Ameno recorrido por textos provenientes de diversas tradiciones

Por Carmen Perilli. Compilación.

27 Noviembre 2005

Virginia Wolf, en su famoso libro El cuarto propio, constataba, con horror, la enorme cantidad de libros sobre las mujeres escritos por hombres, en la biblioteca de la imaginaria Universidad de Oxbridge. Mucho ha transcurrido desde que la escritora inglesa retrató una tradición androcéntrica preocupada por reducir la amenaza de la cultura femenina, disciplinando cuerpos y mentes. Desde entonces, las mujeres han tomado la palabra y, con ella, distintas posiciones frente a las cuestiones de género. Al mismo tiempo, ha quedado demostrada la existencia de un público lector interesado en las denominadas "Historias de mujeres". Escritas por hombres y por mujeres. En ese espacio surgen libros heteróclitos como El libro de las mujeres, una recolección de narraciones sobre la mujer.La escritora Ana María Shua, conocida por su trayectoria como narradora, es autora de varias antologías sobre distintos temas: los vicios y la virtudes, cuentos y coplas populares, el ingenio y la sabiduría, el amor.La narradora argentina actúa como coleccionista aficionada; hilvana proverbios, cuentos, refranes, oraciones y poemas de distintas procedencias culturales y de variada riqueza. No se trata de una tarea antropológica que implica el trabajo con fuentes. Shua plantea un recorrido ameno, un tanto superficial, por un conjunto diverso de textos provenientes de distintas tradiciones. Una verdadera enciclopedia de escritos sobre la mujer, que incluyen desde la mitología griega y La Biblia hasta Las mil y una noches y Los cuentos de Canterbury y el folclore de distintas culturas. Recoge leyendas indígenas, al igual que la historia de la Difunta Correa o la de la Flor del Ceibo.Estas narraciones tienen en común lo que se ha denominado "lo eterno femenino", encarnado en figuraciones de mujer, opuestas y complementarias: diosas o demonios, musas o brujas, madres o prostitutas, pícaras o tontas. En todos los casos, la cultura popular evidencia un discurso profundamente patriarcal que naturaliza a partir tanto del odio como del amor. La repetición de las figuras es la constante en los relatos de Shua.
Podría resumirse en el contraste entre la copla popular hispanoamericana -"La mujer es lo más bueno / la mujer es lo más malo"- y el proverbio español "Dios no puede estar en todas partes / y por eso creó a las madres".El libro de las mujeres es una colección despareja, que el lector podrá visitar sin demasiado esfuerzo como a un diccionario de textos sobre las mujeres. Ana María Shua dedica el libro a Lady Ragnell, personaje de un cuento medieval inglés que da comienzo al libro. "Uno de los personajes de esta historia pregunta: ?¿Qué quieren las mujeres?? Y el corolario del cuento deja en claro que lo que quieren las mujeres es hacer su voluntad, como cualquiera". (c) LA GACETA

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