La estimulación armónica de los cinco sentidos contribuye a mejorar el clima de trabajo
Las empresas tienden a disponer de ambientes agradables, con el fin de bajar los riesgos de accidentes y el índice de estrés del personal. Un lugar de trabajo libre de humo, con música ambiental y con una buena luminosidad ayuda a mejorar la productividad.
11 Diciembre 2007 Seguir en 
En la filosofía oriental suele decirse que la estimulación armónica de los cinco sentidos otorga vacaciones al cuerpo y al alma, y de ese modo se alcanza el equilibrio interior. Esa filosofía también puede ser aplicada al mundo laboral, donde el sentido de la vista o del oído pueden tener algo de primacía sobre el tacto, el gusto o el olfato. Un mal uso o el descuido de alguno de estos sentidos puede exponer a cualquier persona a un accidente de trabajo. Por esa razón, muchas empresas reforzaron sus políticas de higiene y de seguridad, para disponer de ambientes agradables y saludables de trabajo, dice a LA GACETA Graciela Chamut, master en Dirección de Empresas. La experta considera que esa buena aplicación de los cinco sentidos convierte a un trabajador en persona sana, reduciendo los niveles de estrés laboral y trasmutando los problemas (aspectos negativos) en soluciones (una mirada positiva de las cosas).
Ese aroma de oficina
¿Qué se puede hacer para potenciar el olfato en la oficina? Chamut sostiene que un clima limpio, libre de humo, no contaminado, genera una sensación de bienestar en el trabajador. “Por ende, tiene más posibilidades de rendir mejor y una mayor predisposición en su tarea”, señala. Por el contrario, un ambiente oscuro y viciado cansa al cerebro. Y en esto -dice la especialista- los purificadores de ambiente son herramientas a las que apelan las organizaciones.
El infaltable café
En muchos casos, el sentido del gusto entra en juego cuando los trabajadores desempeñan actividades en horarios extendidos. Allí aparece el infaltable café y el constante uso de los surtidores, para el té o la sopa quick. En caso de que la empresa tenga un salón comedor, Chamut sugiere que el menú contenga comidas de rápida digestión.
La silla y el escritorio
En el sentido del tacto entra en juego el mobiliario que estará a disposición del empleado. Por un lado, el trabajador tendrá que preservar, con un buen uso, las herramientas de trabajo. De ellas dependerá su rendimiento. Pero también, dice Chamut, las empresas deben evaluar periódicamente el estado de los escritorios o de las sillas o de los instrumentos que usa su personal, con el fin de evitar accidentes. En este aspecto, también puede incluirse al ejercicio físico. En muchas empresas de Buenos Aires se adoptó la política de otorgarle al personal una hora de gimnasia o 20 minutos de caminata para relajar la mente.
Mundo de colores
Generalmente, los ambientes bien iluminados, pintados con colores claros, generan una mejor predisposición al trabajo. “Los colores transmiten tres tipos de emociones: la depresión, la elación y la ira o agresividad”, afirma Chamut. Así, los colores oscuros en los ambientes, o la falta de luminosidad, serán asociados con la depresión; los ambientes con colores verdes o azules, a la elación y el rojo o el negro con la agresividad, indica la experta.
De música tranquila
Muchas empresas consideran que la música aplaca los ánimos y predispone el ánimo. “La mayoría de las compañías y comercios instalados en Tucumán tienen el sistema de música ambiental, con ritmos serenos que no generan una sensación de incomodidad o de agresión para aquel que lo escucha”, puntualiza Chamut.
Sin embargo, aclara que puede haber casos en que en un mismo entorno laboral los trabajadores tengan preferencias por tal o cual género musical. Y por eso apelan a los auriculares. “En algunos casos, la música puede denotar una sensación particular (tensión, agresividad o melancolía); pero en otros, tan solo se trata de una cuestión de gusto”, dice la experta en Recursos Humanos.
Ese aroma de oficina
¿Qué se puede hacer para potenciar el olfato en la oficina? Chamut sostiene que un clima limpio, libre de humo, no contaminado, genera una sensación de bienestar en el trabajador. “Por ende, tiene más posibilidades de rendir mejor y una mayor predisposición en su tarea”, señala. Por el contrario, un ambiente oscuro y viciado cansa al cerebro. Y en esto -dice la especialista- los purificadores de ambiente son herramientas a las que apelan las organizaciones.
El infaltable café
En muchos casos, el sentido del gusto entra en juego cuando los trabajadores desempeñan actividades en horarios extendidos. Allí aparece el infaltable café y el constante uso de los surtidores, para el té o la sopa quick. En caso de que la empresa tenga un salón comedor, Chamut sugiere que el menú contenga comidas de rápida digestión.
La silla y el escritorio
En el sentido del tacto entra en juego el mobiliario que estará a disposición del empleado. Por un lado, el trabajador tendrá que preservar, con un buen uso, las herramientas de trabajo. De ellas dependerá su rendimiento. Pero también, dice Chamut, las empresas deben evaluar periódicamente el estado de los escritorios o de las sillas o de los instrumentos que usa su personal, con el fin de evitar accidentes. En este aspecto, también puede incluirse al ejercicio físico. En muchas empresas de Buenos Aires se adoptó la política de otorgarle al personal una hora de gimnasia o 20 minutos de caminata para relajar la mente.
Mundo de colores
Generalmente, los ambientes bien iluminados, pintados con colores claros, generan una mejor predisposición al trabajo. “Los colores transmiten tres tipos de emociones: la depresión, la elación y la ira o agresividad”, afirma Chamut. Así, los colores oscuros en los ambientes, o la falta de luminosidad, serán asociados con la depresión; los ambientes con colores verdes o azules, a la elación y el rojo o el negro con la agresividad, indica la experta.
De música tranquila
Muchas empresas consideran que la música aplaca los ánimos y predispone el ánimo. “La mayoría de las compañías y comercios instalados en Tucumán tienen el sistema de música ambiental, con ritmos serenos que no generan una sensación de incomodidad o de agresión para aquel que lo escucha”, puntualiza Chamut.
Sin embargo, aclara que puede haber casos en que en un mismo entorno laboral los trabajadores tengan preferencias por tal o cual género musical. Y por eso apelan a los auriculares. “En algunos casos, la música puede denotar una sensación particular (tensión, agresividad o melancolía); pero en otros, tan solo se trata de una cuestión de gusto”, dice la experta en Recursos Humanos.







