03 Marzo 2004 Seguir en 

Tal como se desprende de una encuesta de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los adolescentes latinoamericanos no están satisfechos con la información sobre salud que reciben de sus familias, la escuela y los medios de comunicación. Los jóvenes, en cambio, valoran los mensajes dramatizados sobre salud, como los que aparecen en las telenovelas. A su vez, muchos admiten tener dificultades para hablar con sus padres sobre salud sexual. Los datos se desprenden de una encuesta realizada entre 533 adolescentes de entre 12 y 19 años de distintas localidades de 11 países de Latinoamérica, a los que se les preguntó sobre el rol de los medios de comunicación en su vida cotidiana.
Un proyecto regional
La investigación, de carácter descriptiva, indaga acerca del rol de los medios de comunicación masiva en la salud de los adolescentes en América Latina y forma parte del proyecto regional denominado "Comsalud", que brinda apoyo a las facultades latinoamericanas que dictan la carrera de Comunicación Social y trabaja para que incorporen el tema Salud en sus planes de estudio, con el objetivo de facilitar la divulgación en este sentido.
Financiado parcialmente por la OPS, el Programa de las Naciones Unidas para la Prevención del HIV/Sida (Onusida), la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Asdi), el trabajo logró explorar las experiencias de los jóvenes y sus opiniones respecto a los "viejos" medios de comunicación -prensa, radio, televisión- y los "nuevos" -video juegos, celulares e Internet-. La tarea se hizo a través de grupos focales con adolescentes provenientes de familias de ingreso medio y bajo, de áreas urbanas y vinculadas al sistema escolar.
Según los adolescentes, la información sobre salud la reciben de la familia, la escuela y los medios, en ese orden. Aunque en general dijeron que en ningún caso satisfacía por completo sus necesidades. Los jóvenes -especialmente de entre 16 y 19 años- admitieron dificultades a la hora de compartir con los padres información sobre temas de salud como la sexualidad. No obstante, admitieron que la información que recibían de sus familias les resultaba más creíble.
Respecto del acceso a los medios, la investigación comprobó que los medios escritos no son una fuente constante de información para los adolescentes y que por el contrario, la radio y la televisión forman parte de la vida cotidiana de los mismos.
Si bien el tema más frecuente del que se habla para los adolescentes es el HIV, los jóvenes cuestionan el uso de un lenguaje técnico que crea barreras para comprender la dimensión del riesgo y las medidas de protección.
Alcohol y tabaco
Los jóvenes cuestionan más duramente el manejo en los medios de los temas sobre alcohol y tabaco: dicen que hay una enorme contradicción entre los avisos publicitarios que invitan al consumo y los mensajes de prevención.
En este sentido, muy pocos de los jóvenes reconocieron haber modificado hábitos a partir de la información sobre salud que reciben. Esto explicaría en parte, el por qué de los fracasos de muchas campañas oficiales en contra del tabaquismo y del consumo excesivo de alcohol.
Los jóvenes en cifras
La juventud representa un sector cada vez más numeroso e importante de la población de la región. En 2000, se estimó que el número de chicos de 10 a 24 años era de 155 millones. En Latinoamérica, los adolescentes de 10 a 19 años representan el 20 % de la población y más del 80 % de ellos vive en zonas urbanas.
La pobreza afecta de forma significativa la salud de los niños y adolescentes de la región. En Argentina, según la Unicef cerca de 5,5 millones de niños y adolescentes viven en hogares pobres. Representan casi el 52 % del total de menores de 18 años.
La mayoría de los programas de salud para jóvenes de la región se concentran en la salud sexual y reproductiva. Los jóvenes han sido desproporcionadamente afectados por la epidemia de HIV: casi la mitad de las infecciones se produjo entre los 15 y los 24 años. Además, cada año, el 15 % de los adolescentes de entre 15 y 19 años adquiere una infección de transmisión sexual, la principal causa de infecciones de los órganos reproductivos.
Un proyecto regional
La investigación, de carácter descriptiva, indaga acerca del rol de los medios de comunicación masiva en la salud de los adolescentes en América Latina y forma parte del proyecto regional denominado "Comsalud", que brinda apoyo a las facultades latinoamericanas que dictan la carrera de Comunicación Social y trabaja para que incorporen el tema Salud en sus planes de estudio, con el objetivo de facilitar la divulgación en este sentido.
Financiado parcialmente por la OPS, el Programa de las Naciones Unidas para la Prevención del HIV/Sida (Onusida), la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Asdi), el trabajo logró explorar las experiencias de los jóvenes y sus opiniones respecto a los "viejos" medios de comunicación -prensa, radio, televisión- y los "nuevos" -video juegos, celulares e Internet-. La tarea se hizo a través de grupos focales con adolescentes provenientes de familias de ingreso medio y bajo, de áreas urbanas y vinculadas al sistema escolar.
Según los adolescentes, la información sobre salud la reciben de la familia, la escuela y los medios, en ese orden. Aunque en general dijeron que en ningún caso satisfacía por completo sus necesidades. Los jóvenes -especialmente de entre 16 y 19 años- admitieron dificultades a la hora de compartir con los padres información sobre temas de salud como la sexualidad. No obstante, admitieron que la información que recibían de sus familias les resultaba más creíble.
Respecto del acceso a los medios, la investigación comprobó que los medios escritos no son una fuente constante de información para los adolescentes y que por el contrario, la radio y la televisión forman parte de la vida cotidiana de los mismos.
Si bien el tema más frecuente del que se habla para los adolescentes es el HIV, los jóvenes cuestionan el uso de un lenguaje técnico que crea barreras para comprender la dimensión del riesgo y las medidas de protección.
Alcohol y tabaco
Los jóvenes cuestionan más duramente el manejo en los medios de los temas sobre alcohol y tabaco: dicen que hay una enorme contradicción entre los avisos publicitarios que invitan al consumo y los mensajes de prevención.
En este sentido, muy pocos de los jóvenes reconocieron haber modificado hábitos a partir de la información sobre salud que reciben. Esto explicaría en parte, el por qué de los fracasos de muchas campañas oficiales en contra del tabaquismo y del consumo excesivo de alcohol.
Los jóvenes en cifras
La juventud representa un sector cada vez más numeroso e importante de la población de la región. En 2000, se estimó que el número de chicos de 10 a 24 años era de 155 millones. En Latinoamérica, los adolescentes de 10 a 19 años representan el 20 % de la población y más del 80 % de ellos vive en zonas urbanas.
La pobreza afecta de forma significativa la salud de los niños y adolescentes de la región. En Argentina, según la Unicef cerca de 5,5 millones de niños y adolescentes viven en hogares pobres. Representan casi el 52 % del total de menores de 18 años.
La mayoría de los programas de salud para jóvenes de la región se concentran en la salud sexual y reproductiva. Los jóvenes han sido desproporcionadamente afectados por la epidemia de HIV: casi la mitad de las infecciones se produjo entre los 15 y los 24 años. Además, cada año, el 15 % de los adolescentes de entre 15 y 19 años adquiere una infección de transmisión sexual, la principal causa de infecciones de los órganos reproductivos.
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