
Desde 1979, se han registrado diversos avances que permitieron hacer más rápidos y mejores diagnósticos por medio de las ecografías que realiza el Centro de Imágenes Médicas (CIM). A la clásica modalidad 2D o bidimensional, que muestra las imágenes en dos planos y en la cual el operador debe hacer la reconstrucción volumétrica de su mente, se agregó como complemento a partir de 1988 el estudio de la dinámica vascular a través del estudio Doppler, que tiene la ventaja de poder observar directamente la irrigación sanguínea de los distintos órganos, simultáneamente con la visión del órgano en sí, tanto en el paciente pediátrico y en el adulto como en el feto, con un método no invasivo, sin radiación y sin disconfort, incluso cuando debe aplicarse en forma repetida.
"A partir de 1992 en Tucumán, en el CIM se comenzó a usar equipos de Doppler color, los cuáles codifican en color la señal del flujo sanguíneo, color que es diferente de acuerdo a la dirección y a la velocidad que lleva la sangre. El color permite estudiar vasos muy pequeños y agiliza el estudio, que insume mucho menos tiempo. Luego, en 1996, se incorporó el primer equipo de eco 3D o tres dimensiones, que en base a un software reconstruye tres planos de corte elegidos en una imagen tridimensional inmóvil: en una foto", explicó la experta en imagenología, la médica Godelive van Nievwenhove.
Uno de los avances más importantes es la eco 4D, con la que contamos en la actualidad en Tucumán. Cuatro dimensiones significa que a los tres planos de corte con los que se arma la imagen tridimensional agrega el tiempo real, o sea lo que está sucediendo en el mismo momento en que se realiza la ecografía. La cuarta dimensión es el movimiento: es una película.
La experta señaló que las aplicaciones de esta alta tecnología son cada vez más. Si bien antes ecografía era sinónimo de embarazo, hoy se aplica con éxito este diagnóstico en todas las especialidades médicas. Su costo es bajo en relación con su eficacia. La ecografía obstétrica 4D es un estudio completo del bebé, que comienza como una eco convencional: se hace con el clásico 2D el estudio morfológico de toda la anatomía de los órganos del feto, visibles en ese momento del embarazo, seguido del estudio volumétrico que mide todas las estructuras, para determinar qué edad tiene el feto y su peso aproximado.
Con Doppler pulsado se escuchan los latidos del corazón fetal y luego se aplica la tecnología 4D. Es prácticamente un evento familiar, durante el cual los padres disfrutan con la emoción de las imágenes del monitor que muestra todas las actividades fetales en el útero: bostezos, muecas, succión de dedos, manos y pies, y todas las imágenes reales e inolvidables por su calidad (ver foto). Además, desde la semana 25 de gestación se puede observar todas las facciones, los dedos, las orejas y el sexo.
Imágenes inolvidables
Todo lo observado durante el estudio con la Eco 4D queda grabado para que los papás lo lleven de recuerdo en VHS, DVD o CD, junto a un informe escrito muy detallado para ser entregado al médico obstetra, con fotos elegidas y grabadas en impresoras color.Una Eco 4D puede realizarse desde el comienzo del embarazo, o sea desde el período embrionario o en el primer trimestre que es el momento en que se ve al embrión o feto de cuerpo entero, con su forma y movimientos característicos.
Lo ideal es entre la semana 16 a la 32, o sea, desde los tres meses y medio a los siete meses de embarazo. En los últimos meses también se obtiene resultados satisfactorios, pero con más dificultad, ya que el feto, por lo general, oculta parte de su cara conlas manos o l os pies; ocupa gran parte de la bolsa, lo que limita sus movimientos y proporcionalmente hay menos líquido, lo que hace menos nítidos sus contornos. Desde temprana edad se pueden descubrir malformaciones fetales de la cara, de la columna y de las extremidades.







