Disfunciones sexuales en el climaterio

Expertos aseguran que más del 50% de las mujeres tiene problemas. Con un

17 Mayo 2006
Hasta hace no muchos años, entrar en la menopausia significaba para muchas mujeres empezar a tejer escarpines para los nietos y disfrutar de una familia ya conformada. Se vivía como una especie de retiro o reposo tanto en la vida laboral como en las relaciones de pareja. "Hoy las mujeres de 50, 60 o 70 años quieren seguir manteniendo su función sexual normal como cualquier otra parte del cuerpo. Así como cuidan su vista o su oído, quieren que su sexualidad siga funcionando bien", indicó el jefe de Planificación Familiar y médico de Ginecología del Hospital de Clínicas, Damián Branca, quien desarrolló uno de los talleres durante el V Congreso Argentino y IV Encuentro Latinoamericano de Endocrinología Ginecológica y Reproductiva denominado "Cronobiología de la Mujer del Siglo XXI" organizado por la Sociedad Argentina de Endocrinología Ginecológica y Reproductiva (Saegre).
"La consulta más clásica es la falta de lubricación, luego le sigue el dolor y la disminución del deseo", aseguró el especialista. El gran inconveniente, según el experto, es que no hay forma de detectar la disfunción sexual si la paciente no acude a la consulta a manifestar el problema. "La cuestión no está exenta de temores, tabúes y la mujer no siempre viene a la consulta a traer la dificultad concreta. Generalmente, viene por otros motivos creados o más o menos reales y al cabo de dos o tres consultas como quien no quiere acercarse al verdadero conflicto, lo plantea; las mujeres más jóvenes lo hacen de entrada y las mayores tal vez necesitan más tiempo para decirlo", señaló Branca, y agregó que esto se debe a una cuestión cultural y educativa.
Una vez planteado, hay que ver qué tipo de problema es. Puede haber dolor, falta de deseo, ausencia de orgasmo, dificultades durante la relación. El especialista debe indagar si es la primera vez que le ocurre, o si es una situación recurrente, de años. El ginecólogo o el médico de cabecera pueden llegar al diagnóstico de disfunción y brindar orientación sobre la terapéutica, pero si la paciente no evoluciona, lo mejor es que la asista un sexólogo.
"La disfunción sexual disminuye el bienestar de una mujer en su relación. En el displacer intervienen muchos factores. En este punto es válido el denominado índice de función sexual femenina, y consiste en una serie de preguntas agrupadas en seis dominios: deseo, excitación, lubricación, orgasmo, satisfacción y dolor. Es un instrumento para el diagnóstico de disfunción sexual", señaló el experto. Fue desarrollado por la "International Consensus Development Conference on Female Sexual Dysfunctions", y como resultado de su implementación los especialistas hallaron que la disfunción sexual afecta al 50% de las mujeres climatéricas, porcentaje que aumenta con la edad. Las áreas más comprometidas son el deseo y la excitación.
Existen cuestiones psicológicas e incluso patologías que generan disfunción sexual. "Por ejemplo, si una mujer es hipotiroidea le pueden pasar muchas cosas, entre las cuales está el desgano sexual. Entonces si el profesional se queda en el síntoma puede darle hormonas y psicoterapias, pero hasta que no se trate el hipotiroidismo no va a mejorar el cuadro ?indica Branca?. Si una mujer en la perimenopausia tiene disfunción porque tiene dolor o molestia por falta de lubricación vaginal se la puede ayudar de muchas formas, pero hasta que no se trabaje sobre la causa no va a mejorar el síntoma."
Por otra parte, hizo hincapié también en los posibles problemas de la pareja. "El hombre también tiene dificultades ya sea a los 15 o a los 60. Eso repercute en la mujer. Entonces la disminución de deseo en el hombre, la falta de erección, la eyaculación precoz, también inciden directamente en la relación".

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