28 Noviembre 2007 Seguir en 
Salir a almorzar o a cenar en un restaurante cuesta un 20% más que a fines de diciembre. Más preocupante es el caso de los alquileres, cuyo incremento oscila entre un 29% y un 43% -según la zona en el área metropolitana- o pagar la cuota del colegio (20%). Si va al teatro, evidenciará que el valor de la entrada creció un 22% o si prefiere el cine, el costo será un 16% más que en diciembre. Esa es la situación que percibe la clase media, medida sólo en Buenos Aires por SEL Consultores.
La consultora privada, dirigida por el sociólogo Ernesto Kritz, llegó a la conclusión que la clase media de referencia sintió hasta octubre una inflación del 17,5%, casi tres veces más de lo que calculó hasta ese mes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), del 6,6% en los primeros 10 meses del año. Como estructura de consumo representativa, SEL tomó al tercer quintil de la Encuesta Nacional de Gastos, que sirve de base para la elaboración del Indice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec. Incluyó los precios de 280 artículos con cobertura en el área metropolitana, típicos en la canasta de la clase media.
El diagnóstico privado diferente a la clase media baja entre asalariados y quienes están fuera de convenios y las remuneraciones de éstos no alcanzaron los niveles de conseguidos por sindicatos para los trabajadores registrados.
La clase media baja ocupa el sector “menos beneficiado de la sociedad por lo que parece probable que el impacto de la caída del desempleo y la mejora de los ingresos de los hogares sobre la aprobación de la gestión del gobierno, sea menor en esta franja”.
El informe reconoció que “el cuestionamiento de los datos del INDEC dificulta conocer el efecto de la inflación sobre el ingreso real de los hogares; más aún si se trata de un grupo social en particular”, reproduce la agencia NA.
“Aunque la inflación no parece estar deteriorando aún el ingreso de los hogares de clase media, es del todo probable que haya una fuerte desaceleración con relación a 2006”, pronosticó el SEL.
Por otro lado, se ocupó de desmitificar la orientación productivista del modelo económico porque, según sus datos, “dos de cada tres empleos se generaron en los servicios y los sectores no transables y la industria manufacturera contribuyó con uno de cada cuatro nuevos empleos”.
La evolución de la inflación es mucho mayor en el interior del país que en el Gran Buenos Aires. A tal punto que en provincias como San Luis o Mendoza, el IPC supera el 20% en lo que va del año. En este último distrito, se volvió a cuestionar la medición del Indec, por tercer mes consecutivo.
La titular de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza, Patricia Giménez, salió a aclarar que pese a que el Indec difundiera un IPC de 0,7% para la provincia en octubre, los datos que maneja la repartición indican que fue del 1,6%.
La consultora privada, dirigida por el sociólogo Ernesto Kritz, llegó a la conclusión que la clase media de referencia sintió hasta octubre una inflación del 17,5%, casi tres veces más de lo que calculó hasta ese mes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), del 6,6% en los primeros 10 meses del año. Como estructura de consumo representativa, SEL tomó al tercer quintil de la Encuesta Nacional de Gastos, que sirve de base para la elaboración del Indice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec. Incluyó los precios de 280 artículos con cobertura en el área metropolitana, típicos en la canasta de la clase media.
El diagnóstico privado diferente a la clase media baja entre asalariados y quienes están fuera de convenios y las remuneraciones de éstos no alcanzaron los niveles de conseguidos por sindicatos para los trabajadores registrados.
La clase media baja ocupa el sector “menos beneficiado de la sociedad por lo que parece probable que el impacto de la caída del desempleo y la mejora de los ingresos de los hogares sobre la aprobación de la gestión del gobierno, sea menor en esta franja”.
El informe reconoció que “el cuestionamiento de los datos del INDEC dificulta conocer el efecto de la inflación sobre el ingreso real de los hogares; más aún si se trata de un grupo social en particular”, reproduce la agencia NA.
“Aunque la inflación no parece estar deteriorando aún el ingreso de los hogares de clase media, es del todo probable que haya una fuerte desaceleración con relación a 2006”, pronosticó el SEL.
Por otro lado, se ocupó de desmitificar la orientación productivista del modelo económico porque, según sus datos, “dos de cada tres empleos se generaron en los servicios y los sectores no transables y la industria manufacturera contribuyó con uno de cada cuatro nuevos empleos”.
La evolución de la inflación es mucho mayor en el interior del país que en el Gran Buenos Aires. A tal punto que en provincias como San Luis o Mendoza, el IPC supera el 20% en lo que va del año. En este último distrito, se volvió a cuestionar la medición del Indec, por tercer mes consecutivo.
La titular de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza, Patricia Giménez, salió a aclarar que pese a que el Indec difundiera un IPC de 0,7% para la provincia en octubre, los datos que maneja la repartición indican que fue del 1,6%.







