
Desde 1967, fecha de su aparición, las ediciones de esta obra indispensable se han sucedido. La presente está aumentada con el análisis del período comprendido entre 1930 y 1983, y actualizada la bibliografía. Los autores, juristas de renombre y con larga trayectoria en la enseñanza superior, reiteran el criterio que presidió la obra: no limitarse al estudio de los mecanismos estatales, sino considerar la existencia de las instituciones como un elemento de la vida social y observar su funcionamiento en diversos campos.
El primer prólogo dedicaba la obra a quienes se inician en los estudios jurídicos, pero basta acudir a cualquiera de los capítulos para advertir la profundidad de los estudios y su minucioso análisis de la vida institucional del país. Reconocidos los aportes de la Historia desde 1967, comienzan por definir la ciencia histórica y señalar su diferencia con otras, por estar sujeta a la voluntad humana. Tras precisar el concepto, abordan la misma tarea con el de institución como mejor manera de comprender la obra.Al repasar el período hispánico examinan la situación de España en la época de la conquista y las etapas que precedieron a la Revolución de Mayo. Entre otros temas, resumen la polémica acerca de si los dominios de América fueron colonias o posesiones de la Corona; ambas posiciones pueden defenderse con buenos argumentos.
La segunda parte abarca el período independiente. Pasa revista a la forma de gobierno, la economía y las finanzas, la representación política, las reformas sociales, la enseñanzas, el papel de la Iglesia y la constitución del Ejército patrio. La tercera continúa con el mismo esquema, pero añade la política exterior, la sanción de los códigos de fondo, la evolución de la enseñanza y la irrupción de la masa de inmigrantes, con el consiguiente aporte. Se detiene en la conquista del desierto y las relaciones, no siempre fáciles, entre la Iglesia y el Estado. Conforme a lo anunciado en el prólogo, los mismos temas ocupan a los autores, pero con referencia al período transcurrido entre 1930 y 1983.
Cualquiera puede apreciar la abundancia de controversias que tan vasto repaso despertó y puede despertar, no sólo entre juristas, políticos e historiadores, sino en toda persona o grupo medianamente interesado en la Historia del país. Uno de los mayores méritos de este llamado "Manual" (aunque excede con mucho el contenido de tales obras) es la inalterable ecuanimidad con que los autores abordan los asuntos tratados. En sus páginas, apoyadas por una bibliografía vastísima, la claridad en la exposición va unida al buen criterio con que juzgan los hechos que, en su momento, apasionaron a los protagonistas. Por ello resulta un libro ideal para estudiantes cuya edad es apropiada para desechar prejuicios y cimentar criterios. Pero es también una obra que no debería faltar en ninguna casa, como fuente de segura información y de punto de partida para ahondar en cada problema nuestro. (c) LA GACETA







