Rigurosa investigación sobre temas fundacionales americanos

Por Angel Anaya

25 Enero 2004
Estamos ante una investigación de alto rango académico cuya dificultad esencial reside, como señala su autor, en las características del debate de los recientes años sobre la formación de las naciones iberoamericanas. Especialmente si el investigador, como en este caso, pertenece a uno de los países analizados y debe correr el riesgo de enfrentar las creencias colectivas en que se suele fundamentar el sentimiento de nacionalidad, cediendo en el análisis histórico presionado por la actitud prejuiciosa que impone presuntamente la lealtad a esa afección generalizada en la sociedad. En medio de tal compromiso aparece el ineludible procedimiento crítico de la investigación histórica, sin el cual se invalidarían los resultados. La advertencia es la del propio autor de este denso trabajo que contribuye al estudio, habitualmente polémico, de las nacionalidades iberoamericanas. Pero Chiaramonte advierte el peligro de perjudicar la investigación por temor a esos riesgos de escándalo político y propone un examen sin prejuicios de la historia, al servicio del mejor conocimiento de una realidad dada y de su difusión, lo que asigna a su enjundiosa tarea una calidad poco común.
Diríamos así que en la investigación aparece una clara diferencia entre la categoría de historiador y la del novelista, que agrega a su menester literario el frondoso imaginario de las sociedades jóvenes y no siempre respetuosas de sí mismas. No venga el lector, pues, en búsqueda de los "intocables" valores-mitos generalmente asociados a variados liderazgos e intereses políticos en boga. Los trabajos que conforman esta obra son de categoría científica e investigan los conceptos de nación y Estado, dinámicos por naturaleza como las sociedades que los conforman, así como abordan las condiciones de la nacionalidad desde la filosofía de la historia y los valores que unieron las antiguas colonias con sus diferentes metrópolis, España y Portugal. Y en ese menester puede advertirse que la confusión frecuente que se observa al elaborar la historia de nuestros países iberoamericanos proviene en numerosas ocasiones de la ausencia de una definición clara del concepto de Estado. Por otra parte, pueden advertirse igualmente las diferencias entre la transición al Brasil independiente de la metrópoli portuguesa y la de las repúblicas hispanoamericanas durante una crisis española que va del pasado absolutista a la modernidad y retorna en corto plazo al punto de partida.
Otro requerimiento de la investigación de Chiaramonte es el análisis de los fundamentos iusnaturalistas en los movimientos de independencia, así como del concepto de soberanía, cuyo uso actual debe conciliar el poder y el derecho, es decir, "proporcionar legitimidad al monopolio de la fuerza característico del concepto de todo Estado moderno". El trabajo de investigación incluye una extensa bibliografía, así como otras notas sobre federalismo y formación de los Estados nacionales, a propósito de obras de Benedict Anderson, Simón Bolívar y Tulio Halperín Donghi.
Lamentablemente, y como es muy frecuente en nuestros trabajos editoriales, a esta valiosa investigación le está faltando un índice temático y nominativo para aliviar la búsqueda de sus lectores. (c) LA GACETA

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