24 Marzo 2004 Seguir en 

Gracias a la posibilidad de preservar tejido ovárico, mujeres que deben ser sometidas a tratamientos de radiación o quimioterapia tendrán la posibilidad de ser madres una vez superada la enfermedad.
Un reciente estudio publicado en la revista médica británica The Lancet aporta nuevas esperanzas a las mujeres con cáncer que deben ser sometidas a sesiones de quimioterapia o radioterapia, y que desean ser madres una vez superada la enfermedad. Los autores del trabajo, investigadores de la Universidad de Cornell, en Nueva York, lograron obtener un embrión humano a partir de tejido ovárico congelado.
El estudio, que según la Sociedad de Medicina Reproductiva de los Estados Unidos constituye un "gran avance", fue conducido por el doctor Kutluk Oktay, quien dijo que "esta investigación representa un progreso en materia de medicina reproductiva por dos aspectos: primero, las mujeres pueden preservar su fertilidad al congelar tejido ovárico, y segundo, el embarazo es posible después de que este tejido permanece congelado durante mucho tiempo".
Técnica de laparoscopia
Seis años atrás, Oktay y sus colegas removieron mediante técnicas de laparoscopia parte de los ovarios de una mujer de 30 años que tenía cáncer de mama e iba a ser sometida a una quimioterapia, y luego los congelaron. Ahora, a pedido de la mujer que ha superado su enfermedad, los investigadores descongelaron el tejido y lo implantaron debajo de la piel de su abdomen. Allí, el tejido comenzó a producir óvulos, uno de los cuales pudo ser inseminado mediante técnicas de fertilización asistida.
Aunque el embrión resultado de la fertilización realizada con semen del marido de la paciente no logró desarrollarse una vez implantada en su útero, los científicos consideran que la experiencia fue igualmente exitosa, ya que demostró que se puede obtener embriones viables a partir de tejido ovárico congelado (más precisamente, sometido a técnicas de criopreservación o preservación en frío). Hasta ahora, esto sólo había sido posible en primates.
Palabras de entusiasmo
Investigadores argentinos que se desempeñan en fertilización asistida recibieron con entusiasmo la noticia. "La relevancia de este trabajo es enorme, porque hay un montón de pacientes, chicas jóvenes que nos piden que congelemos parte de su tejido ovárico, porque van a ser sometidas a terapias oncológicas que las pueden dejar estériles", señaló el doctor Santiago Brugo Olmedo, director médico del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (Cegyr).
"Se supone que el día de mañana podremos reimplantar ese tejido -agregó el especialista en reproducción humana-. Esto es lo que nosotros quisiéramos estar haciendo pero que todavía no podemos porque no tenemos el know how empleado por estos investigadores". Para su colega el doctor Sergio Pasqualini, director médico de Halitus Instituto Médico, "esto significa un avance en dirección a resolver una situación para la que hoy no hay alternativas".
La radiación lleva a la esterilidad
El doctor Claudio Chillik, también director médico del Cegyr, explicó que "toda paciente que es sometida a una quimioterapia o a una radioterapia tiene un alto riesgo de quedar estéril, que varía según el tipo de terapia y el tipo de tumor, pero que en algunos casos puede llegar al 80%". El especialista en reproducción humana señaló que el estudio publicado en The Lancet es la primera prueba de que puede ser posible preservar la fertilidad femenina a través de la criopreservación de tejido ovárico.
Un reciente estudio publicado en la revista médica británica The Lancet aporta nuevas esperanzas a las mujeres con cáncer que deben ser sometidas a sesiones de quimioterapia o radioterapia, y que desean ser madres una vez superada la enfermedad. Los autores del trabajo, investigadores de la Universidad de Cornell, en Nueva York, lograron obtener un embrión humano a partir de tejido ovárico congelado.
El estudio, que según la Sociedad de Medicina Reproductiva de los Estados Unidos constituye un "gran avance", fue conducido por el doctor Kutluk Oktay, quien dijo que "esta investigación representa un progreso en materia de medicina reproductiva por dos aspectos: primero, las mujeres pueden preservar su fertilidad al congelar tejido ovárico, y segundo, el embarazo es posible después de que este tejido permanece congelado durante mucho tiempo".
Técnica de laparoscopia
Seis años atrás, Oktay y sus colegas removieron mediante técnicas de laparoscopia parte de los ovarios de una mujer de 30 años que tenía cáncer de mama e iba a ser sometida a una quimioterapia, y luego los congelaron. Ahora, a pedido de la mujer que ha superado su enfermedad, los investigadores descongelaron el tejido y lo implantaron debajo de la piel de su abdomen. Allí, el tejido comenzó a producir óvulos, uno de los cuales pudo ser inseminado mediante técnicas de fertilización asistida.
Aunque el embrión resultado de la fertilización realizada con semen del marido de la paciente no logró desarrollarse una vez implantada en su útero, los científicos consideran que la experiencia fue igualmente exitosa, ya que demostró que se puede obtener embriones viables a partir de tejido ovárico congelado (más precisamente, sometido a técnicas de criopreservación o preservación en frío). Hasta ahora, esto sólo había sido posible en primates.
Palabras de entusiasmo
Investigadores argentinos que se desempeñan en fertilización asistida recibieron con entusiasmo la noticia. "La relevancia de este trabajo es enorme, porque hay un montón de pacientes, chicas jóvenes que nos piden que congelemos parte de su tejido ovárico, porque van a ser sometidas a terapias oncológicas que las pueden dejar estériles", señaló el doctor Santiago Brugo Olmedo, director médico del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (Cegyr).
"Se supone que el día de mañana podremos reimplantar ese tejido -agregó el especialista en reproducción humana-. Esto es lo que nosotros quisiéramos estar haciendo pero que todavía no podemos porque no tenemos el know how empleado por estos investigadores". Para su colega el doctor Sergio Pasqualini, director médico de Halitus Instituto Médico, "esto significa un avance en dirección a resolver una situación para la que hoy no hay alternativas".
La radiación lleva a la esterilidad
El doctor Claudio Chillik, también director médico del Cegyr, explicó que "toda paciente que es sometida a una quimioterapia o a una radioterapia tiene un alto riesgo de quedar estéril, que varía según el tipo de terapia y el tipo de tumor, pero que en algunos casos puede llegar al 80%". El especialista en reproducción humana señaló que el estudio publicado en The Lancet es la primera prueba de que puede ser posible preservar la fertilidad femenina a través de la criopreservación de tejido ovárico.
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