10 Diciembre 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La consultora Ecolatina afirmó que la suba de retenciones al agro, la minería y a los hidrocarburos aportarán -si los precios se mantienen y la cosecha es buena- al menos $ 10.000 millones adicionales anuales a las nuevas autoridades, lo que permitirá “consolidar el superávit primario del año próximo”.
“En la transición hacia el cambio de gobierno, el Ejecutivo introdujo varias medidas tendientes a despejar el camino a la presidenta electa”, Cristina Fernández de Kirchner, destacó la entidad. Según Ecolatina “la estrategia para apuntalar el superávit se basa fundamentalmente en aumentar la presión impositiva y moderar -levemente- el ritmo de expansión del gasto”. La consultora señaló que el avance se focalizó en reforzar la caja fiscal, vía aumento de las retenciones.
Puntualizó luego que las prioridades del gobierno de Fernández de Kirchner siguen siendo controlar la inflación, lograr un shock de inversión y consolidar los pilares del modelo. Para ello, agregó, “deberá operar rápidamente sobre las principales variables de control, pero también generar señales y estímulos al sector privado, pues la solución de estos problemas depende de las decisiones de distintos agentes económicos (empresarios, trabajadores y sindicatos)”.
Ecolatina calculó que los ajustes en las tarifas de transporte público desde enero (subte, colectivos, trenes, premetro) “implican una suba de 0,9% en el índice de precios al consumidor”. Esta suba, añadió la consultora, “es la primera tras siete años de fuertes alzas de costos y tarifas congeladas, compensadas por subsidios estatales”. Sostuvo que el Gobierno “intensificó la política de control de precios: se volvieron a cerrar las exportaciones de granos, aumentaron los controles sobre las ventas del gas al exterior y se fijaron precios de referencia para los productores de leche”.
Según Ecolatina, “el problema de estas medidas es que si bien puede reducir los precios en el corto plazo, afecta a la oferta en el mediano, pues si cae la rentabilidad por debajo de la de otros sectores, caerá la producción y aumentará la concentración”.(Télam)
“En la transición hacia el cambio de gobierno, el Ejecutivo introdujo varias medidas tendientes a despejar el camino a la presidenta electa”, Cristina Fernández de Kirchner, destacó la entidad. Según Ecolatina “la estrategia para apuntalar el superávit se basa fundamentalmente en aumentar la presión impositiva y moderar -levemente- el ritmo de expansión del gasto”. La consultora señaló que el avance se focalizó en reforzar la caja fiscal, vía aumento de las retenciones.
Puntualizó luego que las prioridades del gobierno de Fernández de Kirchner siguen siendo controlar la inflación, lograr un shock de inversión y consolidar los pilares del modelo. Para ello, agregó, “deberá operar rápidamente sobre las principales variables de control, pero también generar señales y estímulos al sector privado, pues la solución de estos problemas depende de las decisiones de distintos agentes económicos (empresarios, trabajadores y sindicatos)”.
Ecolatina calculó que los ajustes en las tarifas de transporte público desde enero (subte, colectivos, trenes, premetro) “implican una suba de 0,9% en el índice de precios al consumidor”. Esta suba, añadió la consultora, “es la primera tras siete años de fuertes alzas de costos y tarifas congeladas, compensadas por subsidios estatales”. Sostuvo que el Gobierno “intensificó la política de control de precios: se volvieron a cerrar las exportaciones de granos, aumentaron los controles sobre las ventas del gas al exterior y se fijaron precios de referencia para los productores de leche”.
Según Ecolatina, “el problema de estas medidas es que si bien puede reducir los precios en el corto plazo, afecta a la oferta en el mediano, pues si cae la rentabilidad por debajo de la de otros sectores, caerá la producción y aumentará la concentración”.(Télam)







