Los políticos y las finanzas

Una buena gestión sirve para ser candidato.

23 Octubre 2002
Por Juan Manuel Asis

"La naturaleza del poder político reside en el poder de las finanzas", dijo un tucumano ilustre del siglo XIX. Más elemental: quien maneja los recursos tiene el poder político. Si no que lo digan aquellos que debieron someterse a la creación de la caja única del Estado. Ventanilla única, poder para uno. El inventor de esa forma de distribución acumuló tanto poder -por sólo poseer la llave de la caja fuerte- que hoy se animó a aspirar a la gobernación de Tucumán, intuyendo que las ayudas se transformarían en adhesiones políticas a su candidatura.
Habrá agradecidos -los hay-, pero aquella definición de Juan Bautista Alberdi -que usó en su enfrentamiento con Domingo Sarmiento- tiene valor en el presente. Es decir, las lealtades de intendentes y comisionados rurales son mas seguras con los actuales ministros de Economía que con los anteriores, sólo por una cuestión de necesidad perentoria. No es que Osvaldo Jaldo pueda tener las mismas aspiraciones políticas de José Alperovich, son especulaciones, pero algunos ya miran al despacho del responsable de los dineros públicos.

Ordenes del jefe
Cuando se le plantean a Jaldo estas disquisiciones, reitera que está dedicado a administrar. Se le puede creer, si se tiene en cuenta que se alejó de las complicaciones de la interna justicialista.
Según el ex intendente de Trancas, las definiciones políticas corren por cuenta exclusiva del mandatario, y entre ellas las que enmarca la ayuda al municipio capitalino. Jaldo lo dijo con claridad: si Miranda da la orden, se ayuda a la intendencia. Caso contrario llegará la intervención.
Además, escuchó cómo Miranda mandó a desactivar las candidaturas a gobernador, dirigiéndose especialmente a Fernando Juri y a Alperovich. El primero -dicen- se bajó del caballo, como buen soldado mirandista. El segundo parece que aún cabalga. El lunes se habría reunido con legisladores e intendentes para ratificar su pretensión. El planteo del presidente del PJ es un desafío a la lealtad de ambos dirigentes. En suma, lo que hizo Miranda fue decirles que antes que los proyectos personales está el proyecto del grupo; quien no lo entienda quedará afuera. La iniciativa del mirandismo pasa hoy por la reforma constitucional.

Futuro condicionado
Entendiendo este nuevo panorama, Jaldo elude hablar de su futuro político ya que, evidentemente, está atado a la suerte de su gestión económica, más allá que sea uno de los 27 legisladores que levantó la mano para habilitar la reforma y, por ende, sujeto a la mirada suspicaz de la sociedad. Puede o no servirle políticamente su perfil de administrador.
En mucho dependerá de la evolución de la economía, del acuerdo del país con el FMI, de que la Nación decida enviar a Tucumán $ 120 millones hasta diciembre, de que se normalice de pago de los sueldos, que baje el desagio y que se reduzcan la protestas sociales, entre otras tantas cosas. Son demasiados elementos condicionantes.
Pero, si un ex funcionario en tiempos de bonanza edificó una esperanza política para suceder a Miranda, a qué puede aspirar otro si los números comienzan a cerrarle. Todo es especulación. La única verdad está en la frase de Alberdi. Si no que lo diga Miranda, que acompañó a Eduardo Duhalde hasta Catamarca a la espera de un gesto de reciprocidad (léase ayuda económica y tradúzcase como tranquilidad social).

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