El costo de transporte en la citricultura representa un 40%

28 Octubre 2007
Sector exportador por naturaleza, la citricultura tucumana es altamente dependiente de la logística, tanto en lo que respecta al transporte interno de mercaderías como a los fletes internacionales. A tal punto, que el 30% de los ingresos que genera la actividad deben ser destinados a pagar el transporte marítimo de los limones, y un 1% añadido por el traslado interno de la fruta.
“El sistema logístico en la Argentina no es bueno, y pienso que una asignatura pendiente es mejorar este aspecto”, remarcó el presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Roberto Sánchez Loria.
Dijo que hay un marcado déficit en lo que refiere al estado de las rutas nacionales, especialmente en los caminos secundarios y terciarios.
“El país tiene que ir invirtiendo en infraestructura de rutas si queremos estar al nivel de los países más competitivos. Hay mucho trabajo que hacer en este sentido”, precisó Sánchez Loria.
En la actividad citrícola se cree que debe mejorar el transporte para que éste sea más competitivo, de mayor envergadura y con menores costos, sobre todo en lo que respecta a fletes terrestres.
“Si se reflotara el ferrocarril para hacerlo más eficiente mejoraría nuestro negocio, porque el encarecimiento de los pasos intermedios del proceso exportador fue muy grave en los últimos tiempos”, apuntó el titular de la ATC.
El flete marítimo es muy importante para la citricultura, ya que gran parte de la fruta fresca que se produce en Tucumán tiene como destino mercados externos, algunos tan lejanos como Rusia, el principal país comprador de nuestros limones. “La incidencia del flete marítimo es muy importante, en especial cuando se lo suma con el flete terrestre”, señaló Sánchez Loria. “Si los precios no son satisfactorios, sería imposible hacer frente a los actuales costos que debemos afrontar”, concluyó.