31 Mayo 2006 Seguir en 

Las enfermedades neumocóccicas son una amenaza para los más chiquitos: según la Organización Mundial de la Salud (OMS) causan del 20 al 25% de las muertes en menores de 5 años. Sin embargo, en muchos países esta realidad se modificó a partir de la incorporación de una vacuna, la ?antineumocóccica heptavalente conjugada? (Prevenar, de Laboratorios Wyeth) al calendario de vacunaciones. En los EE.UU., en donde se vacuna a todos los menores de 2 años desde 2000, los casos se redujeron a cerca del 0%, y muchos países decidieron imitar esta medida.
La doctora Catherine Weil-Olivier, médica pediatra miembro del Comité Técnico de Vacunaciones francés, afirmó a su paso por la Argentina que "en Francia, donde ya la reciben el 85% de los niños, se estima que pasará a formar parte del calendario oficial de vacunaciones para todos los niños menores de dos años a partir 2006. Con esta medida se espera lograr una disminución importante de los casos de meningitis, neumonía, bacteriemia y sepsis por neumococo, que cada año producen la muerte o dejan con secuelas graves a miles de niños en el mundo".
Esta vacuna es la primera en proteger a bebés de 2 meses en adelante, y genera anticuerpos contra siete formas de neumococo (?serotipos?) muy comunes y peligrosas.
La especialista, que colaboró con la redefinición de grupos de riesgo que debían recibirla en Francia, especificó: "en base a los datos clínicos y bacteriológicos de Francia, y a los fuertes resultados obtenidos en los EE.UU., decidimos primero ampliar la vacunación a más chicos, y finalmente extenderla a todos los menores de 2 años de edad", señaló la experta.
En la Argentina, de acuerdo a las Normas Nacionales de Vacunación vigentes (Resolución 20/2003 del Ministerio de Salud y Medio Ambiente), la vacuna antineumocóccica heptavalente conjugada debe darse a todos los menores de 2 años que pertenecen a grupos de riesgo: quienes padecen enfermedad pulmonar, hepática o cardíaca crónica, diabetes y otras. Sin embargo, la doctora Silvia González Ayala, jefa del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Niños Sor María Ludovica de La Plata, explicó que "también podrían beneficiarse los niños a partir de las 6 semanas de vida. La indicación la realiza el pediatra sobre bases individuales, y el factor de accesibilidad económica lamentablemente es, en la mayoría de los casos, determinante".
La doctora. Weil-Olivier expresó que "en principio se decidió apuntar tanto a grupos de alto riesgo como a pacientes de ?riesgo ampliado?, que llegaban al 85% del total de los chicos menores de 24 meses". Entre estos últimos se incluían aquellos que iban a jardines maternales o guarderías, que tenían menos de 2 meses de lactancia materna, o quienes contaban con 2 o más hermanos menores de 7 años.
"Estas condiciones los hacen más vulnerables a las infecciones por neumococo. Sin embargo, la definición no siempre resultaba clara, y muchos chicos en riesgo seguían sin recibir la vacuna. Por eso, y porque el principal riesgo es la corta edad, decidimos universalizar la recomendación", sostuvo la especialista.
En los EE.UU., tras cinco años de aplicación rutinaria, se logró reducir casi a 0% el número de casos, beneficiando tanto a los vacunados como al resto de la población. A partir de esta evidencia, países como Canadá y Australia también generalizaron la vacunación a dicho grupo etario. Lo mismo ocurrió en el Reino Unido, en donde en febrero de este año se optó también por inmunizar a todos los menores de 2 años de edad.
Dos estudios publicados en "The New England Journal of Medicine" y "el Journal of the American Medical Association (JAMA)" fortalecen los argumentos en favor de esta estrategia: uno señala una disminución de resistencia a los antibióticos a partir de la vacunación generalizada, y el otro muestra que protege inclusive a los bebés de menos de dos meses de edad, que aún no pueden recibir la vacuna.Weil-Olivier indicó:"estas recomendaciones no pueden generalizarse a otras naciones, puesto que dependen de la situación epidemiológica local".
En el Simposio Internacional realizado en Australia,en abril 2006, los datos presentados por profesionales continúan mostrando un descenso sostenido en las tasas de incidencia de la enfermedad invasiva neumocóccica a partir de la vacunación.
La doctora Catherine Weil-Olivier, médica pediatra miembro del Comité Técnico de Vacunaciones francés, afirmó a su paso por la Argentina que "en Francia, donde ya la reciben el 85% de los niños, se estima que pasará a formar parte del calendario oficial de vacunaciones para todos los niños menores de dos años a partir 2006. Con esta medida se espera lograr una disminución importante de los casos de meningitis, neumonía, bacteriemia y sepsis por neumococo, que cada año producen la muerte o dejan con secuelas graves a miles de niños en el mundo".
Esta vacuna es la primera en proteger a bebés de 2 meses en adelante, y genera anticuerpos contra siete formas de neumococo (?serotipos?) muy comunes y peligrosas.
La especialista, que colaboró con la redefinición de grupos de riesgo que debían recibirla en Francia, especificó: "en base a los datos clínicos y bacteriológicos de Francia, y a los fuertes resultados obtenidos en los EE.UU., decidimos primero ampliar la vacunación a más chicos, y finalmente extenderla a todos los menores de 2 años de edad", señaló la experta.
En la Argentina, de acuerdo a las Normas Nacionales de Vacunación vigentes (Resolución 20/2003 del Ministerio de Salud y Medio Ambiente), la vacuna antineumocóccica heptavalente conjugada debe darse a todos los menores de 2 años que pertenecen a grupos de riesgo: quienes padecen enfermedad pulmonar, hepática o cardíaca crónica, diabetes y otras. Sin embargo, la doctora Silvia González Ayala, jefa del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Niños Sor María Ludovica de La Plata, explicó que "también podrían beneficiarse los niños a partir de las 6 semanas de vida. La indicación la realiza el pediatra sobre bases individuales, y el factor de accesibilidad económica lamentablemente es, en la mayoría de los casos, determinante".
La doctora. Weil-Olivier expresó que "en principio se decidió apuntar tanto a grupos de alto riesgo como a pacientes de ?riesgo ampliado?, que llegaban al 85% del total de los chicos menores de 24 meses". Entre estos últimos se incluían aquellos que iban a jardines maternales o guarderías, que tenían menos de 2 meses de lactancia materna, o quienes contaban con 2 o más hermanos menores de 7 años.
"Estas condiciones los hacen más vulnerables a las infecciones por neumococo. Sin embargo, la definición no siempre resultaba clara, y muchos chicos en riesgo seguían sin recibir la vacuna. Por eso, y porque el principal riesgo es la corta edad, decidimos universalizar la recomendación", sostuvo la especialista.
En los EE.UU., tras cinco años de aplicación rutinaria, se logró reducir casi a 0% el número de casos, beneficiando tanto a los vacunados como al resto de la población. A partir de esta evidencia, países como Canadá y Australia también generalizaron la vacunación a dicho grupo etario. Lo mismo ocurrió en el Reino Unido, en donde en febrero de este año se optó también por inmunizar a todos los menores de 2 años de edad.
Dos estudios publicados en "The New England Journal of Medicine" y "el Journal of the American Medical Association (JAMA)" fortalecen los argumentos en favor de esta estrategia: uno señala una disminución de resistencia a los antibióticos a partir de la vacunación generalizada, y el otro muestra que protege inclusive a los bebés de menos de dos meses de edad, que aún no pueden recibir la vacuna.Weil-Olivier indicó:"estas recomendaciones no pueden generalizarse a otras naciones, puesto que dependen de la situación epidemiológica local".
En el Simposio Internacional realizado en Australia,en abril 2006, los datos presentados por profesionales continúan mostrando un descenso sostenido en las tasas de incidencia de la enfermedad invasiva neumocóccica a partir de la vacunación.







