09 Diciembre 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El presidente Néstor Kirchner podría ocupar un rol activo para lograr la liberación de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC hace casi seis años. Según reveló ayer el ex esposo de Betancourt, Juan Carlos Lecompte, Kirchner le dijo: "yo dejo el gobierno el lunes, queda mi esposa (Cristina Fernández), y puedo ir a la selva" para negociar directamente con la guerrilla y encontrar una solución a la crisis de los secuestrados.
Lecompte dijo también que le comentó su preocupación porque los cautivos estaban muy mal. "Le comenté que las fotos y las cartas que recibimos los muestran prácticamente desahuciados", señaló.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, subrayó por su parte que el gobierno argentino siempre estuvo dispuesto a ayudar en el caso de la candidata colombiana. El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, le había solicitado ayuda a Kirchner en el caso Betancourt.
La zona de encuentro
Mientras, en Bogotá, el ex candidato presidencial Alvaro Leyva dijo ayer que las FARC sólo aceptarán un encuentro con el gobierno colombiano para negociar un canje de rehenes por rebeldes presos si la cita se da en los municipios de Pradera y Florida (suroeste). Leyva, uno de los políticos colombianos más cercanos a la guerrilla izquierdista, formuló esta declaraión un día después de que el presidente, Alvaro Uribe, propuso a la organización insurgente dialogar sobre el acuerdo humanitario en una "zona de encuentro" de 150 kilómetros, que se establecería por un término de 30 días. Según el ex aspirante presidencial, sin la desmilitarización de Florida y Pradera, dos localidades del departamento del Valle del Cauca cuyo despeje ha sido solicitado durante años por los insurgentes para efectuar allí las negociaciones del canje, nada se podrá hacer. "Las razones son de tipo estratégico y logístico. En el Valle del Cauca he conversado con varios líderes del sector privado; hay una comunidad internacional que quiere estar allí; representantes y senadores estadounidenses han manifestado su interés de hacerlo", declaró. Asimismo, Leyva señaló que lo importante no son los kilómetros cuadrados del lugar de la negociación, sino la liberación de los secuestrados. El también ex ministro pidió a las partes que den valor a las propuestas que han hecho terceros para concretar el intercambio de 50 rehenes por 500 rebeldes presos. (DPA)
Lecompte dijo también que le comentó su preocupación porque los cautivos estaban muy mal. "Le comenté que las fotos y las cartas que recibimos los muestran prácticamente desahuciados", señaló.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, subrayó por su parte que el gobierno argentino siempre estuvo dispuesto a ayudar en el caso de la candidata colombiana. El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, le había solicitado ayuda a Kirchner en el caso Betancourt.
La zona de encuentro
Mientras, en Bogotá, el ex candidato presidencial Alvaro Leyva dijo ayer que las FARC sólo aceptarán un encuentro con el gobierno colombiano para negociar un canje de rehenes por rebeldes presos si la cita se da en los municipios de Pradera y Florida (suroeste). Leyva, uno de los políticos colombianos más cercanos a la guerrilla izquierdista, formuló esta declaraión un día después de que el presidente, Alvaro Uribe, propuso a la organización insurgente dialogar sobre el acuerdo humanitario en una "zona de encuentro" de 150 kilómetros, que se establecería por un término de 30 días. Según el ex aspirante presidencial, sin la desmilitarización de Florida y Pradera, dos localidades del departamento del Valle del Cauca cuyo despeje ha sido solicitado durante años por los insurgentes para efectuar allí las negociaciones del canje, nada se podrá hacer. "Las razones son de tipo estratégico y logístico. En el Valle del Cauca he conversado con varios líderes del sector privado; hay una comunidad internacional que quiere estar allí; representantes y senadores estadounidenses han manifestado su interés de hacerlo", declaró. Asimismo, Leyva señaló que lo importante no son los kilómetros cuadrados del lugar de la negociación, sino la liberación de los secuestrados. El también ex ministro pidió a las partes que den valor a las propuestas que han hecho terceros para concretar el intercambio de 50 rehenes por 500 rebeldes presos. (DPA)
Francia ocupa el primer lugar en la agenda de la presidenta
BUENOS AIRES.- El primer ministro de Francia, François Fillon, advirtió ayer que la liberación de la franco-colombiana Ingrid Betancourt es cuestión de vida o muerte. Fillon, que arribó ayer a Buenos Aires, asistirá mañana como invitado especial a la ceremonia de asunción de la presidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner. En su primer día de mandato, la presidenta se reunirá con Fillón. La crisis de los rehenes así lo exige. Por eso es que también tiene prevista una audiencia, el martes, con la madre de Betancourt, Yolanda Pulecio. Pero la flamante mandataria también debe abordar las relaciones bilaterales, debilitadas tras la partida del Grupo Suez de Aguas Argentinas. Además, debe discutir con el gobierno francés la resolución de la deuda de U$S 6.300 millones con el Club de París. (NA)







