Semana de vacunación: plan para niños de las tres Américas

Llegarán a los rincones más pobres del continente para facilitar el acceso de todos a la salud. Este año estiman que la población que será vacunada superará a los 15 millones de chicos de la primera campaña desarrollada en 2003

10 Marzo 2004
Del 24 al 30 de abril se celebrará la Semana de Vacunación en las Américas. La campaña incluirá acciones desde Canadá hasta Sudamérica y el Caribe para lo cual los países de la región ya identificaron áreas de alto riesgo y de mayor exclusión como las zonas pobres periurbanas, las fronteras, las comunidades indígenas, las poblaciones desplazadas o aisladas y las zonas de intenso turismo. Además de consolidar la erradicación del sarampión, muchos de ellos tienen como meta erradicar la rubéola. Aunque todavía no se conoce la cifra de personas a las que se buscará inmunizar, ya se sabe que los objetivos superarán ampliamente los del año pasado.
La denominada Semana de Vacunación en las Américas se realizó por primera vez el año pasado. La iniciativa surgió en una reunión de ministros de la región andina durante la que acordaron impulsar el aumento de las coberturas de vacunación.

Un gran esfuerzo
En 2003, la idea unió a 19 países, en los que se vacunó a unos 15 millones de niños. El lema fue en ese momento: "Vacunación, un gesto de amor". Estimulados por los logros alcanzados, los ministros de Salud, durante su reunión anual en la sede de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el pasado septiembre acordaron una semana de vacunación involucrando a todos los países para abril de este año.
Cada país decidirá qué vacunas utilizará y cuáles serán sus áreas prioritarias, de acuerdo con sus realidades y con sus necesidades. Como en 2003, los países incluirán actividades especiales en las zonas fronterizas.
"Esto será un gran esfuerzo. Es una muestra de genuino panamericanismo, una demostración del fuerte compromiso de trabajar unidos para mejorar la salud de los pueblos de las Américas, y especialmente de los niños", manifestó a través de un comunicado la directora de la OPS, la argentina Mirta Roses Periago.

Llegarán a los rezagados
Roses subrayó que la semana de vacunación insistirá en la necesidad de mantener la vacunación de rutina para mejorar la cobertura, especialmente en áreas rurales, y la importancia de asegurar el acceso universal a la salud. "No vemos ésta como una campaña más, sino como una oportunidad extraordinaria de llegar de manera simultánea a todos aquellos que frecuentemente quedan rezagados como las comunidades de las áreas fronterizas", sostuvo Roses.
Los países de la región presentaron sus planes y actividades en una reunión organizada por la OPS recientemente en Quito, Ecuador. La mayoría de ellos se proponen vacunar a niños menores de 5 años, mujeres en edad reproductiva y adultos mayores. Estados Unidos y Canadá desarrollaran eventos informativos, para promover un incremento en el número de niños que reciben vacunas contra enfermedades prevenibles.
Una de las claves del éxito de la iniciativa de inmunización del año pasado fue la campaña de comunicación social. La OPS envió spots de radio y televisión, afiches y comunicados de prensa para promover la semana en cada país. Este año, serán producidos spots de radio en lenguas aborígenes y dialectos y se prepararán materiales específicos para cada área.

Llegarán a los más pobres
"Tenemos una oportunidad única para movilizar recursos y compromisos políticos, para ayudar a los niños que de otras forma no reciben servicios de salud en forma regular", sostuvo el jefe de la Unidad de Inmunización de la OPS, Jon Andrus. "Estos niños viven en la extrema pobreza, en aquellas áreas a las que es más difícil acceder. Los esfuerzos de los países miembros de la OPS permitirán a la región mantener los logros alcanzados en la eliminación del sarampión y del tétanos neonatal de las Américas, mientras se promueve la equidad en los servicios de salud".

Hace tres años que no hay casos de sarampión en el país

Este año la Semana de Vacunación en las Américas contará con el apoyo de muchos socios, incluyendo el gobierno de España, Unicef, la Cruz Roja, el Banco Interamericano de Desarrollo, el club Rotary International, y la Fundación de las Naciones Unidas, entre otros.
En 1993 la Argentina puso en marcha el Plan de Erradicación del Sarampión. La campaña dirigida a la población mayor de 15 años alcanzó el 95 % de cobertura y como resultado en los últimos tres años no se han registrados casos de la enfermedad.
Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, entre 1997 y 1999 se produjo la última epidemia de sarampión, con 10663 casos confirmados. El último caso se confirmó en el 2000 en la provincia de Córdoba.
Los datos oficiales indican que "la cobertura de la vacuna triple viral - sarampión, rubéola, paperas- alcanza actualmente a más del 95 por ciento de la población en relación con el 88.5 del año 2001.
En el 2001 la Argentina se sumó, a través del Grupo Técnico Asesor sobre Enfermedades Prevenibles por Vacunación (GTA) de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), a la implementación de la Vigilancia Integrada para la Erradicación del Sarampión y Control de la Rubéola en América Latina.

Graves complicaciones
El sarampión es una enfermedad viral aguda, epidémica, altamente contagiosa y producida por un sólo tipo de paramixovirus, el morbilivirus. Se caracteriza por presentar fiebre, conjuntivitis, catarro nasal y bronquial, y una erupción de manchas rojizas en la piel y en la mucosa bucal.
El contagio se realiza de persona a persona, por las gotitas de saliva que se desprenden al hablar, toser o estornudar, en el período catarral y el comienzo del eruptivo. No se produce a través de objetos ni de terceras personas. El hacinamiento y los lugares mal ventilados favorecen su transmisión.
Según la OMS, "la gravedad de la enfermedad se debe a sus complicaciones respiratorias - bronquitis, neumonía- o neurológicas - convulsiones, encefalitis -, que son aún más comunes y severas en niños desnutridos".
Antes de la vacunación era una enfermedad pandémica, con una incidencia del 90 por ciento en menores de 20 años y graves epidemias en lactantes y niños menores. Provocaba alrededor de 135 millones de casos por año y la muerte de 7 a 8 millones de chicos.

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