De la amistad y las mujeres

Por María Eugenia Valentié, para LA GACETA - Tucumán. La amistad es distinta del amor-pasión, porque no pretende poseer al otro, y tampoco apoderarse de su libertad.

17 Septiembre 2006
Querido Lito: acabo de leer tu artículo sobre la amistad y he quedado bastante desconcertada. Yo creía ser amiga tuya, pero ahora resulta que no era así. Y la causa es el hecho de que pertenezco al "segundo sexo", tan maltratado a través de la historia, y, como también es muy dudoso que las mujeres puedan ser amigas entre ellas, resulta entonces que no soy amiga de nadie.
La amistad es un sentimiento muy distinto del amor pasión porque no pretende poseer al otro ni apoderarse de su libertad. Tampoco tiene que ver con la indiferencia puesto que deseamos la felicidad del amigo y sufrimos con su sufrimiento. Con un amigo se establece una misteriosa cercanía que produce un cariño desinteresado y un placer al tenerlo cerca, escucharlo, admirarlo, en algunos casos, poder ayudarlo.
En mi vida la amistad siempre ha tenido una importancia muy grande, quizá por esto se me ocurrió releer algunos pasajes del Malleus maleficaron y muy pronto encontré el siguiente: "Qué otra cosa es una mujer, sino un enemigo de la amistad, un castigo inevitable, un mal necesario, una tentación natural, un peligro doméstico..." etcétera. Por favor, Lito, no creas que te estoy atribuyendo un pensamiento medieval. Lo único que te pido es que me indiques con qué palabra se debe nombrar una relación que yo creo real y atribuyo a los seres humanos sin diferencia de género.Por ejemplo, si a mí me preguntan si soy amiga del doctor Samuel Schkolnik ¿qué debo contestar? No sé, porque la amistad implica una cierta reciprocidad y nuestras respuestas no serían las mismas. Es por eso que pregunto cuál sería la palabra adecuada para nombrar ese tipo de relación.(c) LA GACETA

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