28 Abril 2004 Seguir en 

Una reciente revisión de la información médica disponibles confirma que el acompañamiento durante el proceso del parto aporta numerosos beneficios en materia de salud que alcanzan no sólo a la mujer que da a luz sino también a su hijo. Menor uso de anestesia, de fórceps o de cesáreas son algunas de las bondades que resultan de atravesar el proceso de parto en compañía de una persona ajena al equipo médico.
"Investigaciones realizadas en maternidades donde las mujeres podían elegir dar a luz acompañadas muestran que las que lo hacían de esta forma tenían un 32% menos de cesáreas, un 18% menos de uso de fórceps, un 34% menos de episiotomías y un 16% menos anestesia", relató el doctor José Belizán, director del Centro Latinoamericano de Perinatología y Desarrollo Humano (CLAP), dependiente de la OPS, con sede en Uruguay. El estudio en cuestión es una revisión del tema realizado por la prestigiosa Cochrane Collaboration, una organización internacional que elabora y actualiza las rigurosas sistemáticas de los estudios de más alta calidad en el área de la salud pública. Quienes lo realizaron debieron analizar información proveniente de diversos estudios que, sumados, involucraron a 13 mil parturientas de distintos países (entre ellos, México y Guatemala).
Los resultados del estudio llevaron al doctor Belizán a señalar la necesidad de "extremar los esfuerzos para que el acompañamiento se realice en todas las mujeres, y no sólo por alguien cercano a ellas sino por personal entrenado para tal fin".
Personal entrenado
En muchos países existe la figura de la doula: una mujer que ha sido madre y que se ofrece a acompañar a las mujeres que atravesarán el proceso de parto."Está demostrado que mujeres con una preparación mínima, de cuatro horas, son capaces de cumplir esta función. Ellas no deben saber nada de la atención médico del parto, ya que esa no es su tarea, de lo que se encargan es de acompañar a la mujer: le hablan, le dan masajes, le ofrecen agua, la ayudan a sentarse, etcétera", agregó la doctora María Luisa Ageitos, pediatra consultora de Unicef Argentina y ex presidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Parto humanizado
A comienzos de marzo, fue presentado al Congreso argentino un proyecto de ley ?apodado de "parto humanizado"- que propone garantizar el derecho de la mujer a estar acompañada por quien ella quiera durante el parto, algo que muchos hospitales del país, ya sea por cuestiones de infraestructura o de reticencia de los médicos, no siempre es posible. Uruguay cuenta desde 2001 con una ley que permite a la mujer contar con una persona de su confianza durante el parto.
"El rol del acompañante, que puede o no ser el padre, es afectivo -señala Diana Wechsler, directora de Natal, centro dedicado a la docencia e investigación en maternidad-. El papá la abraza y la contiene, no ve el parto desde el punto de vista del médico. Muchos varones creen que tienen que ayudar en el parto, cuando en realidad lo que deben hacer es sencillamente acompañar."
"Investigaciones realizadas en maternidades donde las mujeres podían elegir dar a luz acompañadas muestran que las que lo hacían de esta forma tenían un 32% menos de cesáreas, un 18% menos de uso de fórceps, un 34% menos de episiotomías y un 16% menos anestesia", relató el doctor José Belizán, director del Centro Latinoamericano de Perinatología y Desarrollo Humano (CLAP), dependiente de la OPS, con sede en Uruguay. El estudio en cuestión es una revisión del tema realizado por la prestigiosa Cochrane Collaboration, una organización internacional que elabora y actualiza las rigurosas sistemáticas de los estudios de más alta calidad en el área de la salud pública. Quienes lo realizaron debieron analizar información proveniente de diversos estudios que, sumados, involucraron a 13 mil parturientas de distintos países (entre ellos, México y Guatemala).
Los resultados del estudio llevaron al doctor Belizán a señalar la necesidad de "extremar los esfuerzos para que el acompañamiento se realice en todas las mujeres, y no sólo por alguien cercano a ellas sino por personal entrenado para tal fin".
Personal entrenado
En muchos países existe la figura de la doula: una mujer que ha sido madre y que se ofrece a acompañar a las mujeres que atravesarán el proceso de parto."Está demostrado que mujeres con una preparación mínima, de cuatro horas, son capaces de cumplir esta función. Ellas no deben saber nada de la atención médico del parto, ya que esa no es su tarea, de lo que se encargan es de acompañar a la mujer: le hablan, le dan masajes, le ofrecen agua, la ayudan a sentarse, etcétera", agregó la doctora María Luisa Ageitos, pediatra consultora de Unicef Argentina y ex presidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Parto humanizado
A comienzos de marzo, fue presentado al Congreso argentino un proyecto de ley ?apodado de "parto humanizado"- que propone garantizar el derecho de la mujer a estar acompañada por quien ella quiera durante el parto, algo que muchos hospitales del país, ya sea por cuestiones de infraestructura o de reticencia de los médicos, no siempre es posible. Uruguay cuenta desde 2001 con una ley que permite a la mujer contar con una persona de su confianza durante el parto.
"El rol del acompañante, que puede o no ser el padre, es afectivo -señala Diana Wechsler, directora de Natal, centro dedicado a la docencia e investigación en maternidad-. El papá la abraza y la contiene, no ve el parto desde el punto de vista del médico. Muchos varones creen que tienen que ayudar en el parto, cuando en realidad lo que deben hacer es sencillamente acompañar."
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