Cómo aliviar el punzante dolor articular

Las actuales terapias controlan y mejoran la mayoría de los casos

10 Marzo 2004
"En la actualidad existen numerosas medidas para controlar la artritis -asegura el doctor Gustavo Nassweter, jefe de Reumatología del Hospital de Clínicas de Buenos Aires-. Y aunque no se puede garantizar a cada paciente que puede ser curado, lo cierto es que hoy la medicación disponible permite siempre algún tipo de mejora".
Vale aclarar que la artritis no es una enfermedad única, sino un grupo de afecciones (más de 160, para ser más precisos) que comparten un mismo síntoma: el dolor de la inflamación de las articulaciones, que hoy puede mitigarse de diversas maneras.

No sólo fármacos
Y no sólo los fármacos son de gran utilidad para combatir el dolor articular característico de la artritis. Hay una buena cantidad de medidas higiénico-dietarias que ayudan a las personas afectadas a obtener una mejor calidad de vida. Y, contra lo que se piensa habitualmente, la actividad física es un excelente aliado para fortalecer los músculos de las articulaciones inflamadas, permitiendo superar el dolor. "Cuando uno siente dolor en una articulación, el reflejo más natural es dejar de moverla para evitar el dolor -señala el doctor Nassweter-. Pero esto baja la masa muscular de la articulación afectada, y hay una menor movilidad, incrementando la afectación. Se crea así un círculo vicioso que va limitando gradualmente la movilidad del paciente."
Mejorar la musculatura de la articulación con artritis mediante un plan de ejercicios diseñado por un especialista es una excelente medida, que puede ser complementada por fisioterapia, ultrasonido, láser, y por medicamentos cada vez más efectivos. Las formas más importantes de artritis son: la osteoartritis y la artritis reumatoidea.
La osteoartritis (popularmente conocidas como artrosis u osteoartrosis) es la más frecuente en la población general: afecta a alrededor del 10% de la población adulta y presenta una mayor incidencia en edades avanzadas. Tanto es así, que alcanza al 70% en los mayores de 70 años y casi al 100% en los de 80, aunque no siempre presentan síntomas.
"Afecta primero al cartílago articular, aquel que se encuentra entre hueso y hueso, pero después puede avanzar hacia las distintas estructuras que conforman la articulación. No todos los que padecen osteoartritis sienten dolor, pero sí pueden estar discapacitados funcionalmente,al verse limitados en su movilidad. Por eso es importante tratarla en forma precoz."

Drogas de acción lenta
En el tratamiento farmacológico se emplea habitualmente medicación para contrarrestar su síntoma principal: el dolor. "Se usan desde analgésicos simples como el paracetamol hasta los opiáceos. En los últimos años cobró especial interés un grupo de drogas de acción lenta para el tratamiento de la artritis (sadoas, por sus siglas en inglés)."
Según Nassweter, algunos de los sadoas desaceleran el avance del mal y tienen un efecto modificador, esto es, detienen su progreso. "Por eso, cuánto más precozmente se inicie el tratamiento, mejores serán los resultados". La artritis reumatoidea difiere notablemente de la osteoartritis. Aunque su prevalencia es sensiblemente menor (afecta a entre el 0,8 y el 1% de la población adulta), sus efectos suelen ser devastadores para las articulaciones si no es tratada a tiempo. El pronóstico de la enfermedad se juega en los primeros dos años posteriores a su aparición.
Esta afección ataca la membrana sinovial que recubre el interior de las articulaciones, para luego extenderse al resto de las estructuras articulares. Dos de sus características distintivas son su manifestación simétrica (afecta, por ejemplo, a las articulaciones de ambas muñecas) y las típicas rigideces articulares matinales; y tiende a aparecer más temprano que la osteoartritis: entre los 25 y los 40 años.

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