16 Julio 2006 Seguir en 

El tema de la representación es uno de los núcleos más destacables en los estudios de las Ciencias Sociales de los últimos tiempos. La obra de Salvatore que aquí comentamos aborda esta cuestión y sostiene la necesidad de reevaluar la configuración del imperio norteamericano en América del Sur. Un imperio informal -dice el autor-, que se ha construido a través de un arduo proceso y que ha significado mucho más que la dominación económica, política y militar de este espacio. Dos son las motivaciones fundamentales que impulsan al autor: por un lado, su insatisfacción con las tradicionales interpretaciones proporcionadas por las corrientes marxistas y economicistas; interpretaciones que le resultan sesgadas e insuficientes, porque desestiman el valor y la importancia de elementos tan relevantes como las fuerzas espirituales y los intereses intelectuales. En segundo término, lo que él denomina la necesidad de reexaminar el problema del imperialismo desde un punto de vista más amplio y más complejo. Efectivamente, dice Salvatore, en el fenómeno del imperialismo deben destacarse las complicidades que existieron entre el universo de los negocios y las manifestaciones del conocimiento, pues este "proyecto imperial" constituye un paradigma colectivo que supera ampliamente la búsqueda de ventajas materiales. En este sentido, y desde su perspectiva, los estudios de la hegemonía norteamericana deben recurrir a categorías no convencionales, tales como las tecnologías representacionales, los metarrelatos, las mediaciones culturales y las expresiones gráficas y literarias neocoloniales. En palabras del autor, se trata de elaborar una nueva cartografía, que enriquezca nuestros puntos de vista sobre una cuestión arduamente estudiada y debatida: la dominación de los Estados Unidos sobre la región sudamericana durante las primeras décadas del siglo XX.
Los objetivos fundamentales de la obra son cuatro: definir y describir la maquinaria representacional que organizó las intervenciones de los EE.UU. en América del Sur. Sugerir una periodización de este encuentro colonial tan específico. Evaluar la naturaleza y la fuerza de este proyecto imperial informal, con especial atención en la relación entre negocios y conocimiento. Finalmente, analizar el conjunto de discursos que organizan y modelan estas manifestaciones. Según el autor, la búsqueda de las respuestas debe hacerse en el corazón del imperio; más concretamente, en sus propios centros de construcción de conocimiento: las universidades, los museos, los institutos de investigación, las ferias científicas.
A los efectos de alcanzar sus objetivos, el trabajo enfatiza la naturaleza representacional de la dominación, reubicando el análisis del imperialismo norteamericano sobre nuestra región; una reubicación que se lleva a cabo mediante una serie de instrumentos hermenéuticos específicos -las imágenes, las producciones literarias, los mapas, las costumbres, las ideas-, los cuales serán relacionados oportunamente con los factores analizados tradicionalmente: el comercio, las finanzas y la política. La importancia de los textos, la construcción de las imágenes y la elaboración de una visibilidad comprensiva son elementos a través de los cuales el Imperio recrea a América del Sur a través de sus sentidos y desde sus capacidades cognitivas. De esta manera, los negocios y las ventajas políticas cobran una nueva dimensión, pues pueden ser interpretados como engranajes de un mecanismo mucho más complejo.Esta obra consta de siete capítulos. El primero está dedicado al estudio conceptual y teórico de dos términos clave: Imperio y representaciones. En el segundo y en el tercero se analizan las exhibiciones, los textos y las imágenes. El cuarto examina la función de los comerciantes, las exploraciones y el conocimiento. El quinto plantea las relaciones entre cultura de consumo y capitalismo; el sexto, los vínculos entre la ciencia y los negocios. Finalmente, el séptimo profundiza el tema del discurso imperial en Sudamérica.
La obra posee ilustraciones, mapas y fotografías, y presenta un importante aparato erudito con una bibliografía actualizada y muy específica. (c) LA GACETA
Los objetivos fundamentales de la obra son cuatro: definir y describir la maquinaria representacional que organizó las intervenciones de los EE.UU. en América del Sur. Sugerir una periodización de este encuentro colonial tan específico. Evaluar la naturaleza y la fuerza de este proyecto imperial informal, con especial atención en la relación entre negocios y conocimiento. Finalmente, analizar el conjunto de discursos que organizan y modelan estas manifestaciones. Según el autor, la búsqueda de las respuestas debe hacerse en el corazón del imperio; más concretamente, en sus propios centros de construcción de conocimiento: las universidades, los museos, los institutos de investigación, las ferias científicas.
A los efectos de alcanzar sus objetivos, el trabajo enfatiza la naturaleza representacional de la dominación, reubicando el análisis del imperialismo norteamericano sobre nuestra región; una reubicación que se lleva a cabo mediante una serie de instrumentos hermenéuticos específicos -las imágenes, las producciones literarias, los mapas, las costumbres, las ideas-, los cuales serán relacionados oportunamente con los factores analizados tradicionalmente: el comercio, las finanzas y la política. La importancia de los textos, la construcción de las imágenes y la elaboración de una visibilidad comprensiva son elementos a través de los cuales el Imperio recrea a América del Sur a través de sus sentidos y desde sus capacidades cognitivas. De esta manera, los negocios y las ventajas políticas cobran una nueva dimensión, pues pueden ser interpretados como engranajes de un mecanismo mucho más complejo.Esta obra consta de siete capítulos. El primero está dedicado al estudio conceptual y teórico de dos términos clave: Imperio y representaciones. En el segundo y en el tercero se analizan las exhibiciones, los textos y las imágenes. El cuarto examina la función de los comerciantes, las exploraciones y el conocimiento. El quinto plantea las relaciones entre cultura de consumo y capitalismo; el sexto, los vínculos entre la ciencia y los negocios. Finalmente, el séptimo profundiza el tema del discurso imperial en Sudamérica.
La obra posee ilustraciones, mapas y fotografías, y presenta un importante aparato erudito con una bibliografía actualizada y muy específica. (c) LA GACETA
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