Estrés crónico: "síndrome del hombre quemado"

El ámbito de la salud es tal vez, junto con el judicial, el educativo y la atención de emergencias es en la actividades que más caso del mal se da.

03 Mayo 2006
Literalmente el término inglés "burn-out" hace referencia a quedar "quemado". El "síndrome del quemado" o burn-out es un estado de estrés crónico originado en las exigencias del ámbito laboral, que ataca especialmente a trabajadores en contacto permanente con las necesidades y sufrimientos de otras personas. El ámbito de la salud es tal vez, junto con el judicial, el educativo y la atención de emergencias, el terreno donde este burn-out se da más típicamente.
Elsa Wolfberg, médica psiquiatra y psicoanalista miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), especialista en este tema, relata que "en los años 70, el psicólogo estadounidense Herbert Freudenberger empezó a observar que gente con vocación humanitaria ?médicos, enfermeras, sacerdotes, abogados, educadores? tenía actitudes llamativas con los asistidos. En vez de expresar la raíz vocacional que los había llevado a profesiones de servicio, procedían como lejanos, o a regañadientes, y vio un descenso del rendimiento profesional y un estado de extenuación emocional." Estos tres elementos ?extenuación emocional, despersonalización y baja del rendimiento? son los que definen al síndrome que, según aclara Wolfberg, no es privativo de estas profesiones.
Pero no siempre se reconoce el origen laboral de esos síntomas, y se los atribuye a cuestiones puramente personales o familiares. "Al principio el profesional no advierte que no puede cursar el acto terapéutico, y esa insatisfacción y ese sufrimiento derivan en ansiedad. Este es un estado de alerta frente a un peligro, a diferencia de la angustia que es un mecanismo psíquico derivado de conflictos no resueltos.
"La ansiedad en el personal de salud tiene una causa, y es que las condiciones de trabajo no son adecuadas", dice la especialista. La figura del médico como "empleado" y su consiguiente desvalorización a nivel social; la sombra de la mala praxis, que recae siempre sobre él y no sobre la institución; el profesional como variable de ajuste en el negocio de la salud, son factores que incrementan ese nivel de ansiedad.
"La sobrecarga de actividad genera extenuación emocional. El profesional afectado, entonces, trata de no involucrarse como antes, de desapegarse emocionalmente de la tarea, y a raíz de eso que surge la despersonalización",asegura Wolfberg.

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