31 Marzo 2004 Seguir en 

La degeneración macular relacionada con la edad es una enfermedad progresiva e irreversible. Pese a que se desconocen sus causas, evidencia recogida en tres grandes estudios en los que participaron miles de personas revela que los fumadores corren mayor riesgo de padecer esta enfermedad.
La mácula es el punto de la retina donde se reúnen los rayos de luz enfocados por la córnea y el cristalino.
Si la mácula está dañada, el centro de la imagen se bloquea como si se le hubiera superpuesto un área borrosa. Las imágenes alrededor del área borrosa pueden verse claramente.
Puede dificultar la lectura
Cuando una persona padece la lesión, el ojo ve los objetos que se encuentran a los lados, ya que la visión lateral o "periférica" no está afectada. Por esta razón la degeneración macular relacionada con la edad no causa ceguera total, pero puede dificultar o imposibilitar la lectura o el trabajo si no se usan dispositivos ópticos especiales para visión reducida.
"Las personas que fuman son tres a cuatro veces más propensas a sufrir de degeneración macular asociada con el envejecimiento", dijo Richard Edwards, experto de salud de la Universidad de Manchester.
En Gran Bretaña, se estima que uno de cada cinco casos de degeneración macular en adultos es atribuible al tabaquismo. En los casos en los que la enfermedad es atribuible al tabaquismo, unas 54.000 personas han sufrido problemas en la vista mientras que cerca de 18.000 han quedado ciegas. "Este es otro gran problema de salud pública ocasionado por el hábito de fumar. Es otra razón para que los fumadores abandonen el hábito", dijo Edwards, quien añadió que las conclusiones del estudio deben aplicarse a material educativo para combatir el tabaquismo.
Edwards señaló que es su impresión que la mayoría de los fumadores no tiene conciencia de la relación que existe entre el fumar y la enfermedad.
"El hecho de que los fumadores se dieran cuenta de que pueden quedarse ciegos si siguen fumando, puede resultar un poderoso argumento para abandonar el hábito", dijo Edwards.
"No es el único incentivo para dejar de fumar, por supuesto. También existe el riesgo de sufrir cáncer de pulmón, accidentes cerebro vasculares, etc. Pero esta es una razón más", agregó.
En un editorial en la revista British Medical Journal, Edwards y sus colegas indicaron que un análisis de los estudios sobre la relación entre la degeneración macular relacionada con la edad y el tabaquismo reveló que interrumpir el hábito puede contribuir a evitar o reducir el avance de la enfermedad.
Aquellos que padecen la enfermedad y continúan fumando podrían reducir su respuesta al tratamiento, dijeron los expertos.
La publicación de British Medical Journal retoma de algún modo, la investigación de los científicos de la Universidad de Wisconsin, en Madison (Estados Unidos) publicada a fines de 2002 en el "American Journal of Epidemiology".
Allí los expertos llegaron a la conclusión que fumadores y bebedores son más propensos a desarrollar degeneración macular asociada a la edad (DMAE), principal causa de ceguera en los países desarrollados.
La mácula es el punto de la retina donde se reúnen los rayos de luz enfocados por la córnea y el cristalino.
Si la mácula está dañada, el centro de la imagen se bloquea como si se le hubiera superpuesto un área borrosa. Las imágenes alrededor del área borrosa pueden verse claramente.
Puede dificultar la lectura
Cuando una persona padece la lesión, el ojo ve los objetos que se encuentran a los lados, ya que la visión lateral o "periférica" no está afectada. Por esta razón la degeneración macular relacionada con la edad no causa ceguera total, pero puede dificultar o imposibilitar la lectura o el trabajo si no se usan dispositivos ópticos especiales para visión reducida.
"Las personas que fuman son tres a cuatro veces más propensas a sufrir de degeneración macular asociada con el envejecimiento", dijo Richard Edwards, experto de salud de la Universidad de Manchester.
En Gran Bretaña, se estima que uno de cada cinco casos de degeneración macular en adultos es atribuible al tabaquismo. En los casos en los que la enfermedad es atribuible al tabaquismo, unas 54.000 personas han sufrido problemas en la vista mientras que cerca de 18.000 han quedado ciegas. "Este es otro gran problema de salud pública ocasionado por el hábito de fumar. Es otra razón para que los fumadores abandonen el hábito", dijo Edwards, quien añadió que las conclusiones del estudio deben aplicarse a material educativo para combatir el tabaquismo.
Edwards señaló que es su impresión que la mayoría de los fumadores no tiene conciencia de la relación que existe entre el fumar y la enfermedad.
"El hecho de que los fumadores se dieran cuenta de que pueden quedarse ciegos si siguen fumando, puede resultar un poderoso argumento para abandonar el hábito", dijo Edwards.
"No es el único incentivo para dejar de fumar, por supuesto. También existe el riesgo de sufrir cáncer de pulmón, accidentes cerebro vasculares, etc. Pero esta es una razón más", agregó.
En un editorial en la revista British Medical Journal, Edwards y sus colegas indicaron que un análisis de los estudios sobre la relación entre la degeneración macular relacionada con la edad y el tabaquismo reveló que interrumpir el hábito puede contribuir a evitar o reducir el avance de la enfermedad.
Aquellos que padecen la enfermedad y continúan fumando podrían reducir su respuesta al tratamiento, dijeron los expertos.
La publicación de British Medical Journal retoma de algún modo, la investigación de los científicos de la Universidad de Wisconsin, en Madison (Estados Unidos) publicada a fines de 2002 en el "American Journal of Epidemiology".
Allí los expertos llegaron a la conclusión que fumadores y bebedores son más propensos a desarrollar degeneración macular asociada a la edad (DMAE), principal causa de ceguera en los países desarrollados.
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