Prevención de accidentes viales

Este 2004 está dedicado a prevenir los accidentes viales. Por esta razón, un grupo de especialistas en el tema de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) hizo llegar las recomendaciones que se publican en esta nota

07 Abril 2004
En nuestro país los niños y adolescentes sufren lesiones por causas externas, mal llamados "accidentes", y mueren a causa de ellos. De aquellos que sobreviven al acontecimiento, uno de cada tres niños queda con alguna secuela o discapacidad, sea esta temporaria o definitiva. Muchos de estos percances ocurren por fallas en la educación vial. Este año está dedicado a disminuir los accidentes viales. Con tal fin, expertos de la SAP (Sociedad Argentina de Pediatría) hicieron llegar algunas recomendaciones.

El 50 % de las víctimas que dejan los percances viales son menores de 19 años

En nuestro país los niños y adolescentes sufren lesiones por causas externas, mal llamadas "accidentes", y mueren también a causa de ellas. De aquellos que sobreviven al acontecimiento, uno de cada tres niños queda con alguna secuela o discapacidad, sea esta temporaria o definitiva. Muchos de estos accidentes ocurren como consecuencia de fallas en la seguridad vial.
Una comunicación preliminar reciente del Programa de Trauma Pediátrico basada en estudios epidemiológicos en ciudades pequeñas, informa que sobre 10.280 lesionados, el 30.1% de los mismos lo fueron por accidentes viales. El 50,35% de las víctimas eran menores de 19 años.

Primero los niños
La Declaración de los Derechos del Niño aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de Noviembre 1959 marcó un hito en la protección de la infancia. En esta declaración se afirma que todo niño "....Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud....." y que "...El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro....".
-¿Que pasa en nuestra sociedad que no los protegemos de los accidentes en general y de los accidentes viales en particular? ¿Es tan complicado?
-No, no es complicado; simplemente debemos ocupamos de cuidar a nuestros hijos, nietos o familiares y así componer y extender la red solidaria de prevención primaria. Para ello es necesario cumplir con las obligaciones que tenemos los adultos para con los niños y no encerrarlos en una campana de cristal.
-¿Qué factores se le ocurren a usted sobre los cuales se podrían trabajar para aumentar la seguridad vial para su hijo/a en el vivir cotidiano?
A continuación,. los pediatras especializados en accidentes brindan algunos consejos básicos para tener en cuenta:
Es importante controlar el diseño del vehículo, su estado de conservación y su velocidad máxima.
En necesario considerar el estado de conservación de las rutas, autopistas y calles y el respeto a las velocidades establecidas para circular en cada lugar.
En las calles, veredas, rutas y caminos los niños están expuestos a ser atropellados por distintos tipos de vehículos. Los niños cuando son peatones mucho más indefensos que los adultos.
Es imprescindible difundir los riesgos y peligros de conducir un vehículo bajo el efecto del alcohol, de drogas o depresión. Así como también los riesgos que implica el manejar hablando por el teléfono celular o bajo una música ensordecedora.
Si usted o sus hijos andan en bicicleta, es importante plantearse si ésta se encuentra en óptimas condiciones y si el tamaño es adecuado al físico de quien la conduce. La utilización de casco es una medida de prevención primaria que si bien aún no está muy arraigada en nuestro país, permite evitar un importante número de muertes y discapacidades provocadas al caer de una bicicleta.
La legislación y cumplimiento de las leyes y normas vigentes sobre tránsito es también un elemento de gran utilidad en la prevención de accidentes viales.
Existen otras situaciones que merecen nuestra atención y cuidado como las entradas y salidas de la escuela, las características y dificultades de los niños y ancianos como peatones, el transporte de bebés en los autos familiares, etcétera.

Un tema de difícil abordaje
El accidentarse resulta un tema de difícil abordaje: se lo relaciona con lo casual, lo azaroso, lo inesperado e involuntario. Esto se revela en las conversaciones como: "son cosas que pasan", "es el destino", "el minuto fatal". Visto así ¿qué podemos hacer? ¿Sólo rezar y/o confiar en nuestra buena estrella? Los psicoanalistas preferimos desafiar estas concepciones e investigar el fenómeno:las causas del sufrimiento que afecta a las personas, las familias, las instituciones y las comunidades, como la mejor forma de establecer medidas preventivas eficaces.

No es producto de la "fatalidad"
La experiencia, según la licenciada Perla Beatriz Pilewski muestra que los conflictos, las crisis, los accidentes, es decir, lo que se llaman problemas y enfermedades, son manifestaciones de la subjetividad, forman parte inextricable de la condición humana. "Hemos llegamos a la conclusión de que, salvo en raras ocasiones, los accidentes pueden ser adjudicados a la fatalidad. Al saberlo que ocurrió, descubrimos que una trama de situaciones particulares, emociones y afectos relativos a esa persona se fueron tejiendo para dar lugar al llamado accidente".

Se observan fallas humanas
Las estadísticas descubren que en la mayoría de los casos, las fallas que determinan los accidentes son de origen humano y sus consecuencias podrían haberse evitado, si se hubieran implementado adecuadas medidas preventivas. Se confirmó, que las crisis individuales y sociales resultan factores de riesgo que predisponen a la formación de accidentes. Malestar, violencia social, rotura de lazos sociales, crisis de cambio, y/o distrés colocan a individuos y comunidades en un estado de vulnerabilidad respecto de los riesgos de enfermarse, accidentarse o morir.

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