El gran desafío económico de la nueva gestión

El fenómeno económico de la inflación parece perseguir sin tregua a la Nación. Economistas presentan definiciones variadas sobre el tema.

09 Diciembre 2007
Las definiciones de inflación son tan variadas como las recetas que existen para controlar este fenómeno económico, que parece perseguir sin tregua a la Nación argentina desde hace muchas décadas. La lucha contra este fenómeno parece ser el gran desafío que en materia económica debería encarar la gestión presidencial de Cristina Fernández, que asumirá mañana en sus funciones. La más popular de las definiciones de inflación, aunque no la más exacta -destaca Rogelio Pontón, director de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario-, es aquella que la relaciona con "el aumento sostenido en el nivel promedio de precios". Pontón realizó un trabajo en el que sintetiza las visiones de distintos expertos mundiales sobre el tema.
Milton Friedman sostiene que se registra inflación cuando "el crecimiento de la oferta monetaria supera al crecimiento del Producto Bruto Interno". También se dice que el fenómeno ocurre cuando "la demanda global supera a la oferta global". León Walras desarrolló en 1874 lo que se conoce con el nombre de "teoría del equilibrio general", visión que trata de mostrar matemáticamente todas las variables que entran en juego, la oferta y demanda de las distintas mercaderías, la oferta y demanda de los servicios y también la moneda, y como están esas variables relacionadas.
Algunos han definido la inflación como un "impuesto" y como todo gravamen consta de un monto imponible y una alícuota impositiva. La inflación tiene un monto imponible que es la cantidad de dinero que tiene la gente y la alícuota impositiva es la tasa de inflación. Fue John Keynes el que desarrolló esta concepción en su escrito de 1923: "Tratado de reforma monetaria". Allí se describe la hiperinflación que Alemania padeció después de la primera guerra mundial. Según las ideas del economista británico, cuando se incrementa la alícuota de un impuesto, el monto imponible sobre el que recae ese impuesto tiende a disminuir. Por ejemplo, si aplicamos un arancel, que en definitiva es un impuesto, a determinados productos que importamos del extranjero, un aumento de ese arancel hace que se contraiga la cantidad de productos que vienen del exterior. Para seguir recaudando el mismo ingreso anterior, el gobierno aumenta dicha alícuota para compensar la disminución del monto imponible sobre el que percute la misma.
En las hiperinflaciones el monto imponible, es decir la cantidad de dinero que tiene la gente, se contrae. Los economistas, siguiendo a Irving Fisher, dicen que aumenta la velocidad de circulación del dinero, o lo que es lo mismo, disminuye el deseo de la gente de tener liquidez. En 1922 en Alemania los precios aumentaban semanalmente pero, en determinados momentos de 1923 comenzaron a aumentar diariamente. Para definir este fenómeno, Ludwig von Mises, en sus conferencias en la ciudad de Buenos Aires, en 1959, comentó que ante la suba de precios "el dinero era como chocolate caliente que se derretía en los bolsillos". El mismo Mises definió la inflación de modo muy práctico ante la pregunta que le hicieron los funcionarios de la Sociedad de las Naciones que habían visitado Austria para ver de más cerca el proceso hiperinflacionario de este país en 1922. Los acompañó de noche ante el edificio de la casa de la moneda y viendo las luces encendidas y el ruido de las máquinas impresoras de billetes, les dijo: "eso es la inflación".
El dilema fundamental es si hay que frenar la inflación de golpe o en forma paulatina. La respuesta depende de una serie de circunstancias y puede diferir según la ocasión y la latitud.

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