19 Diciembre 2004 Seguir en 

Con "Nuevas tesis sobre Stanislavski. Fundamentos para una teoría pedagógica", el director y pedagogo tucumano Raúl Serrano realiza una continuidad y también un cambio respecto de los aportes teóricos realizados en "Dialéctica del trabajo creador del actor", "Tesis sobre Stanislavski" y "Métodos de las acciones físicas, Stanislavski".
En este caso, el actual asesor artístico del Centro Cultural de la Cooperación reflexiona sobre el legado y la vigencia del actor, director y teórico teatral ruso; sobre la pedagogía del actor, tanto en sus aspectos epistemológicos, teóricos y metodológicos; y sobre los límites del objeto teatral.
El tema de la creatividad del actor, que ocupa la segunda parte del libro, es especialmente revelador. Luego de varias décadas en la formación de actores, Serrano plantea que no es factible enseñar a crear y otorgar a los egresados un diploma de artista. "A lo sumo, lo que puede hacerse es -además de proporcionar al alumno todos los conocimientos técnicos posibles- levantar a su alrededor toda una atmósfera y circunstancias que le permitan desarrollar su capacidad creadora en vez de la cómoda actitud de amoldarla a cánones ya vigentes, sean cuales fueren", sostiene en un fragmento del ensayo. "Crear -agrega- consiste en generar hechos que se salen de la norma".
Para explicar la creación como frontera entre lo ya hecho y lo por hacer, Serrano analiza muy bien el significado de la frase "yo no busco, encuentro", de Pablo Picasso, uno de los grandes creadores del siglo XX. Esa necesidad de búsqueda de lo singular y lo propio y el fomento de la pedagogía de esa búsqueda son, desde el origen, puntos contradictorios.
Y no pierde la oportunidad para criticar a quienes consideran que la creatividad puede ser enseñada y hace referencia a metodologías tales como la estadounidense "brainstorming" ("lluvia de ideas") para probarlo. "No estoy de acuerdo con eso de dejarse llevar por ideas más alocadas, por esa suerte de calesita mental. En la creación artística, uno se siente preñado de las solicitudes de la obra y las soluciones surgen y aparecen en el momento menos pensado. No se producen en un forzamiento mediante hipótesis fantásticas".
Los secretos del grotesco criollo como poética orgánica, la estructura dramática, la comedia clásica y Shakespeare y su problemática son otros de los tópicos que aborda este ensayo de Serrano, quien durante años visitó y analizó instituciones de educación teatral de Europa y de América.
La principal virtud del trabajo es asumir con firmeza la herencia dejada por Konstantín Serguéievich Alexéiev (nombre real del fundador del Teatro de Arte de Moscú), pero al mismo tiempo afirmar que llegó la hora de superarlo críticamente. "Nuevas tesis sobre Stanilavski" demuestra que Serrano es uno de los teóricos y ensayistas más importantes del teatro hispánico, auténtico maestro de numerosas generaciones. (c) LA GACETA
En este caso, el actual asesor artístico del Centro Cultural de la Cooperación reflexiona sobre el legado y la vigencia del actor, director y teórico teatral ruso; sobre la pedagogía del actor, tanto en sus aspectos epistemológicos, teóricos y metodológicos; y sobre los límites del objeto teatral.
El tema de la creatividad del actor, que ocupa la segunda parte del libro, es especialmente revelador. Luego de varias décadas en la formación de actores, Serrano plantea que no es factible enseñar a crear y otorgar a los egresados un diploma de artista. "A lo sumo, lo que puede hacerse es -además de proporcionar al alumno todos los conocimientos técnicos posibles- levantar a su alrededor toda una atmósfera y circunstancias que le permitan desarrollar su capacidad creadora en vez de la cómoda actitud de amoldarla a cánones ya vigentes, sean cuales fueren", sostiene en un fragmento del ensayo. "Crear -agrega- consiste en generar hechos que se salen de la norma".
Para explicar la creación como frontera entre lo ya hecho y lo por hacer, Serrano analiza muy bien el significado de la frase "yo no busco, encuentro", de Pablo Picasso, uno de los grandes creadores del siglo XX. Esa necesidad de búsqueda de lo singular y lo propio y el fomento de la pedagogía de esa búsqueda son, desde el origen, puntos contradictorios.
Y no pierde la oportunidad para criticar a quienes consideran que la creatividad puede ser enseñada y hace referencia a metodologías tales como la estadounidense "brainstorming" ("lluvia de ideas") para probarlo. "No estoy de acuerdo con eso de dejarse llevar por ideas más alocadas, por esa suerte de calesita mental. En la creación artística, uno se siente preñado de las solicitudes de la obra y las soluciones surgen y aparecen en el momento menos pensado. No se producen en un forzamiento mediante hipótesis fantásticas".
Los secretos del grotesco criollo como poética orgánica, la estructura dramática, la comedia clásica y Shakespeare y su problemática son otros de los tópicos que aborda este ensayo de Serrano, quien durante años visitó y analizó instituciones de educación teatral de Europa y de América.
La principal virtud del trabajo es asumir con firmeza la herencia dejada por Konstantín Serguéievich Alexéiev (nombre real del fundador del Teatro de Arte de Moscú), pero al mismo tiempo afirmar que llegó la hora de superarlo críticamente. "Nuevas tesis sobre Stanilavski" demuestra que Serrano es uno de los teóricos y ensayistas más importantes del teatro hispánico, auténtico maestro de numerosas generaciones. (c) LA GACETA
Lo más popular







