02 Diciembre 2007 Seguir en 
En un clima de camaradería, con un poco más de 300 asistentes, se realizó el viernes a la noche, la comida anual de la Fundación del Tucumán, el tradicional encuentro del empresariado y de la dirigencia social y política de la provincia. Los directivos de las principales entidades empresarias apoyaron con su presencia la convocatoria, pero ningún funcionarios de alto rango del Gobierno provincial se contó entre los presentes, en el Catalinas Park Hotel (la mayoría se excusó mediante nota). En cambio, se observó entre los comensales al electo diputado nacional por el oficialismo, Alfredo Dato.
El presidente de la Fundación, José Manuel García González, habló de las "preocupaciones que no podemos dejar de expresar", y el disertante invitado, José Claudio Escribano, se refirió a un tema apartado del ambiente de los hombres de negocio ("El periodismo en el siglo XXI y la revolución tecnológica"). Así, los diálogos en las mesas marcaron la tónica y el color de la reunión.
Cuestiones de particular sensibilidad para los propietarios y ejecutivos de empresas, como las dificultades que enfrentan con la provisión de energía, el aumento de los costos y el avance inflacionario -analizados con visiones más o menos dramáticas- acapararon las principales inquietudes. "Para mí va a ser fundamental lo que haga (Hugo) Moyano. Si lo dejan pedir un 30% suba de salarios, la situación del país se va a acomplicar", apostillaban en una de las mesas. También inquietos, pero un poco más moderados, otros se concentraban en la marcha de su negocios y de las próximas campañas. Eso sí, todos se mostraron especialmente molestos por el aumento a las retenciones y preocupados por los paso que impondrá la gestión de la presidenta Cristina Kirchner.
"Finaliza un período de gobierno en el que se han alcanzado importanes logros, especialmente en el área económica, teniendo en cuenta la situación que vivía la Argentina hace 5 o 6 años atrás", arrancó planteando García González. Pero enseguida advirtió: "los logros obtenidos, como el crecimiento sostenido desde 2003 y el superávit fiscal, no son suficientes. Para sostener un crecimiento alto en el tiempo son necesarias inversiones, y hoy no se invierte lo nececesario por falta de reglas de juego previsibles".
En esa línea, el presidente de la Fundación recalcó: "un ejemplo de esto lo tenemos en la crisis energética, que si bien es una crisis de crecimiento -no de recesión- hoy la capacidad de generación y explotación está saturada por la demanda; y el país necesita invertir U$S 1.500 millones por año para asegurar la provisión de energía".
García González también advirtió que "quien viene a radicarse o agrandar su capacidad de producción, no sólo analiza las tendencias económicas, sino también cuestiones más profundas como la calidad institucional", por lo que "cobran importancia el respeto al derecho de propiedad, la independencia y eficacia de la justicia, la seguridad, la permanencia de las reglas impositivas, la honestidad en losmanejos públicos y privados".
El dirigente empresario reclamó, además, combatir la corrupción con eficacia y alertó que la situación fiscal se debilita. "Como hombres del Noroeste -enfatizó-, reclamamos el fin de los superpoderes y el de un esquema fiscal nacional arbitrario", que hizo bajar la coparticipación "al 30% de los recursos que llegan a las provincias"; lo que derivó en un aumento de la "decadencia de las regiones pobres, menos pobladas y con menos cantidad de votos". Pero, le dedicó también una parte del mensaje a sus pares, los empresarios. "Acá tenemos una gran responsabilidad, porque los excesos institucionales, el populismo o las agresiones ideologizadas, no las repudiamos con la energía necesaria y debemos hacernos cargos de nuestra gruesa debilidad y asumir que debemos actuar con más responsabilidad, si pretendemos evitar desvíos y abusos mayores que pueden ser destructivos". Y les pidió dejar de mirar atrás y reemplazar los "desórdenes que provienen de los antagonismos, por el orden que surge de la concordia".
Luego, ya avanzada la cena, Carlos Páez de la Torre presentó con elogios a José Claudio Escribano, el orador invitado. El ex subdirector de "La Nación" y reconocido periodista les dio una clase magistral a los hombres de negocios. Entre anécdotas personales y estadísticas les advirtió -en síntesis- que los valores de "la confiabilidad y la credibilidad seguirán siendo la fortaleza de los diarios", pese al avance de internet y en el mundo de la sociedad del conocimiento. Escribano recibió una plaqueta en gratitud a su paso por Tucumán. En el final, sorteos de premios, música, y baile redondearon la velada.
El presidente de la Fundación, José Manuel García González, habló de las "preocupaciones que no podemos dejar de expresar", y el disertante invitado, José Claudio Escribano, se refirió a un tema apartado del ambiente de los hombres de negocio ("El periodismo en el siglo XXI y la revolución tecnológica"). Así, los diálogos en las mesas marcaron la tónica y el color de la reunión.
Cuestiones de particular sensibilidad para los propietarios y ejecutivos de empresas, como las dificultades que enfrentan con la provisión de energía, el aumento de los costos y el avance inflacionario -analizados con visiones más o menos dramáticas- acapararon las principales inquietudes. "Para mí va a ser fundamental lo que haga (Hugo) Moyano. Si lo dejan pedir un 30% suba de salarios, la situación del país se va a acomplicar", apostillaban en una de las mesas. También inquietos, pero un poco más moderados, otros se concentraban en la marcha de su negocios y de las próximas campañas. Eso sí, todos se mostraron especialmente molestos por el aumento a las retenciones y preocupados por los paso que impondrá la gestión de la presidenta Cristina Kirchner.
"Finaliza un período de gobierno en el que se han alcanzado importanes logros, especialmente en el área económica, teniendo en cuenta la situación que vivía la Argentina hace 5 o 6 años atrás", arrancó planteando García González. Pero enseguida advirtió: "los logros obtenidos, como el crecimiento sostenido desde 2003 y el superávit fiscal, no son suficientes. Para sostener un crecimiento alto en el tiempo son necesarias inversiones, y hoy no se invierte lo nececesario por falta de reglas de juego previsibles".
En esa línea, el presidente de la Fundación recalcó: "un ejemplo de esto lo tenemos en la crisis energética, que si bien es una crisis de crecimiento -no de recesión- hoy la capacidad de generación y explotación está saturada por la demanda; y el país necesita invertir U$S 1.500 millones por año para asegurar la provisión de energía".
García González también advirtió que "quien viene a radicarse o agrandar su capacidad de producción, no sólo analiza las tendencias económicas, sino también cuestiones más profundas como la calidad institucional", por lo que "cobran importancia el respeto al derecho de propiedad, la independencia y eficacia de la justicia, la seguridad, la permanencia de las reglas impositivas, la honestidad en losmanejos públicos y privados".
El dirigente empresario reclamó, además, combatir la corrupción con eficacia y alertó que la situación fiscal se debilita. "Como hombres del Noroeste -enfatizó-, reclamamos el fin de los superpoderes y el de un esquema fiscal nacional arbitrario", que hizo bajar la coparticipación "al 30% de los recursos que llegan a las provincias"; lo que derivó en un aumento de la "decadencia de las regiones pobres, menos pobladas y con menos cantidad de votos". Pero, le dedicó también una parte del mensaje a sus pares, los empresarios. "Acá tenemos una gran responsabilidad, porque los excesos institucionales, el populismo o las agresiones ideologizadas, no las repudiamos con la energía necesaria y debemos hacernos cargos de nuestra gruesa debilidad y asumir que debemos actuar con más responsabilidad, si pretendemos evitar desvíos y abusos mayores que pueden ser destructivos". Y les pidió dejar de mirar atrás y reemplazar los "desórdenes que provienen de los antagonismos, por el orden que surge de la concordia".
Luego, ya avanzada la cena, Carlos Páez de la Torre presentó con elogios a José Claudio Escribano, el orador invitado. El ex subdirector de "La Nación" y reconocido periodista les dio una clase magistral a los hombres de negocios. Entre anécdotas personales y estadísticas les advirtió -en síntesis- que los valores de "la confiabilidad y la credibilidad seguirán siendo la fortaleza de los diarios", pese al avance de internet y en el mundo de la sociedad del conocimiento. Escribano recibió una plaqueta en gratitud a su paso por Tucumán. En el final, sorteos de premios, música, y baile redondearon la velada.







