23 Octubre 2002 Seguir en 
Puesto que la Municipalidad continúa sin funcionar, nos parece que siquiera en el microcentro debiera comisionarse a personal de la Policía para que haga observar algunas mínimas normas. Por ejemplo, el estacionamiento. En las cuadras céntricas de calle San Martín, tanto los vehículos particulares como los taxis y remises estacionan directamente a sus anchas, estrechando aún más el difícil paso de los restantes automotores.
Otro caso es la conducción del tránsito. No es posible que a cada momento se den situaciones de riesgo en las esquinas, por la correntada de vehículos que a todo trance quiere avanzar en alguna de las dos direcciones. Eso para no hablar del peatón, obligado a largas esperas hasta que a alguien se le ocurra frenar y permitirle el cruce de la calzada.
Puesto que no existen inspectores que controlen mínimamente estos puntos significativos para el buen orden y la seguridad, creemos que debiera suplirlos entretanto el personal policial. Porque no es admisible que la circulación siga convertida en un caos.
Otro caso es la conducción del tránsito. No es posible que a cada momento se den situaciones de riesgo en las esquinas, por la correntada de vehículos que a todo trance quiere avanzar en alguna de las dos direcciones. Eso para no hablar del peatón, obligado a largas esperas hasta que a alguien se le ocurra frenar y permitirle el cruce de la calzada.
Puesto que no existen inspectores que controlen mínimamente estos puntos significativos para el buen orden y la seguridad, creemos que debiera suplirlos entretanto el personal policial. Porque no es admisible que la circulación siga convertida en un caos.





