LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
28 Mayo 2007 Seguir en 

Paredes agrietadas, pisos hundidos y frescos arruinados son imágenes del deterioro del templo de San Francisco tras su imponente fachada. El frente del histórico edificio fue restaurado hace dos años, pero el interior aún espera los arreglos que rescaten su antiguo esplendor.







