Medio siglo no es nada

Por Donato Alberto Calliera, para LA GACETA - Tucumán.

01 Julio 2007
Yo? la verdad no quería hablar. No estoy acostumbrado, y menos a los discursos. Pero la insistencia de todos ustedes? y el vinito blanco frío, suave y tan fino me han dado ánimos. Tampoco acostumbro a beber alcohol. En realidad no tengo ningún vicio. Aunque ahora, a los 74 años, no sé si fue conducta o timidez?Mi único vicio ha sido la Empresa, y decir empresa es decir don Julián, para quien solicito otro aplauso. ¡Gracias, don Julián, por? por todo! Gracias por esta medalla dorada que me ha obsequiado, esteee? digo dorada porque no es oro ¿no es cierto? Le daba las gracias don Julián por este reconocimiento a mi trayectoria: 50 años en su empresa, 50 años de mi vida, que? perdonen las lágrimas?¡levantemos las copas y que viva don Julián!Yo le digo "don" Julián aunque tenemos casi la misma edad. El parece mi hermano menor por? por su carácter optimista, fuerte y por un par de liftings? y los implantes capilares.¿Cómo dice, don Julián? Ah? me hace señas como? que la corte. Perdóneme, es que tantos años callado y de pronto uno se larga a hablar.Bueno, para finalizar? A ver, otro brindis por Don Julián y su? su empresa. ¡Vamos todos, arriba, abajo, al centro y adentro! Sí señores. Dije SU empresa y casi digo NUESTRA empresa. Porque no sé si ustedes saben que al comienzo éramos socios. MJ se llamaba. Miguel y Julián. Después, aparecieron contadores, un par de abogados y? no sé en qué momento la firma se convirtió en "Establecimientos Julián SACIFIA". Y nos fuimos para arriba? Bah, él se fue para arriba, yo me fui para abajo, al sótano? "donde están los cimientos de la empresa, Miguel", así me dijo don Julián con una palmadita en la espalda.Sí, ya termino. Mi agradecimiento? Algunos me decían don Julián te cagó. No, no se rían? y perdonen la mala palabra, ya parezco esos chicos de Gran Hermano? Yo jamás les hice caso a esos envidiosos. Y hablando de hermano, a Julián yo lo considero un hermano? ¡como Caín, já, já! No, no. Era un chiste, don Julián, sin mala intención. Por último, y hablando en serio. Sólo tengo palabras de agradecimiento para este hombre que supo forjar un imperio comercial, orgullo de la? ¿se acuerda don Julián cuando falleció mi vieja y yo dejé el velorio para terminar el balance? Qué épocas, señores. Uno se ponía la camiseta de una empresa y moría con ella. Una vez? creo que allá por el 85?86 don Julián me pagó una semana de vacaciones en una pensión en San Pedro de Colalao. Son gestos que no se olvidan, carajo. No se olvidan nunca. Y ahora, en pago a 50 años de dedicación en cuerpo y alma a los "Establecimientos Julián SACIFIA"? ¡Que viva la empresa! ¡Arriba las copas! Sí, ya me voy. Un segundito. Es el último brindis. Sí señores? decía?¿qué decía?... Sí, ya termino. Dos palabras nomás. Decía que? después de 50 años en esta empresa? ¡medio siglo!... después de toda una vida recibo esta?esta medalla de? de mierda? Miren cómo la doblo con dos dedos?Por eso le digo a mi querido jefe, ex socio y amigo del alma? ¡Julián, con todo respeto, metete la medalla en el c...! Gracias a todos y? perdonen el lenguaje. Bueno, yo?, buenas gracias, digo buenas noches? (c) LA GACETA

Tamaño texto
Comentarios