03 Marzo 2004 Seguir en 

En la actualidad, una rara enfermedad que produce agrandamiento de tejidos, la acromegalia, puede ser tratada gracias a una novedosa terapia. Se trata de la primera proteína específica diseñada por bioingeniería.
Ariel Barkan, profesor de Medicina Interna y de Cirugía-Neurocirugía, co-director del Centro de la Pituitaria y Neuroendocrinología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan, EE.UU., dijo que "el desarrollo de la nueva terapia es una aproximación totalmente novedosa al tratamiento de la acromegalia. El objetivo de la intervención terapéutica no es el tumor en sí (pues es un tumor benigno de la hipófisis que provoca la patología), sino la acción de la hormona de crecimiento".
Se trata de una forma modificada de la hormona de crecimiento humana (GH, por sus siglas en inglés), la primera de una nueva clase de fármacos denominados "antagonistas del receptor de la hormona de crecimiento". Se liga a los receptores de hormona de crecimiento en la superficie de las células, de manera que impide la acción de la GH y disminuye las concentraciones del IGF-1 (factor de crecimiento insulínico tipo 1), un indicador de la severidad de la acromegalia. Se investigó en estudios clínicos que indicaron la normalización de los niveles de IGF-1 en un 82 y 92% de los pacientes.
Es la primera vez que se puede tratar una enfermedad usando una proteína diseñada por ingeniería genética para bloquear el receptor. Si bien la acromegalia no es un problema de salud pública en el mundo, constituye una gran oportunidad para observar la contribución potencial de la GH a otros problemas. Por ejemplo, hay ensayos que investigan el rol de esta hormona en la patogénesis de la retinopatía diabética. Además, existe una gran inquietud por determinar si esta medicación, empleada en cáncer de mama, podría ayudar a luchar contra esta enfermedad; el próximo paso lógico es investigar sobre tal posibilidad".
Ariel Barkan, profesor de Medicina Interna y de Cirugía-Neurocirugía, co-director del Centro de la Pituitaria y Neuroendocrinología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan, EE.UU., dijo que "el desarrollo de la nueva terapia es una aproximación totalmente novedosa al tratamiento de la acromegalia. El objetivo de la intervención terapéutica no es el tumor en sí (pues es un tumor benigno de la hipófisis que provoca la patología), sino la acción de la hormona de crecimiento".
Se trata de una forma modificada de la hormona de crecimiento humana (GH, por sus siglas en inglés), la primera de una nueva clase de fármacos denominados "antagonistas del receptor de la hormona de crecimiento". Se liga a los receptores de hormona de crecimiento en la superficie de las células, de manera que impide la acción de la GH y disminuye las concentraciones del IGF-1 (factor de crecimiento insulínico tipo 1), un indicador de la severidad de la acromegalia. Se investigó en estudios clínicos que indicaron la normalización de los niveles de IGF-1 en un 82 y 92% de los pacientes.
Es la primera vez que se puede tratar una enfermedad usando una proteína diseñada por ingeniería genética para bloquear el receptor. Si bien la acromegalia no es un problema de salud pública en el mundo, constituye una gran oportunidad para observar la contribución potencial de la GH a otros problemas. Por ejemplo, hay ensayos que investigan el rol de esta hormona en la patogénesis de la retinopatía diabética. Además, existe una gran inquietud por determinar si esta medicación, empleada en cáncer de mama, podría ayudar a luchar contra esta enfermedad; el próximo paso lógico es investigar sobre tal posibilidad".
Lo más popular







