes en el Día de los Derechos Humanos.
El compromiso
Por otra parte, el canciller Felipe Pérez Roque, anunció ayer que, en el primer trimestre de 2008, Cuba suscribirá en la ONU el Pacto sobre Derechos Civiles y Políticos y el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Ambos entraron en vigor en 1976. "Nuestro país mantendrá siempre una estrecha cooperación con el sistema de las Naciones Unidas, sobre la base del respeto a nuestra soberanía nacional y al derecho del pueblo cubano a la libre determinación", dijo. La decisión, según el canciller, obedece a la existencia de un "nuevo clima", tras la sustitución de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU por un nuevo Consejo y la discontinuación del mandato de una enviada especial para Cuba, que la isla consideraba una manipulación de Estados Unidos. Pérez Roque dijo que el gobierno está dispuesto a "rendir cuentas" en marzo de 2009, a partir de un mecanismo de revisión del Consejo de Derechos Humanos, del que es miembro. "Esta voluntad se mantendrá mientras persista la actual situación, que esperamos no cambie, de no singularización, no selectividad, no uso discriminatorio y politizado del tema de los derechos humanos para agredir y justificar las agresiones de los países que no se someten al dictado imperialista", dijo. (DPA)
Un centenar de partidarios del Gobierno interceptó, acosó y disolvió a gritos y empujones a unos 12 disidentes que marchaban en silencio a escasas cuadras de la Cancillería. "¡Viva Fidel! ¡Viva Raúl! ¡Viva el partido Comunista de Cuba!", les gritaban mientras se les acercaban amenazantes. Al menos dos de los disidentes fueron llevados por la fuerza en coche con matrícula particular, según testigos. Uno de ellos dijo ser ciudadano español.
Catalanas retenidas
El gobierno de la isla califica a los disidentes de mercenarios a sueldo de Estados Unidos. Paralelamente, 10 mujeres catalanas permanecían ayer retenidas en un hotel de La Habana. La Policía les retiró los pasaportes y billetes de avión tras participar el domingo en otra marcha del grupo de familiares de presos políticos Damas de Blanco. "Nos dijeron que en las próximas horas nos deportarán", dijo Francina Vila, concejal del partido Convergencia i Unió en el Ayuntamiento de Barcelona. Las activistas forman parte de un grupo de mujeres de Bosnia, Perú y Suecia, que ingresaron a Cuba con visas de turista para apoyar a los disidentes en el Día de los Derechos Humanos.
El compromiso
Por otra parte, el canciller Felipe Pérez Roque, anunció ayer que, en el primer trimestre de 2008, Cuba suscribirá en la ONU el Pacto sobre Derechos Civiles y Políticos y el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Ambos entraron en vigor en 1976. "Nuestro país mantendrá siempre una estrecha cooperación con el sistema de las Naciones Unidas, sobre la base del respeto a nuestra soberanía nacional y al derecho del pueblo cubano a la libre determinación", dijo. La decisión, según el canciller, obedece a la existencia de un "nuevo clima", tras la sustitución de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU por un nuevo Consejo y la discontinuación del mandato de una enviada especial para Cuba, que la isla consideraba una manipulación de Estados Unidos. Pérez Roque dijo que el gobierno está dispuesto a "rendir cuentas" en marzo de 2009, a partir de un mecanismo de revisión del Consejo de Derechos Humanos, del que es miembro. "Esta voluntad se mantendrá mientras persista la actual situación, que esperamos no cambie, de no singularización, no selectividad, no uso discriminatorio y politizado del tema de los derechos humanos para agredir y justificar las agresiones de los países que no se someten al dictado imperialista", dijo. (DPA)







