Aquella inconmovible pasión de un periodista

Por WILLY G. BOUILLON. El testimonio de Sopeña une al atractivo del relato escrito con diestra mano, el interés de una mirada reconstructiva de nuestro sur.

13 Agosto 2006
Entidades oficiales y privadas del sur argentino han tributado numerosos homenajes a Germán Sopeña, y se hallan en etapa de proyecto otras iniciativas similares. Representa ello, sin duda, un reconocimiento hacia la sostenida campaña ejercida por Sopeña en favor de la Patagonia, coherente con su admiración hacia esa extensa porción austral del país, que fue manifiesto componente de sus características, junto a las múltiples que integraban su rica e inquieta personalidad.
Este libro testimonia del mejor modo esa inconmovible pasión del notable periodista, muerto trágicamente el 28 de abril de 2001 cuando, precisamente, se disponía a concretar otro objetivo vinculado a la región: la colocación de una placa en memoria del perito Moreno, en Punta Bandera, el puerto del Parque Nacional Los Glaciares.
La obra está conformada por artículos de Sopeña publicados entre 1994 y enero de 2000, en "La Nación" -diario en el cual, al momento de su muerte, se desempeñaba como secretario general de Redacción- y en "Autoclub", la revista del Automóvil Club Argentino, de la cual era colaborador permanente.
Como bien lo señala en el prólogo Héctor D?Amico, el mérito de los 62 textos seleccionados excede el hecho de haber sido escritos por un periodista "en el que convivían el egresado de la Sorbona, el experto en trenes, el docente universitario y el columnista de temas económicos, sin olvidar el refinado nómada contemporáneo que transitaba con naturalidad de una cultura a otra en busca de lo diferente".
La reflexión surge del mismo contenido de estas crónicas. No transmiten ellas únicamente hechos anecdóticos o datos sorprendentes o poco conocidos del lejano y exótico confín continental que atrajo a figuras como Darwin o Fitz Roy, sino que también -con clara noción de su importancia geopolítica y un futuro que parece estar aguardando sólo la instrumentación de atinados mecanismos- exhiben en todo su desarrollo el sólido criterio de su autor respecto de lo que esa zona se merece, que no es otro que el sostenido por sus grandes pioneros, como Francisco P. Moreno y Luis Piedrabuena.
De modo que la lectura de estas Memorias -ilustradas con estupendo material fotográfico- despiertan simultáneamente el atractivo del relato escrito con la diestra pluma del periodista experimentado que dota al texto de la amenidad de un buen libro de viajes, y el interés de una mirada reconstructiva de la historia patagónica. Desde sus tiempos remotos hasta la actualidad, incluidas las alternativas que jalonaron las disputas con Chile y las posibilidades de progreso que empiezan a insinuarse y cuya concreción transformarían -con todos los efectos que ello implica- el calificado por Sopeña como el "más grande patrimonio físico del país".
Germán Sopeña es también autor de los libros La libertad es un tren; Testimonios de nuestra época; La Patagonia blanca; El otro Moreno y Monseñor Patagonia. (c) LA GACETA

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