La política energética recibió duras críticas

El último panel estuvo condicionado por el rumor de que Moreno, secretario de Comercio, presionó para impedir la presentación de un disertante. Aseguran que no se encontrarán soluciones definitivas al problema energético sin hacer planificación a largo plazo. "Las tarifas eran reguladas y ahora son políticas", dijeron.

JORNADA DE cuestionamientos. Las críticas a las políticas oficiales tuvieron fuerza ayer, en el cierre del coloquio.  IDEA
JORNADA DE cuestionamientos. Las críticas a las políticas oficiales tuvieron fuerza ayer, en el cierre del coloquio. IDEA
10 Noviembre 2007
MAR DEL PLATA (De nuestro enviado especial, Juan José Concha Martínez).- En la última jornada del 43º Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial Argentino (IDEA) la expectativa del público se centró en el panel sobre “El abastecimiento sustentable de energía, instituciones y políticas de Estado requeridas”.
El foro, que finalmente no contó con la presencia de ningún funcionario de primer nivel del Gobierno nacional, se vio sobresaltado por la impronta del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que -según fuentes periodísticas- había presionado para impedir la participación de un empresario vinculado a la compañía española Endesa, en ese panel que debatió sobre el escenario energético.
La existencia del veto oficial, que fue negado a LA GACETA por distintos directivos del coloquio, le entregó un valor agregado al mensaje de los disertantes, que alcanzó altas cotas de advertencias y reclamos. Jorge Tersoglio, experto del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), Carlos Pierro, del comité argentino del Consejo Mundial de Energía, y Francisco Mezzadri, economista vinculado a proyectos energéticos, coincidieron en que las dificultades que sufre el país en materia energética se mantendrán por un buen tiempo.
Tersoglio dijo que la Argentina requerirá una inversión de U$S 4.500 millones anuales en los próximos 10 años para poner en caja al sistema energético. “La agenda del sector energético implica el establecimiento de una urgencia autárquica para el planeamiento a largo plazo, y un consejo de confiabilidad que defina estándares técnicos”, sostuvo Tersoglio.
El experto habló de que hay una creciente complejidad regulatoria y que es necesario tener un marco que englobe el desarrollo y el planeamiento energético en los próximos 25 años. El informe que presentó ayer Tersoglio y en el que trabajaron técnicos del ITBA ya estaba en conocimiento de Cristina Kirchner, dijeron fuentes del Coloquio y por eso, causó sorpresa en este ámbito la gestión de Moreno.
“Con lo que hizo, si lo hizo, le dio más fuerza a todo este mensaje”, aseguró otro de los directivos consultados. “Decir la verdad, no es pegar duro”, declaró Pierro a su vez a LA GACETA. “En las crisis los argentinos somos víctimas y coautores, porque por acción u omisión, todos hemos participados en ellas, aún con responsabilidades distintas. No se encontrarán soluciones definitivas al problema energético del país sin hacer planificación a largo plazo”, aseguró. “Si se acepta la realidad y nos ponemos a trabajar todos juntos, vamos a encontrar la solución”, insistió. Por su parte, Mezzadri (el más duro del panel) repartió culpas por la escasez de gas y electricidad. “Hubo fallas del mercado, que carece de inversiones en la exploración de hidrocarburos desde 1996, pero también hay responsabilidad del Estado por su regimen de provisión de gas y electricidad”, sostuvo, y evaluó que la escasez de gas hay que buscarla en la falta de búsqueda de nuevos yacimientos. “Los contratos se regían por precios de mercado y ahora están controlados, las tarifas eran reguladas y ahora son políticas”, insistió. Evaluó que para 2.009 la Argentina va a necesitar 6.900 megavatios de potencia, pero advirtió que el Gobierno sólo anunció para ese año la instalación de 3.100 megavatios; de los cuales sólo 1.600 se están desarrollando y los otros 1.500 no se licitaron. “Empresas como Enarsa, no son la solución al problema”, aseveró.