El Abasto es una pieza importante del patrimonio de San Miguel de Tucumán

La obra del destacado arquitecto Alberto Prebisch, inaugurada en 1934, combinó elementos de la arquitectura moderna con la colonial.

06 Mayo 2007
El edificio del ex Mercado de Abasto forma pertenece, de pleno derecho, al patrimonio arquitectónico y cultural de San Miguel de Tucumán. En efecto, su autor fue uno de los arquitectos más destacados de la Argentina (ver nota “El tucumano fue...”), y en su ciudad natal dejó otros ejemplos tempranos de su alta competencia. Por ejemplo, las oficinas de la Fénix del Norte, en la ochava noreste de San Martín y Junín, o el ex cine Plaza, frente a la plaza Independencia.
Corría el año 1927 cuando el intendente municipal Juan Luis Nougués le encargó al joven arquitecto Alberto Prebisch la confección del proyecto de ese mercado. Era parte de la febril acción modernizadora de nuestra capital que Nougués había encarado, y que se manifestó en logros como la pavimentación de más de un millar de cuadras de la ciudad.
Prebisch era tucumano y tenía entonces 28 años. Graduado en la Universidad de Buenos Aires, un largo recorrido posterior por Europa lo había imbuido de conceptos renovadores acerca de la arquitectura. El mercado fue la primera obra que le confiaron en la tierra natal.
El arquitecto Alberto Nicolini describe el proyecto de Prebisch. “En el centro de una manzana entera -por entonces periférica- dejó libre un jardín perimetral y emplazó un hermoso volumen de forma anular y borde rectangular en dos plantas, que rodeaba un patio y jardín central. Sendas recovas de una planta circundaban el volumen por fuera y el patio por dentro. Las recovas estaban resueltas con arcos de medio punto que apoyaban en pilares cuadrados, todo en mampostería encalada y cubierto de tejas. En el eje mediano del lado mayor del rectángulo se abrían, en doble altura, las dos entradas para los vehículos”, dice.

Alusión neocolonial
Eran los dos únicos puntos del edificio, agrega, “en los que la delicada alusión neocolonial que emana del sobrio conjunto se hace más explícita: las dos portadas, bien hispánicas, se rematan con molduras mixtilíneas inequívocamente dieciochescas”.
Destaca igualmente Nicolini que la composición general y de detalle se controlaba de manera clásica. “El módulo estructural se repite dos veces en doce tramos para el lado mayor del rectángulo, y dieciocho veces para la cara menor; las pequeñas ventanas de la planta alta refuerzan el efecto rítmico de las recovas, como en los pórticos toscanos del ‘quattrocento’, y la tipología funcional recoge la tradición de la venta desde los mismos carros en los que la mercadería se transportaba desde las chacras”. En suma, una obra de inspirado diseño moderno que no descartaba elementos de la tradición.
El mercado, inaugurado en 1934, constituyó una verdadera revolución para la ciudad de entonces. En 1999, se realizó en Buenos Aires la gran exposición “Alberto Prebisch, su tiempo y su obra”, organizada por el Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana, y se editó un grueso volumen profusamente ilustrado con el título “Alberto Prebisch. Una vanguardia con tradición”.
Las fotografías del ex Mercado de Abasto fueron incluidas entre los importantes testimonios de la trayectoria del autor. Es curioso que, mientras en los altos niveles de la cultura nacional se valora unánimemente a Prebisch, en su provincia natal su obra esté en riesgo.

El tucumano fue autor del Obelisco de Buenos Aires
El autor del proyecto del ex Mercado de Abasto de San Miguel de Tucumán, arquitecto Alberto Prebisch, fue una de las figuras más destacadas de su disciplina en nuestro país durante la segunda mitad del siglo XX.
Graduado en 1921, a los 22 años, en 1924 obtuvo, con Ernesto Vautier, el primer premio en el Salón de Bellas Artes de Buenos Aires por su proyecto “La ciudad azucarera”, y dos años después la Municipalidad volvió a premiarlos por el proyecto “Casas económicas colectivas para el barrio La Chacarita”.
Fue el comienzo de la brillante carrera de este tucumano de vasta cultura humanista, quien, además de gran arquitecto, era crítico de arte y experto en música. Obtuvo otras importantes distinciones por sus numerosos trabajos en la Capital Federal.
En 1936, con motivo del cuarto centenario, proyectó el célebre Obelisco de la avenida 9 de Julio, de 68 metros de altura, considerado un verdadero símbolo de Buenos Aires, y su edificio del cine Gran Rex, en la porteña calle Corrientes, fue premiado por el Instituto Americano de Arquitectos de Washington.
Integró el directorio del Teatro Colón y fue decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires; presidente de la Academia Nacional de Bellas Artes y miembro de la Academia de Arquitectura de Francia, entre otras altas dignidades. De 1962 a 1963, se desempeñó como intendente municipal de Buenos Aires.
Los estudiosos consideran justificadamente al arquitecto Alberto Prebisch uno de los pioneros de la arquitectura moderna en la Argentina.

Apoyar inversiones, en el marco de la ley
“Creo en la historia, porque nos ayuda a saber cómo hicimos las cosas. Nos ayuda a saber si las hicimos bien o mal. En cuanto a la obra del ex Abasto, los que saben de las cuestiones arquitectónicas afirman que la puesta en valor de la obra histórica, su recuperación, le aportará más interés y más valor económico al emprendimiento”, opinó el titular de la Federación Económica de Tucumán (FET) Julio Colombres.
En diálogo con LA GACETA a propósito de la polémica que ha generado la construcción de un shopping en ese predio, el industrial azucarero afirmó que en una reunión realizada el viernes, en la que participaron representantes de la Municipalidad y de la sociedad civil, se coincidió en la necesidad de apoyar la concreción de inversiones en el ex Mercado del Abasto, siempre que estas se realicen respetando las leyes 7500 y 7535 sobre el patrimonio cultural, arquitectónico e histórico.
El ingeniero Colombres dijo que en la reunión participaron representantes de la intendencia, de la Junta de Estudios Históricos, de la Facultad de Arquitectura, del Colegio de Arquitectos y de la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural.
El empresario señaló que se trabajó en un clima de armonía, y que los arquitectos que participaron por los distintos sectores (incluida una profesional que fue por la FET) coincidieron en la importancia de la recuperación histórica de la obra, que está paralizada desde hace dos semanas.
La síntesis de ese encuentro se tradujo en un comunicado en el que se manifiesta el pleno apoyo a la concreción de las inversiones en el ex Mercado del Abasto que permitan dar más trabajo, valorizar la zona del Abasto y generar más vida comercial, pero también “el unánime consenso reinante en la sociedad civil respecto de la imperiosa necesidad de respetar íntegramente las leyes vigentes 7500 y 7535”.
Sobre ese punto, explica que el acatamiento a la norma no sólo debe ser interpretado como una expresión de respeto y valoración del Patrimonio Cultural, “sino también como expresión cabal de una sociedad que necesita con urgencia seguridad, en este caso jurídica, y como demostración de voluntad de generar mejores condiciones de inversión que permitan multiplicar las fuentes de trabajo”.

Avignone reclama explicaciones
El concejal radical José Luis Avignone le reclamó al intendente Domingo Amaya que haga valer la potestad de Policía Municipal y que “aplique las penalidades correspondientes a la empresa que se excedió de acuerdo con el pliego de bases y condiciones para la construcción del centro cultural y comercial del ex Mercado de Abasto”. El edil, que es  vicepresidente primero del cuerpo, también requirió que los funcionarios que están a cargo del proyecto le ofrezcan al Concejo una información acabada sobre el tema. “Ante los hechos que son de dominio público, y dada la trascendencia del tema, requiero que en forma urgente se envíe una información acabada sobre lo que ha ocurrido allí”, dijo Avignone.

Tamaño texto
Comentarios