Las razones de un éxito difícil de explicar

Por Juan Carlos Di Lullo. El otro lado de "Bailando por un sueño". Aproximación amena a un fenómeno de la pantalla chica.

ANALISIS AUSENTE. El autor no aborda, por ejemplo, la explotación indiscriminada que Tinelli hace de la tendencia al escándalo. ANALISIS AUSENTE. El autor no aborda, por ejemplo, la explotación indiscriminada que Tinelli hace de la tendencia al escándalo.
10 Junio 2007
Los alquimistas de antaño se desvelaban buscando la fórmula capaz de transmutar el plomo en oro; la posibilidad de convertir un material ordinario en el preciado metal merecía, para más de uno de aquellos afiebrados investigadores, un toque de magia. Y, al parecer, un equivalente moderno de ese misterioso pase de ilusionista es lo que ha encontrado Marcelo Tinelli, un veterano de la televisión que ya se ha cansado de instalar sus programas en lo más alto de las preferencias del público.
El periodista Mauro Fulco acomete la ímproba tarea de encontrar los fundamentos racionales de un fenómeno que depende demasiado de elementos caprichosos y de los golpes del azar como para ser exitosamente desmenuzado en partes analizables según un determinado método. Cualquier persona vinculada al mundo del espectáculo dirá -con conocimiento de causa- que los éxitos no se explican, y que si existiera la fórmula infalible para conquistar el favor del público, cualquiera sería millonario.
En uno de los tramos más jugosos del trabajo, el autor relata su propia experiencia como aspirante a ser uno de los protagonistas del fenómeno sobre el que ejecuta su análisis. Fulco se sometió con entusiasmo a la prueba de ingreso de una de las ediciones del ciclo -lo que en la jerga televisiva impuesta por los medios de comunicación se llama "casting??- y fracasó estrepitosamente. Pero, al menos, la experiencia le sirvió para relatar en primera persona cómo viven las expectativas y hasta qué punto están sometidos a una considerable carga de tensión quienes deciden participar de esta insólita aventura. Lo hace respaldado por el humor y la ironía, de manera que el resultado es una crónica amena y reveladora de la existencia de un micromundo sometido a reglas muy específicas, de cuya existencia el común de los mortales tiene apenas una lejana idea.
Es alrededor del desempeño de las estrellas y de sus respectivos "soñadores?? (este es el nombre que, dentro de la producción del programa, se les da a las personas que hacen pareja con los famosos) donde el autor se explaya a sus anchas. Allí aparecen los nombres de figuras célebres -no siempre por sus méritos artísticos- que participaron de las sucesivas emisiones del ciclo conducido por Tinelli. Fulco las retrata con sus grandezas y con sus miserias, y construye un interesante "detrás de la escena??, que aporta una perspectiva diferente del show que cautivó a millones de televidentes durante varias temporadas.
Es una pena que Fulco no haya profundizado acerca de los poderosos intereses comerciales que se movilizan detrás de estos "tanques?? de audiencia. La tiranía de la medición de audiencia minuto a minuto, que decide la permanencia o la desaparición de figuras y hasta de programas completos; la permanente falta de respeto a la audiencia que significa el incumplimiento de los horarios anunciados, simplemente porque el comienzo de los programas se decide en función de lo que ocurre en la pantalla de la competencia; la explotación indiscriminada que hace Tinelli de la tendencia al escándalo, que caracteriza a muchos de sus invitados; todos estos aspectos merecían una reflexión porque están indisolublemente ligados al fenómeno de "Bailando por un sueño??.
Aunque el autor no cumple acabadamente con la tarea de explicar cómo se construye el mayor éxito de la televisión argentina que, de alguna manera, anuncia en el subtítulo de su libro, su tarea no es estéril.
Con lenguaje divertido y un estilo por momentos farandulesco, Fulco concreta una aproximación amena a los entretelones del siempre fascinante mundo de la televisión y a la semipública vida privada de sus estrellas, al mismo tiempo que revela algunos costados desconocidos de uno de los programas más vistos en la historia de los medios de comunicación en el país. © LA GACETA

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