Para comprender esta época

Por Federico A. M. Lannes

16 Mayo 2004
Este es un libro que no sólo enseña sino que ayuda a reflexionar y a comprender nuestro tiempo, en el que nos encontramos con interrogantes tales como El capitalismo (o la globalización), ¿es estable o tiene crisis recurrentes que lo descalifican? El Estado, especialmente en su forma democrática, ¿está condenado a languidecer ante las "fuerzas del mercado" o debe ser redefinido? ¿El contrato y el interés privado pueden ser superados por un principio colectivo, expresado por el voto, en el plano nacional y también en el internacional? ¿La propiedad y la soberanía son conciliables?
Para dar respuesta a estas cuestiones el autor va analizando las crisis con un método que consiste "en mantenerse lo más cerca posible de los axiomas de la economía", utilizando las herramientas clásicas de la economía y la política económica liberales.
Con documentación e información abundantes, Sgard analiza las crisis de los años 90, cuya "primera crisis del siglo XXI", como definió Michel Camdessus a la del Tequila, permitió una súbita toma de conciencia de que la globalización financiera implicaba riesgos nuevos para los inversores privados y también para la estabilidad de mercados internacionales, y puso en evidencia la insuficiencia de los instrumentos de gobernabilidad internacional, particularmente los recursos financieros del FMI, tal como lo constató el G7 en la cumbre de Halifax, en junio de 1995.
Dentro de su análisis me han parecido muy interesantes las reflexiones sobre la quiebra de los Estados en el contexto de los mercados globalizados. Un problema de enorme actualidad que refleja el debilitamiento del principio de soberanía que, por el "paradigma westfaliano", si un Estado caía en cesación de pagos no podía ser demandado ante ninguna corte de justicia (nacional o internacional). Hoy, a partir de los derechos estadounidense, europeo y británico se sabe que los Estados soberanos pueden ser demandados ante la Justicia por el incumplimiento de sus compromisos financieros, ya que este tipo de transacciones es considerado una actividad comercial, sometida al derecho común.
Son dignas de señalar las consideraciones que realiza sobre "la exitosa crisis cambiaria de Brasil" y "El desastre argentino de 2001". Las referidas a nuestros país sorprenden por su nivel de información y en ellas el lector encontrará elementos valiosos para juzgar objetivamente la reciente polémica Kirchner-Duhalde, particularmente en lo que concierne al default y a la salida de la convertibilidad.
Finalmente destaco la excelente traducción del francés realizada por Lucía Vera. (c) LA GACETA

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