Mao Tse-Tung, André Malraux y los Cuentos Chinos

Por Enrique J. Martínez para LA GACETA - Tucumán.

08 Octubre 2006
En Pekín hace 40 años Mao Tse-Tung (1893-1976) escritor, político y revolucionario chino, recibió a André Malraux (1901-1976) escritor y político francés. El diálogo histórico entre el líder asiático del siglo XX con un romántico europeo revolucionario, anticipa la visión del escritor Andrés Oppenheimer en "Cuentos Chinos".
Al francés, que era ministro de Charles de Gaulle, le permitieron visitar Lo-yang; "fue la ciudad de los palacios de tejas violetas que encerraron el refinamiento más precioso del mundo en nuestra época carolingia. Soñaron con ella hasta en Bizancio y en toda la China. Allí encontraron los esqueletos de los favoritos de la Emperatriz, clavados en los muros por las flechas ornadas con colas de zorro" (1).
Luego visita las grutas Búdicas de Lung-men, y de Sian, que fue once veces capital de la China, donde están los animales que conducían a la tumba de Tai-Tsong, el Carlomagno chino. De la tumba abandonada, dos bajorrelieves están en poder de los Estados Unidos. También accedió al Museo de Yenan, con las picas, los cañones hechos de tronco de árbol rodeados de alambres de púas; el museo de la miseria revolucionaria.
El mano a mano es único, el líder de la Gran Marcha de soldados y campesinos la hizo a lo largo de 10.000 kilómetros -en un año- y fue una epopeya en la que los caballos caían en el cieno sin fondo y por la noche los soldados dormían de pie, atados en montón, como haces. A tres kilómetros de su aldea natal, no quedaban rastros de corteza en algunos árboles hasta una altura de cuatro metros: los campesinos se las habían comido.
Mao tuvo el rasgo genial, según Liu Shao-shi, "de traducir el carácter europeo del marxismo-leninismo a su forma asiática". A Malraux también le anticipó: "en última instancia el éxito de nuestro combate estará determinado por el hecho de que Rusia, China, la India constituyen la abrumadora mayoría de la población mundial". Pero con referencia a Rusia mencionó: "caerá en la restauración del capitalismo... creo que Rusia quiere eliminar el régimen staliniano sin recaer en el verdadero capitalismo", y agregó: "a los hombres no les gusta llevar el fardo de la revolución durante toda su vida, el marxismo chino es la religión del pueblo, pero ¿sabe cuántos comunistas hay entre los campesinos? El uno por ciento".
-Malraux -pregunta- ¿espera que la agricultura china... de métodos tan antiguos conseguirá reemplazar la tracción humana por la máquina?
-Mao -contesta- "necesitaremos tiempo y varias decenas de años. Y también necesitaremos amigos. Ustedes han demostrado su independencia con respecto a los americanos".
-Malraux: Somos independientes, pero somos sus aliados.
De pronto Mao levanta los brazos al cielo y los deja caer de golpe.
-¡Nuestros aliados! ¡Los Suyos y los Nuestros! (1)Mao nunca salió de China, tampoco pudo encontrar a sus hijos, confiados a campesinos durante la Gran Marcha, de sus propias mujeres se cuenta que fueron cuatro, la última era estrella de Shangai.Sobre el final de la entrevista Mao sostiene: "China se reconstruirá por sí sola... Estoy solo. Con las masas, esperando".

La propiedad privada prohibida
En "Cuentos Chinos", Andrés Oppenheimer menciona "las reformas económicas de las últimas décadas fueron inspiradas por el éxito económico de 18 granjeros del pueblo de Xiaogang, en la provincia de Anhui, que habían firmado un acuerdo secreto -e ilegal en ese momento- para trabajar la tierra en forma individual dentro de su granja colectiva. Estos 18 granjeros que vivían en la mayor de las pobrezas, firmaron un documento con sus huellas dactilares en diciembre de 1978 sabiendo que se arriesgaban a ser encarcelados, o fusilados, de ser descubiertos. En poco tiempo la producción de sus granjas aumentó dramáticamente y la noticia llegó a oídos del flamante Deng Xiaoping, que en lugar de ordenar castigar a los granjeros pidió un estudio de cómo habían logrado aumentar la productividad. Poco después, Deng ordenó experimentar con granjas privadas en varias provincias y al poco tiempo extendió el sistema a todo el país (2).
Luego Oppenheimer reproduce de China Daily del 31 de enero de 2005: "China inició su giro hacia el capitalismo en 1978, el país ha venido creciendo a un promedio del 9% anual y nada hace prever que su ritmo de crecimiento baje significativamente en los próximos años. Según las proyecciones del gobierno chino en el año 2020 el producto bruto nacional será de 4 trillones de dólares, cuatro veces más que el actual, y el ingreso per capita será tres veces superior al actual y esto se traducirá en el nacimiento de una enorme clase media china, que numéricamente será mayor que toda la población de los Estados Unidos o de Europa, y que transformará la economía mundial tal como la conocemos hoy" (2).
La entrevista de hace 40 años muestra que ambos se anticiparon al destino. (c) LA GACETA

NOTAS:
1) Antimemorias, André Malraux .(Sur - Buenos Aires 1968)
2) Cuentos chinos, Andrés Oppenheimer.
(Sudamericana - Buenos Aires 2005)

Tamaño texto
Comentarios