01 Octubre 2006 Seguir en 

Una vez más la "frontera" se erige como objeto de análisis y de reflexión histórica. Los doce artículos que componen esta atractiva compilación de Raúl Mandrini acercan al lector las problemáticas interculturales, propias de las sociedades de "frontera", que comenzaron a preocupar a los historiadores en los últimos años.Ya comentamos en este espacio obras sobre esta temática. En otras oportunidades destacamos los aportes de las nuevas perspectivas historiográficas que entienden la "frontera" como un espacio de contacto o relación interétnica; de estrategias en relación con la territorialidad y los recursos; de situaciones de armonía y conflicto entre grupos culturalmente diferenciados ("Nuevas tierras con viejos ojos. Viajeros españoles y latinoamericanos en Sudamérica, siglos XVIII y XIX", de Angel Tuninetti, en LA GACETA Literaria, 2 de junio de 2002, y "La zanja de la Patagonia. Los nuevos conquistadores: militares, científicos, sacerdotes y escritores", de Vanni Blengino, en LA GACETA Literaria, 30 de octubre de 2005). Pero Vivir entre dos mundos no es una obra más sobre la frontera desde estas nuevas perspectivas de análisis. La originalidad de la propuesta radica en el camino metodológico escogido y el tipo de discurso utilizado.
Respecto del primero de ellos, la biografía constituye el recurso heurístico en todos los artículos. Sin embargo, no se trata de las tradicionales biografías "ejemplares" ni "heroicas", sino de reconstrucciones de itinerarios de vida de personajes históricos concretos, a través de las que se hace inteligible la gran complejidad de la vida fronteriza. De este modo, los autores nos introducen en el mundo de los cautivos blancos que volvieron a sus lugares de origen; en el de militares que vivieron gran parte de su vida entre los indios y en el de los "indios amigos", como el caso de los Catriel.
También nos ponen en contacto con los modos en que se acumulaban riquezas, se construían alianzas y se delineaban carreras políticas en ambos lados de la frontera. Pero no sólo criollos e indígenas interactuaban en esta compleja trama de relaciones interétnicas, sino que a través de las biografías de inmigrantes europeos -quienes legaron una particular mirada del mundo indígena- se completa el cuadro de actores sociales de la frontera sur de la Argentina.
Además de la utilización de la biografía como herramienta de análisis, los artículos comparten el uso de un discurso sin tecnicismos ni citas eruditas. Con la intención explícita del compilador de llegar al lector no especialista, se despojó el texto de las formalidades de los escritos "científicos" y se lo adecuó a un formato de divulgación que, de ninguna manera, debilita la solidez de las líneas argumentativas ni el rigor del trabajo historiográfico. Por el contrario, la elección de este estilo narrativo agiliza la lectura y acerca al lector los soportes necesarios para "imaginar" y comprender ese extraordinario mundo de relaciones interculturales que generó la frontera. Tampoco se descuida, empero, al lector interesado por los aspectos metodológicos y eruditos de la reconstrucción histórica del pasado, ya que cada artículo culmina con una "nota bibliográfica", una suerte de "estado de la cuestión" que sintetiza las fuentes y bibliografías consultadas en cada caso.
En suma, una obra sobre una problemática vigente en la historiografía argentina actual puesta a disposición del "público", en el sentido amplio del término. Un libro de historia para todos. (c) LA GACETA
Respecto del primero de ellos, la biografía constituye el recurso heurístico en todos los artículos. Sin embargo, no se trata de las tradicionales biografías "ejemplares" ni "heroicas", sino de reconstrucciones de itinerarios de vida de personajes históricos concretos, a través de las que se hace inteligible la gran complejidad de la vida fronteriza. De este modo, los autores nos introducen en el mundo de los cautivos blancos que volvieron a sus lugares de origen; en el de militares que vivieron gran parte de su vida entre los indios y en el de los "indios amigos", como el caso de los Catriel.
También nos ponen en contacto con los modos en que se acumulaban riquezas, se construían alianzas y se delineaban carreras políticas en ambos lados de la frontera. Pero no sólo criollos e indígenas interactuaban en esta compleja trama de relaciones interétnicas, sino que a través de las biografías de inmigrantes europeos -quienes legaron una particular mirada del mundo indígena- se completa el cuadro de actores sociales de la frontera sur de la Argentina.
Además de la utilización de la biografía como herramienta de análisis, los artículos comparten el uso de un discurso sin tecnicismos ni citas eruditas. Con la intención explícita del compilador de llegar al lector no especialista, se despojó el texto de las formalidades de los escritos "científicos" y se lo adecuó a un formato de divulgación que, de ninguna manera, debilita la solidez de las líneas argumentativas ni el rigor del trabajo historiográfico. Por el contrario, la elección de este estilo narrativo agiliza la lectura y acerca al lector los soportes necesarios para "imaginar" y comprender ese extraordinario mundo de relaciones interculturales que generó la frontera. Tampoco se descuida, empero, al lector interesado por los aspectos metodológicos y eruditos de la reconstrucción histórica del pasado, ya que cada artículo culmina con una "nota bibliográfica", una suerte de "estado de la cuestión" que sintetiza las fuentes y bibliografías consultadas en cada caso.
En suma, una obra sobre una problemática vigente en la historiografía argentina actual puesta a disposición del "público", en el sentido amplio del término. Un libro de historia para todos. (c) LA GACETA
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