Cáncer de pulmón

La modernización del broncoscopio permite ahora la detección temprana. Un experto explica a Salud cómo funciona el método y a quiénes puede beneficiar.

24 Marzo 2004
La modernización del broncoscopio permite ahora la detección temprana de los tumores más temidos y comunes, especialmente en la población de fumadores. El diagnóstico en forma temprana (actualmente se diagnostica en los estadios muy avanzados de la enfermedad) modifica tangencialmente las posibilidades de tratamiento. Un experto explica a Salud cómo funciona el método y a quiénes puede beneficiar. El aparato aumenta del 50 al 60% la capacidad de detección del ojo humano.

Con un nuevo broncoscopio detectan el cáncer de pulmón en el estadio inicial

Estudios internacionales (Detection of dysplasia and carcinoma in situ with a lung imaging fluorescence endoscope device. J Thorac Cardiovasc Surg 1993) han demostrado que el uso de los broncoscopios con técnicas de autofluorescencia aumenta en un 50% la capacidad de detección de lesiones cancerígenas malignas y premalignas en el pulmón, en comparación a la tradicional broncoscopia corriente con luz blanca.
En un grupo de pacientes voluntarios se descubrió un 15% de carcinomas in situ en etapa inicial, lo que modifica la estrategia de tratamiento.
También, entre los fumadores se encontraron 25% con displasia moderada, 6% con displasia severa y, finalmente, 13% con carcinoma in situ en diferentes lugares del árbol bronquial. Estos tres grupos pueden ser tratados sin necesidad de cirugía, evitando que desarrollen un carcinoma invasor.

Métodos combinados
El pronóstico de sobrevida para este tipo de cáncer se estima en un 15% de los casos. Sin embargo, la cifra se modifica substancialmente, claro está, según la evolución de la enfermedad al tiempo de su diagnóstico.

En el estadio I el cáncer del pulmón puede ser curado mediante la cirugía en alrededor del 60-70% de los casos. En cambio, en el estadio IV la enfermedad es prácticamente incurable. Una serie de tratamientos combinados de quimio y/o radioterapia con cirugía permite lograr cada vez mejores resultados en estadios considerablemente avanzados (estadio III).
Pero lo ideal es lograr el diagnóstico en etapas más tempranas aún que el estadio I. Se trata de detectar la enfermedad cuando todavía está localizada en el epitelio bronquial (carcinoma in situ) o, mejor aún, detectar los cambios de la mucosa bronquial que preceden al cáncer (metaplasia bronquial).
En el primero de los casos pueden aplicarse tratamientos endobronquiales (braquiterapia, terapia con láser) que evitan la cirugía y, por consiguiente, la pérdida de tejido pulmonar en estos enfermos que tienen cierto grado de insuficiencia respiratoria. Y, la metaplasia puede revertirse dejando de fumar y tratando la bronquitis crónica que va asociada al tabaquismo.

Adelantos importantes
En 1960 se adapta la fibra óptica al brancoscópico metálico y se crea el broncofibroscópico que revolucionó la broncoscopía, amplió su campo y perfeccionó la calidad de imagen. "La fibra óptica es flexible, en comparación a los tubos metálicos rígidos que hasta el momento existían; además sostiene una calidad de iluminación que, por su diseño, ofrece una excelente condición en la imagen", explica el profesor, doctor Hugo Esteva, jefe de la División Cirugía Torácica del Hospital del Clínicas "José de San Martín", ubicado en el Capital Federal.

Iluminación fluorescente
Otros de los cambios que experimentó fue el de la iluminación. El aparato aumenta desde un 50 hasta un 60% la capacidad de detección del ojo humano, a través de la iluminación fluorescente, para visualizar las anormalidades en el pulmón y los grandes bronquios. "Sus primeros pasos fueron con luz blanca ?comenta el especialista- y la visión o verificación era a través del ojo. Luego, se adaptó al video (videobroncofibroscopía). Y, desde el año pasado, el Hospital de Clínica tiene un broncoscopio que se alimenta con una luz azul que proviene de una lámpara de zenón y permite otros beneficios, por ejemplo, evidenciar una condición natural de los tejidos que es la auto florescencia".

El tejido sano brilla más
La fluorescencia es distinta para cada tejido, "es como las huellas digitales: cada tejido fluoresce de una manera propia ?revela Hugo Esteva-. Además, se puede agregar que, el metabolismo de los tejidos sanos es diferente por eso fluorescen con mayor brillo y nitidez que los enfermos".
Y continúa. "No quiere decir que todas las zonas más oscuras tengan cáncer. La inflamación también cambia la fluorescencia. Pero, aún así, inmediatamente que se observa una zona distinta con el aparato se toma muestra del tejido y se envía el material al patólogo".
Todos los elementos innovadores que se puedan adecuar al broncoscopio sólo buscan un único y específico beneficio: detectar el cáncer del pulmón cuando todavía es asintomático, ya que esta patología tiende a mostrarse cuando está muy avanzada.
Incluso, para intentar esa detección se han desarrollado planes que incluyen el catastro radiológico (para los tumores periféricos) y el estudio de las células presentes en la expectoración (para los tumores centrales).
El conjunto logró detectar más tumores (lo que permitió el tratamiento de más enfermos), pero solo un porcentaje relativamente pequeño de ellos estaba en estadios tempranos. Por otra parte, encontrar células malignas en la expectoración planteaba el problema de localizar la lesión que les daba origen, y eso no siempre era factible a través de la broncoscopía con luz blanca.

LOS GRUPOS DE RIESGO
En nuestro país más del 70% de los enfermos se encuentran en estadios III o IV en el momento del diagnóstico. De ahí que sea fundamental desarrollar métodos de detección y diagnóstico más tempranos. En tales casos, el tratamiento puede ser efectivo sin necesidad de sacrificar tejidos pulmonar sano, como necesariamente sucede cuando hay que recurrir, en etapas más avanzadas, a la cirugía.Para aprovechar las ventajas del diagnóstico a través de la autofluorescencia, se propone su empleo en los siguientes grupos de riesgos elevados para desarrollar cáncer de pulmón:
Grandes fumadores (alrededor de 20 cigarrillos diarios durante 20 años) y enfermos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Enfermos previamente operados por cáncer de pulmón.
Enfermos con cánceres de las vías aéreas y digestiva alta (que tienen una epidemiología común con el del pulmón, vinculada con el tabaquismo).
Para realizar el diagnóstico, primero se debe consultar al médico de cabecera.

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