03 Mayo 2006 Seguir en 

Ya se encuentra disponible en Argentina una nueva alternativa para tratar específicamente el dolor neuropático, una condición que se calcula que padecen 1,8 millones de argentinos, muchos de las cuáles desconocen el origen del dolor que sufren. Según datos estadísticos de los Estados Unidos, el 18% de la población de ese país padece o ha padecido dolor neuropático. Hasta ahora, los tratamientos existentes para esta afección eran medicamentos indicados para la depresión, la epilepsia o anestésicos locales. La nueva droga, cuya denominación como principio activo es "pregabalina", fue investigada y desarrollada por el laboratorio Pfizer y se diseñó específicamente para tratar el dolor neuropático, aunque también fue aprobada su indicación para el tratamiento de la epilepsia.'"La pregabalina es el fármaco más moderno para tratar este dolor específicamente, y actúa a nivel del sistema nervioso central, modificando la respuesta al dolor: calma, elimina la sensación de dolor neuropático, y mejora la calidad de vida", señaló León Litwak, jefe de Diabetes y Metabolismo en el Servicio de Endocrinología y Medicina Nuclear del Hospital Italiano de Buenos Aires (HIBA). "Es un fármaco para tratar el dolor; trata la secuela, el síntoma, casi aislados de la causa. Si el paciente tiene diabetes, por ejemplo, la pregabalina no le cura la diabetes, pero le reduce ampliamente el dolor", afirmó el neurólogo Roberto Rey, del Hospital Ramos Mejía.El dolor neuropático puede ser causado por una lesión en los nervios por diabetes, culebrilla, neuropatía por VIH o por quimioterapia y hasta por daño en los nervios generado por accidentes de columna vertebral. Por lo general, este dolor se sufre en reposo, de noche. Hasta el simple roce de las sábanas duele y se interrumpe el sueño, por lo que afecta la calidad de vida de quien lo padece. Rey, quien también es Docente de Neurología de la UBA, destacó que "la pregabalina fue bien tolerada, inclusive entre la población de edad avanzada, en numerosos estudios clínicos". Entre los efectos adversos que se evidenciaron, sólo se presentaron -en forma leve y transitoria- mareos y somnolencia y las tasas de abandono en los estudios fueron bajas. Además, no se observó abuso o dependencia física. La droga fue probada en más de 9.000 pacientes durante cuatro años. Las dosis del tratamiento van desde los 150 mg hasta los 600 mg diarios, según la tolerancia y el grado de dolor, por lo que es un medicamento fácil de prescribir. "El efecto de la droga es rápido y sostenido", concluyó Rey. Esta droga regula la hiperexcitación de las neuronas bajando el flujo de iones de calcio en los canales de las neuronas. No obstante, el mecanismo de acción de este fármaco no altera la función vascular o cardíaca, porque interviene en otros canales de calcio y no en los vinculados con esas funciones". Hay dos tipos de dolor: el somático y el neuropático. El primero es un mecanismo de defensa del organismo, que avisa que hay una amenaza, un problema, como puede ser una inflamación o una fractura. "Este es un dolor de protección, un dolor sano", explicó Roberto Rey. "Pero el dolor neuropático es patológico, no de defensa. Funciona como una alarma dañada, que sigue sonando aunque no haya peligro", graficó el especialista. "Este tipo de dolor surge cuando se dañó el sistema nervioso, el sistema del dolor. Aparece por una lesión primaria o una disfunción de ese sistema", afirmó. "En el dolor somático, una caricia calma el dolor. En el neuropático, la caricia duele. Si el hombre padece esta afección, su mujer para ayudarlo le seca los pies con la toalla y lo hace despacio. Sin embargo, de esa manera duele inclusive más", aclaró el especialista."La gente explica su dolor y dice que siente comezón, hormigueo, pinchazos, alfileres, quemazón, entre otros. Para diagnosticar este dolor, se hacen un interrogatorio y un examen físico para ver si el dolor se genera a la presión o al tacto. Este último caso es el del dolor neuropático", remarcó Rey. Según las experiencias con los pacientes, el dolor no es proporcional al daño en el nervio: "Hay quienes tienen el nervio destruido por una herida y no tienen dolor. También están quienes tuvieron pequeñas ampollitas por culebrilla y padecen mucho dolor", concluyó el Rey.







