Más allá de las avenidas

La presencia de los inspectores de tránsito no debe circunscribirse al centro.

21 Octubre 2002
Es de esperar que algún día terminará el crónico cese de actividades de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, y que sus inspectores volverán a controlar el tránsito, como es su responsabilidad. Para entonces, apuntemos que sería conveniente que dicha tarea no se circunscriba al ámbito de las cuatro avenidas.
Lo decimos porque en esos sectores (en todo tiempo y mucho más en la actualidad) es muy raro que alguien cumpla con las estipulaciones más elementales que rigen el movimiento de vehículos. Al norte de la avenida Sarmiento, por ejemplo, es común ver que las calles se convierten en "doble mano" a voluntad de los conductores, si ello les resulta cómodo para acortar camino o para evitar internarse en una calle en mal estado. No es necesario ponderar los riesgos que tal tesitura encierra.
La presencia de inspectores municipales pondría una cuota de orden en tan caótica realidad. Se trata, de más está recordarlo, de sectores que también integran la ciudad, y por donde circula una muy importante cantidad de automotores de dos y de cuatro ruedas.

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