10 Noviembre 2007 Seguir en 
MAR DEL PLATA (Enviado especial).- Reconfortados, con una sonrisa. El cambio de ánimo se observó ayer entre los asistentes al coloquio de IDEA, tras el mensaje del pensador francés Guy Sorman, uno de los principales invitados al encuentro.
El intelectual concurrió para reafirmar la visión y los grandes trazos del liberalismo económico y político, y su voz sonó como la mejor música que esperaban oír.
El pensador francés habló de la Argentina, de Estados Unidos, del presidente Nicolás Sarkozy. Luego del panel que encabezó, almorzó con un grupo de empresarios.
Sorman planteó que la Argentina tiene muchísimos recursos naturales, pero no un capital intangible, y opinó que es completamente erróneo decir que la Argentina no anda bien porque tiene la cultura equivocada, ya que, a su criterio, ésta no juega un rol decisivo y sí lo hacen, en cambio, el entorno económico y la calidad de las instituciones. “Hoy se puede ser chino, hindú, católico o protestante, y se puede ser perfectamente capaz de constuir una economía”, agregó. Dijo que importa más el entorno económico y la calidad de las instituciones, pero advirtió: “si el Estado y la ley son impredecibles no va a haber un desarrollo económico en ningún lugar, en ningún país”.
Sugirió que son estúpidas las maniobras de los bancos centrales de algunos países para controlar el tipo de cambio, de manipular la moneda, para arriba o para abajo y aseguró que el libre comercio es bueno y que la inflación está equivocada. Y contó que en su país evitó el desastre de la inflación, debido a que el gobierno francés, a Dios gracias -dijo-, no controla la moneda.
Sorman insistió en que Sarkozy derrotó a la socialista Segolène Royal, porque impulsó una plataforma de trabajo sobre la base de incentivos y que la noción de incentivos abre la puerta de las civilizaciones. No obstante, aseguró que Sarkozy no tiene a la Argentina ni a América Latina en el mapa. “En todo el mundo, desde la historia de la humanidad, registramos un crecimiento global del 5% anual, gracias a los mercados libres, a la liberalización, la estabilidad de la moneda y al fortalecimiento de la democracia”, sentenció. Y enseguida alertó que el liderazgo económico de los EEUU aumentó impresionantemente desde la década del 80, porque su sociedad trabaja más que el resto de las naciones”.
Sorman también aseguró que el crecimiento de China se basa en la explotación de su población rural (un 80% de sus 1.400 millones de habitantes) y advirtió que, si hubiese recesión en la economía de los EEUU, el milagro chino se acabaría.
El intelectual concurrió para reafirmar la visión y los grandes trazos del liberalismo económico y político, y su voz sonó como la mejor música que esperaban oír.
El pensador francés habló de la Argentina, de Estados Unidos, del presidente Nicolás Sarkozy. Luego del panel que encabezó, almorzó con un grupo de empresarios.
Sorman planteó que la Argentina tiene muchísimos recursos naturales, pero no un capital intangible, y opinó que es completamente erróneo decir que la Argentina no anda bien porque tiene la cultura equivocada, ya que, a su criterio, ésta no juega un rol decisivo y sí lo hacen, en cambio, el entorno económico y la calidad de las instituciones. “Hoy se puede ser chino, hindú, católico o protestante, y se puede ser perfectamente capaz de constuir una economía”, agregó. Dijo que importa más el entorno económico y la calidad de las instituciones, pero advirtió: “si el Estado y la ley son impredecibles no va a haber un desarrollo económico en ningún lugar, en ningún país”.
Sugirió que son estúpidas las maniobras de los bancos centrales de algunos países para controlar el tipo de cambio, de manipular la moneda, para arriba o para abajo y aseguró que el libre comercio es bueno y que la inflación está equivocada. Y contó que en su país evitó el desastre de la inflación, debido a que el gobierno francés, a Dios gracias -dijo-, no controla la moneda.
Sorman insistió en que Sarkozy derrotó a la socialista Segolène Royal, porque impulsó una plataforma de trabajo sobre la base de incentivos y que la noción de incentivos abre la puerta de las civilizaciones. No obstante, aseguró que Sarkozy no tiene a la Argentina ni a América Latina en el mapa. “En todo el mundo, desde la historia de la humanidad, registramos un crecimiento global del 5% anual, gracias a los mercados libres, a la liberalización, la estabilidad de la moneda y al fortalecimiento de la democracia”, sentenció. Y enseguida alertó que el liderazgo económico de los EEUU aumentó impresionantemente desde la década del 80, porque su sociedad trabaja más que el resto de las naciones”.
Sorman también aseguró que el crecimiento de China se basa en la explotación de su población rural (un 80% de sus 1.400 millones de habitantes) y advirtió que, si hubiese recesión en la economía de los EEUU, el milagro chino se acabaría.










