La educación sexual formará parte del contenido educativo

La tarea es responsabilidad de la familia y los docentes

14 Abril 2004
La educación sexual en las escuelas es un debate recurrente desde hace años. En pleno siglo XXI hay espacio para el enfrentamiento en las cartas de lectores de los diarios nacionales. Lo cierto es que aunque esté poco difundido, muchas escuelas, tanto públicas como privadas, vienen abordando el tema. No obstante, muchos niños y jóvenes, deficientemente formados, siguen siendo víctimas de abusos, contagios y embarazos no deseados.
"La sexualidad puede ser una forma de comunicación y amor, o lo contrario", expresaba el psicólogo y filósofo Orlando Martín, autor de "Didáctica de la educación sexual", en una entrevista publicada en Clarín. Martín relaciona la sexualidad con la formación de una identidad, de la afectividad y de las relaciones. Dice que los chicos son bombardeados con temas sexuales que trascienden su capacidad de asimilación.De no mediar una adecuada educación sexual, se corre el riesgo de que la afectividad y la sexualidad sean banalizadas.
"La educación sexual debe ser gradual y no dar nada por sabido. Educar es ayudar a que surja del chico una conducta. Acompañarlo para que piense y cree sus propias actitudes y valores. Eso es una educación integral: aprender desde el discernimiento responsable. No ser moralizadores, sino incentivadores de la reflexión", indica.

Trabajo cooperativo
Martín admite que los padres son los educadores naturales, pero son los primeros que rehuyen del tema. "El trabajo tiene que ser cooperativo entre la familia y la escuela", afirma.
"Para abordar la educación sexual en las escuelas, primero hay que dejar el absurdo de que los únicos educadores en sexo son los padres. Superada esta polémica, la educación sexual es una materia como las matemáticas o la geografía. No las enseñan los padres, sino los docentes. Ellos también pueden dictar educación sexual", sostiene el doctor León Roberto Gindin, titular de Sexualidad y Salud de la Universidad Abierta Interamericana y miembro fundador de Cetis (Centro de educación, terapia e investigación en sexualidad).
Gindin reconoce los riesgos de la preparación deficiente de los maestros. "Desgraciadamente, en general, los docentes tienen las mismas limitaciones que tienen los padres. Nunca fueron capacitados en este tema. En los programas de capacitación docente, la educación sexual no existe. Sin embargo, ahora, tanto en la ciudad como en la provincia de Buenos Aires, así como en otras, existen leyes de educación sexual y paternidad responsable. Todas establecen la obligatoriedad de la enseñanza de la educación sexual. Sin embargo, no se pueden cumplir adecuadamente porque el docente no está capacitado", afirma.

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