31 Marzo 2004 Seguir en 

Los varones a partir del primer año de vida, tienen más del doble de accidentes mortales que las mujeres. De cada 10 menores de 25 años que mueren en un accidente, siete o más son varones, según la pediatra de la SAP, Dora Vilar de Sarachaga.
Varones y mujeres se diferencian por sus cromosomas, por su anatomía, por su psicología y por aspectos socioculturales. Para analizar estos últimos se desarrolló el concepto de género.
Todas las sociedades tienen concepciones implícitas del género, estereotipos que se usan para diferenciar el trato que se da a las niñas y a los niños. Los niños asimilan los papeles de género desde el principio de la vida , mediante el proceso de socialización. La familia, la educación, la cultura, el nivel socioeconómico, la religión, lo transmitido a través de los medios de comunicación, todo juega un papel importante en la socialización.
La categoría de género surgió para poner en evidencia la discriminación contra la mujer. Sólo recientemente se comienza a percibir que la construcción de género entraña también desventajas para el varón. Un claro ejemplo es la mortalidad por accidentes, que es mucho más frecuente en los varones que en las mujeres a todas las edades. En los accidentes de transporte, ahogamientos, caídas, las diferencias son muy grandes inclusive en menores de 5 años.
Tienen conductas de riesgo
En general, los accidentes en los cuales está involucrada una conducta, considerada "de macho", son los de mayor riesgo para los varones. En la mujer se valora más el autocuidado relacionado con la belleza, la preparación para el embarazo, el amamantamiento.
Históricamente en el varón se valoró más la valentía, el heroísmo, el desafío que la preservación de su integridad física, esto vinculado con la guerra, la caza, la defensa del grupo familiar. Esta concepción influye en que los varones se expongan al peligro, aunque sea innecesario.
Alentar la prudencia
Es importante entonces, que tomemos conciencia del mayor riesgo al que están expuestos los varones a causa del peligroso paradigma social "arriesgarse = ser macho". Entonces, es necesario alentar la prudencia en la educación del varón, diferenciándola de la cobardía. En realidad se necesita valentía para tomar conductas de autocuidado, cuando los demás piensan que no hay riesgo o que es valioso arriesgarse.
Padres y educadores deben reflexionar sobre estos temas y evitar que los varones menosprecien su integridad física en aras de una supuesta mayor virilidad.
Varones y mujeres se diferencian por sus cromosomas, por su anatomía, por su psicología y por aspectos socioculturales. Para analizar estos últimos se desarrolló el concepto de género.
Todas las sociedades tienen concepciones implícitas del género, estereotipos que se usan para diferenciar el trato que se da a las niñas y a los niños. Los niños asimilan los papeles de género desde el principio de la vida , mediante el proceso de socialización. La familia, la educación, la cultura, el nivel socioeconómico, la religión, lo transmitido a través de los medios de comunicación, todo juega un papel importante en la socialización.
La categoría de género surgió para poner en evidencia la discriminación contra la mujer. Sólo recientemente se comienza a percibir que la construcción de género entraña también desventajas para el varón. Un claro ejemplo es la mortalidad por accidentes, que es mucho más frecuente en los varones que en las mujeres a todas las edades. En los accidentes de transporte, ahogamientos, caídas, las diferencias son muy grandes inclusive en menores de 5 años.
Tienen conductas de riesgo
En general, los accidentes en los cuales está involucrada una conducta, considerada "de macho", son los de mayor riesgo para los varones. En la mujer se valora más el autocuidado relacionado con la belleza, la preparación para el embarazo, el amamantamiento.
Históricamente en el varón se valoró más la valentía, el heroísmo, el desafío que la preservación de su integridad física, esto vinculado con la guerra, la caza, la defensa del grupo familiar. Esta concepción influye en que los varones se expongan al peligro, aunque sea innecesario.
Alentar la prudencia
Es importante entonces, que tomemos conciencia del mayor riesgo al que están expuestos los varones a causa del peligroso paradigma social "arriesgarse = ser macho". Entonces, es necesario alentar la prudencia en la educación del varón, diferenciándola de la cobardía. En realidad se necesita valentía para tomar conductas de autocuidado, cuando los demás piensan que no hay riesgo o que es valioso arriesgarse.
Padres y educadores deben reflexionar sobre estos temas y evitar que los varones menosprecien su integridad física en aras de una supuesta mayor virilidad.
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